domingo, 29 de noviembre de 2009

Celda 211 (2009)


Daniel Monzón, otrora crítico de cine y ahora director de films tan interesantes como El Corazón del Guerrero (2000) o La Caja Kovak (2006), dirige con bastante brío una de las mejores películas españolas que se podrán ver este año, la estupenda Celda 211.



Juan Oliver (Alberto Ammann) es un joven funcionario en su primer día de trabajo en la cárcel, que una vez allí se ve inmerso en un desenfrenado motín perpetrado por un tipo llamado Malamadre (Luis Tosar). Así que Juan decide hacerse pasar por uno de los presos para poder salir de allí con vida y que los reclusos no se salgan con la suya, pero... ¿Lo conseguirá?
Celda 211 es fabulosa por diferentes aspectos: el primero el inconmensurable trabajo de actores de la talla de Carlos Bardem, Marta Etura, Antonio Resines como policia fascista ("garrote vil" llega a decir en un momento de la película), el ya nombrado Alberto Amman, y Vicente Romero y Manuel Morón, dos actores que cada día que pasa me gustan más. Pero por encima de cualquiera, cabría destacar la interpretación de Luis Tosar que en esta película está que se sale en el papel de este anti-heroe apodado Malamadre y que constituye desde ya uno de los personajes más carismáticos de nuestro cine. Después, porque el film sabe contar muchos de los problemas que tiene este país sin entrar en las típicas denuncias faciluchas. Y por último porque Celda 211 cuenta con un eficiente guión del propio Daniel Monzón junto al gran Jorge Guerricaechevarría, - uno de los mejores guionistas que existen en este puñetero país -, y que a su vez, está basado en una novela de Francisco Pérez Gandul.
La película, rodada integramente en el antiguo centro penitenciario de Zamora, supone todo un hallazgo y un film absolutamente recomendable para todos aquellos que anden algo cansados de films algo sobrevalorados, como Agora de Alejandro Amenabar por ejemplo. Celda 211 es cojonuda, un thriller que funciona a las mil maravillas y que tiene una narración extraordinaria que tan solo flaquea en ciertos puntos del guión dificiles de tragar, y algunos totalmente innecesarios (el momentazo Resines, es sin dudas de lo peorcito de la película).


Atención al momentazo Resines.


Además como cualquier drama penitenciario que se precie, la Celda 211 no esta libre de incognitas alrededor de la posible relación homosexual Tosar/Ammann, ya que el primero al ver el zipotón del segundo, parece enamorarse loquitamente... Puede que ello explique que el zorro de Malamadre no se quiera dar cuenta de todo lo que oculta Oliver, y no sepa ver más alla de sus "calzones".


Título original: Celda 211 (España/Francia, 2009)
Director: Daniel Monzón.
Guión: Daniel Monzón & Jorge Guerricaechevarria basado en la novela de Francisco Perez Gandul.
Actores: Alberto Ammann, Luis Tosar, Manuel Morón...

Sabine recomienda... Colin (2009) + George A. Romero's Survival of the Dead (2009)


Colin, ha sido una de las películas más cacareadas de los últimos años por el sorprendente estatus de independiente que poseé, y por su increible low budget (apenas unos 50 € de presupuesto). Aunque tal y como siempre suele pasar con este tipo de películas, - vease el caso de El Mariachi (Robert Rodriguez, 1992) o El Proyecto de la Bruja de Blair (Daniel Myrick & Eduardo Sanchez, 1999) -, tienen a sus espaldas un inflado presupuesto en la postproducción que arregla los aspectos más flojos de todo lo rodado (sonido, imágen, efectos, etc...), aunque desconozco hasta que punto lo pueda llegar a estar la obra que nos ocupa. Así que de "troncho-cinéma", nada de nada...


Pues bien, en esta cinta de espíritu amateur, se nos cuenta la historia de un chico llamado Colin (Alastair Kirton) que al inicio de la película es mordido por un zombie y por consiguiente se transforma en uno de ellos. Así que, con un zombie como protagonista, seremos testigos de su largo periplo que nos llevara a un excelente final...


Hay que decir que Marc Price, el padre de la criatura, sale del todo airoso contando todo lo que necesita con muy poco presupuesto, y consigue una película a la que no se le nota su poco prespuesto, y que tan solo se ve flaqueada por una narración algo lenta, ya que no sabes por donde va a tirar hasta bien entrada la historia. Según Kirton, que estuvo presente en el Festival de este año, la clave de todo estaba en tener muchos amigos y una receta barata para hacer sangre casera. Pues vaya...


Por otro lado tenemos la sexta incursión del gafapasta por excelencia... ¡Miiiister George A. Romero! El maestro vuelve al terreno que le dió el éxito y en esta ocasión nos adentra en una especie de western apocalíptico con familias enfrentadas, zombies y una isla aparentemente pacífica...

Atención porque es la primera vez que Romero arranca su historia justo después de la anterior entrega, la notable Diary of the Dead, y acompañaremos a un grupo de militares que irán a parar a una isla en busca de un lugar sin infectar. Pero una vez allí, se encontrarán con que los habitantes intentan controlar a los zombies y enseñarles a comer otro tipo de carne que no se humana...


La verdad es que no sé si será por la copia que exhibieron en el pasado Festival de Sitges, pero este Survival of the Dead tenía cierto aspecto de telefilm de sobremesa y por lo tanto, su escaso presupuesto (según Romero, los tipos de producciones donde más comodo se muestra), es más que evidente. Aún así, el Maestro consigue una cinta muy digna y muy por encima de La Tierra de los Muertos (para mi la entrega más floja de su saga zombie), y regala muy buenos momentos llenos de tensión y humor, y un final, con duelo incluido, para el recuerdo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sabine recomienda... Kinatay (2009) + Nymph (2009)


Retomando las prometidas reseñas de las películas del pasado Festival de Sitges, hoy nos centraremos en dos cintas de estas que la gente gusta llamar "de autor". Es el caso de Kinatay de Brillante Mendoza y Nymph de Pen-ek Ratanaruang, dos peculiares thrillers que pueden provocar más de un bostezo en aquel espectador que espere sangre, tiros y acción a raudales.

Primero de todo me centraré en Nymph, del genial director tailandés Pen-ek Ratanaruang que en esta ocasión vuelve a colocarnos frente a una pareja en crisis tal y como lo hizo en su anterior película, la exquisita Ploy (2007). En esta ocasión, Ratanaruang se sirve de los espesos bosques tailandeses y s e aleja del hotel que sirvió de decorado de su anterior film. De hecho, Nymph comienza con un aparentemente sencillo travelling a través de este nuevo escenario y en él se desarrollará gran parte de la trama, con desapariciones, apariciones, árboles que sangran y una mujer en jaque que deberá decidirse entre su marido (un tipo con gafas, pelo largo y los calzoncillos cagaos, y que bien podría ser la replica tailandesa del Dr. Pontius) o su jefe (un ejecutivo agresivo con el culito respingón).



Nymph no supone lo mejor de su director, -del que siempre me he declarado fiel seguidor-, pero tiene momentos (como el ya nombrado travelling del inicio) para el recuerdo.



Por otro lado, Kinatay nos cuenta el primer día de un joven que decide alistarse en la policía filipina. Así que Brillante Mendoza, muy amante de grabar y grabar pase lo que pase, nos adentrara en un sobrio y truculento suceso, en el que unos policías corruptos raptaran y torturaran a una prostituta que les debe dinero. Muchos al leer esta pequeña premisa podrán esperar un film repleto de acción o suspense, pero para todos aquellos que esperen ver una cinta al estilo de Johnnie To, mejor que se queden en su casa. Puede que por ello muchos recibieron el premio de Mendoza al mejor director como un cubo de agua fría. Sinceramente, no creo que este tipo de films sean ideales para Sitges, no por la película, ni mucho menos, si no por determinado tipo de publico que siempre asisten al Festival, más amantes del gore ellos que de otros aspectos (cosa que por otro lado veo muy bien, ojo).


Continuando con la cinta del director filipino, he decir que Kinatay me pareció algo inferior a su anterior film, la notable Serbis (2008), pero aún así Mendoza sabe plasmar a la perfección la infernal noche que debe pasar nuestro protagonista. De hecho, es tan lenta que una vez terminada parece que se nos haya contado toda la historia a tiempo real cuando, lógicamente (empieza por la mañana y termina la madrugada siguiente), no es así.

Películas ideales para todos aquellos amantes que disfruten con un cine contemplativo y de calidad, y para aquellos que busquen "la película más lenta del mundo". Aunque por cierto, que no le quepa la menor duda a nadie que este trofeo está entre Las Manos Vacias (un tostón insoportable) y The Brown Bunny (un tostón pero con comida de polla y mejor filmada).

Kinatay calificación:
Nymph calificación:

lunes, 23 de noviembre de 2009

Los Bastardos (2008)


Vista en el Festival de Sitges del año pasado (en el que ganó el premio a la mejor película Noves Visions), este viernes tuve la oportunidad de volver a ver Los Bastardos en el Festival de Cinema Independent de Barcelona. Pues bien, si el año pasado me pareció una película bastante notable por sus claras reminiscencias a Funny Games de Michael Haneke, este nuevo pase ha servido para darme cuenta que su lentitud a la hora de ser contada tiene un porque que cobra un sentido aterrador en el tramo final de la película. Un final totalmente desasosegante que irrumpe en la pantalla sin previo aviso y que, aún ya habiéndolo visto, te deja totalmente helado…

Jesús (Jesús Moisés Rodríguez) y Fausto (Rubén Sosa) son dos inmigrantes mexicanos que malviven en Los Angeles en trabajos mal pagados y sin contrato. Además, los pobres tienen que enviar dinero a sus familiares, entre ellos una que se está quedando ciega por momentos. Pero un día, todo puede cambiar para estos energúmenos cuando entren en una casa, -habitada por una ama de casa deprimida y drogata (Nina Zavarin) -, para robar…


Producida por Carlos Reygadas (Batalla en el Cielo, 2005), uno de los directores/productores más aclamados de México, Los Bastardos, el segundo largometraje de Amat Escalante, es una escalofriante película lenta en su desarrollo pero de fácil (in)digestión. Pero lejos de entrar en determinados aspectos escabrosos, Los Bastardos resulta ser un gran film que no busca juzgar a ninguno de sus protagonistas ya que, tal y como iremos viendo conforme avanza la película, todos resultan igual de "bastardos". De ese modo seremos testigos de cómo un hijo puede resultar igual o más despreciable que los atracadores que irrumpen en su casa, cuando no es capaz de ni siquiera agradecer a su madre el plato de comida que le pone en la mesa.

Los Bastardos nos muestra un mundo deshumanizado por una parte y uno destrozado y marginado por otro, y como es lógico, cuando ambos mundos se encuentran no se puede esperar nada bueno.
Título original: Los Bastardos (México/Francia/USA, 2008)
Director: Amat Escalante
Guión: Amat & Martin Escalante.
Actores: Jesús Moisés Rodríguez, Rubén Sosa, Nina Zavarin…

jueves, 19 de noviembre de 2009

Sabine recomienda... Black Devil Doll (2007)


Recientemente descubrí, gracias al excepcional blog The Jamaa Fanaka Experience, una de las últimas bizarradas provenientes de la serie Z estadounidense dirigida por el debutante Jonathan Lewis, director que no intenta otra cosa, salvo que se hable de su opera prima. Ya sea para bien o para mal. Pero que se hable.

Vayamos por partes, el abrupto guión de la película, por ejemplo, es tan estúpido y fuera de si, que parece poco improbable alabar esta insulsa historia: un activista de color es freído en la silla eléctrica y, por culpa de una jamona pechugona que tontea con su ouija, su espíritu va a parar al interior de un inofensivo muñeco (que obviamente, al entrar en el inanimado cuerpo de papel cartón, cambia radicalmente de aspecto y se convierte en un… ¡MUTHAFUCKIN NIGGA PUPPET!). Pues bien, lejos de suponer un impedimento, este muñeco diabólico continuará con sus fechorías y no dudará un solo segundo en violar, tributar y asesinar a un grupo de voluptuosas vixens de senos estratosféricos.


Esta escueta historia que, no nos engañemos, no da para mucho, se ve envuelta en un humor cafre de cojones, sexo "soft" de lo más gratuito, gore de baratillo y escenas que rozan (y sobrepasan) el mal gusto… Por otro lado, no me puedo olvidar de las actrices, ya que llaman más la atención por sus siliconeados atributos que por su capacidad dramática. Es por ese motivo que puede que el verdadero motivo de Lewis esté más que asegurado: Black Devil Doll es una gamberrada tan despreciable que resulta poco improbable que pase desapercibida.


Debo reconocer que me quedé gratamente impresionado por esos bellos créditos iniciales y del fabuloso score compuesto por la banda británica The Giallos Flame. Pero Black Devil Doll jamás será recordada por ser original (1) y, ni mucho menos, por ser buena. Eso si, viendo un film como este y siempre sirviéndose de una buena compañía, Black Devil Doll puede suponer todo un festín de jolgorio y risas (sobretodo si hay cerveza de por medio y corre como la pólvora).
En definitiva, seguramente muchos serán (entre ellos como no, algunos gafapasta) los que alabarán esta obra por el simple hecho de tener un marcado carácter macarra claramente inspirado en la tendencia trash que tan de moda se ha puesto gracias a Tarantino y compañía y sus grindhouse. Pero lejos de entrar en el debate sobre determinado oportunismo que siempre ha habido, Black Devil Doll es desde ya una de las películasparanopensar más divertidas que se han visto últimamente (aunque bueno, también hay que reconocer que la gracia cada vez va a menos).

(1) Tal y como apunta Fananaka en su blog, Black Devil Doll está claramente inspirada en Black Devill Doll From Hell de Chester Novell Turner, una rareza de las de verdad, que se me antoja mucho más llamativa que la presente.

Peeping Toms… El "tributo" de Black Devil Doll.


martes, 17 de noviembre de 2009

Moon (2009)


Ganadora de la presente edición del Festival de Sitges, Moon del debutante Duncan Jones, - hijo del celebérrimo cantante/actor David Bowie -, supone uno de las mejores propuestas que ha dado el cine independiente (y el cine en general) en los últimos años, en cuanto a films de ci-fi representa.

Moon nos narra el día a día de un trabajador de una estación minera instalada en la Luna llamado Sam (Sam Rockwell), que provee a la Tierra de energía limpia. Su contrato de tres años, rescindirá en apenas unos días, pero lejos de lo que él imaginaba, Sam ira descubriendo algunos secretos que le indicarán que su tarea en la Luna todavía no ha terminado…
Esta exquisita cinta rodada con un pulso narrativo envidiable, está envuelta en una música de lo más fascinante por obra de Clint Mansell (compositor habitual de Arren Aronofsky), y está dotada de unos eficientes efectos especiales que combinan a la perfección los métodos infográficos con pequeñas maquetas que servirán para adentrarnos en el universo solitario de nuestro protagonista, -un Sam Rockwell inconmensurable que fue recompensado con todas las de la ley con el premio al mejor actor en el pasado Festival de Sitges-, y su única compañía, -la afable computadora de la nave que en su versión original está dotada de la voz de Kevin Spacey.
Esta pequeña película que es, - a parte de una especie de alegoría sobre los contratos basura tal y como me explicó muy acertadamente ElChicoDelChandalDeLos90 -, un conmovedor cuento de ciencia ficción que nos cambia al ejecutivo carcomido por su trabajo, por un triste minero que cuenta los días que le quedan para volver con su familia. Este obrero no antepone su trabajo a su valiosa vida familiar, de hecho sabe perfectamente que su labor en esa base minera le puede costar su estabilidad doméstica. Así que deberá hacer frente a algunos titanes con las únicas herramientas que dispone (y que no revelaré) para volver a conseguir el linaje que lo unía en la Tierra.
Moon es una hermosa película que no necesita extraterrestres ni acción a raudales para contarnos lo que necesita. Moon es desde ya un clásico que no debe perderse nadie. NADIE. Así que apúntensela bien.

Título original: Moon (Reino Unido, 2009)
Director: Duncan Jones.
Guión: Nathan Parker basado en una historia de Duncan Jones.
Actores: Sam Rockwell, Kevin Spacey, Dominique McElligott…

jueves, 12 de noviembre de 2009

Kill Bill Vol. 1 (2003) + Kill Bill Vol. 2 (2004)


Una asesina a sueldo con el nombre en clave ”Black Mamba”, decide dejar el grupo para el que trabaja llamado “Deadly Viper Assassination Squad” liderado por Bill, tras conocer que va a ser madre. Pero parece ser que a Bill no parece gustarle la idea de que una de sus chicas le abandone, así que el mismo día de la boda de la chica, Bill decide acabar con ella enviando a su escuadrón de chicas letales. Pero lamentablemente para las chicas, y para el propio Bill, la novia no muere en la masacre y permanece postrada en un hospital sumida en el coma. La pobre pierde al bebé que esperaba y tras un descabellado “incidente” en el hospital recobra el conocimiento. Desde entonces, la novia decidirá acabar uno a uno con todos los que un día truncaron su futuro y el de su bebé…


Durante el rodaje de Pulp Fiction (1994), Tarantino y Uma Thurman charlaron sobre hacer una película de artes marciales protagonizada por una especie de heroína vengativa a la que llamaron “La Novia” (1). Así que al finalizar el rodaje de Pulp Fiction, Tarantino prometió a Thurman (2) que harían un film sobre ese personaje y pasados los años nació Kill Bill, un proyecto que en teoría debía haberse estrenado como un único film, pero debido al exceso de metraje y al ingenio de los Weinstein, dividieron en dos partes (3). Como viene siendo habitual en la filmografía de su director, Kill Bill conformaría un nuevo batiburrillo de influencias que van desde los spaguetti-western a las películas de samuráis vengativos, pasando por el animé y algún clásico del fantaterror español como La novia ensangrentada (1972) de Vicente Aranda (4). Pero sin lugar a dudas, uno de los más claros referentes de Kill Bill es Lady Snowblood, una joya japonesa de los años 70 que también constó de dos partes y que exponía a otra fémina letal y vengativa protagonizada por la cantante Meiko Kaji (5). La influencia de Bruce Lee tampoco es nada disimulada en la película, solo hay que ver esa especie de chándal amarillo de “La novia” en la escena de la pelea contra los Crazy 88, que paradójicamente, también llevan puesta una diminuta máscara que recuerda al Kato de la serie televisiva El Avispón Verde que encarnó el bueno de Lee.


Tampoco hay que olvidar la enorme influencia que Chang Cheh supuso para esta película (y para la obra de Tarantino en general), ya que films suyos como la trilogía del Espadachín Manco o Los 5 venenos y su segunda parte (titulada en inglés: Crippled Avengers, algo así como los Vengadores tullidos), tuvieron mucho que ver para la cantidad de brazos y piernas que se llegan a cortar a lo largo del film.

Pero lejos de los habituales guiños y pastiches por los que Tarantino suele ser odiado y adorado a partes iguales, Kill Bill supuso el renacimiento de David Carradine como actor (6), - algo que Tarantino ya había hecho con John Travolta en Pulp Fiction -, y a pesar de tener muy poca presencia en la primera parte del film, se afincaría algo más de protagonismo en el crepuscular segundo volumen, mucho más pausado, y con menos acción que el primero, y por el que se le recordaría por ese gran momento final y ese famoso monólogo de Superman. Aunque tal y como ocurrió con Pam Grier y Robert Forster, pese a que Carradine realiza una de sus mejores interpretaciones, ese papel tan solo le valió para sumirse en una serie de films y sucedaneos de serie B que no resurgieron definitivamente a este gran actor (mas o menos lo que venía haciendo anteriormente). A raíz de Kill Bill, tan solo destacaría algunas apariciones en films como Hell Ride (2007) de Larry Bishop (de nuevo con producción de Tarantino), Crank 2 o la excelente película de animación Tupé (Hair High, 2004) de Bill Plympton.


Centrándonos de nuevo en Kill Bill y en la dudosa decisión de dividir el film en dos partes, cabría señalar que si el primer volumen es bastante trepidante y contiene unas escenas de acción muy bien realizadas, la segunda parte queda más pausada y contemplativa, por lo que muchos pueden ver cierta cojera entre una y otra. A mi modo de ver, resulta bastante interesante ver la diferencia tan marcada entre ambas entregas. La verdad es que no encuentro nada de malo porque me gustan las dos. Pero hay que reconocer que Kill Bill ganaría mucho en un solo montaje tal y como la concibió su director. De momento se habla de una edición especial de estas que hacen para sacar los cuartos llamada Kill Bill Redux, que uniría ambos volúmenes y con la que Tarantino incluiría algunas escenas que tuvo que desechar en la sala de montaje. Si algún día se dignan ha editarla saldremos de dudas.

Título original: Kill Bill Vol. 1 y 2 (USA, 2003, 2004).
Director: Quentin Tarantino
Guión: Quentin Tarantino
Actores: Uma Thurman, David Carradine, Sonny Chiba...

(1) En los créditos del film consta que está basado en los personajes creados por Q & U (Quentin Tarantino & Uma Thurman).

(2) Tarantino tuvo que retrasar el rodaje para que la actriz pudiera participar en él, ya que sobre esas fechas estaba embarazada.

(3) Algo que también hicieron con el proyecto que hizo Tarantino junto a Robert Rodriguez y que debido al poco éxito que tuvo en USA, se separó en los cines europeos, para recuperar el dinero perdido. “En Europa no se estila las sesiones continúas”, dijeron los muy listillos…

(4) No era la primera vez que Tarantino hacía un guiño cómplice al fantaterror español; sin ir más lejos, en Jackie Brown aparecía uno de los excelentes temas de la banda sonora de Las vampiras del tío Jess.

(5) Meiko Kaji aparece en la banda sonora del Kill Bill (Vol.I). Y también encarnó a otra mítica fémina vengativa que vestía con traje negro y sombrero llamada “Scorpion” en Female Prisioner #701: Scorpion (1972), Female Prisioner Scorpion: Beast Stable (1973), dirigidas por Shunya Ito y Female Prisioner Scorpion: #701 Grudge Song (1973) de Yasuharu Hasebe. Y que por cierto, Sion Sono también homenajeó en su descomunal Love Exposure.

(6) En un principio se pensó en Warren Beatty para el personaje de Bill, pero este le dijo a Tarantino que ese papel resultaría mejor si lo encarnará David Carradine.

Crítica originalmente escríta para La Abadía de Berzano.

Sabine recomienda... Tetsuo: The Bulletman (2009) + Vampire Girl vs. Frankenstein Girl (2009)


Shinya Tsukamoto, actor y director de A Snake of June o Haze, presentó en Sitges la tercera entrega de su opera prima con Tetsuo: The Bullet Man. Una película que, tal y como ocurría con Tetsuo II: Body Hammer, no comparte continuidad con la cinta original y viene a ser más bien una nueva relectura que en esta ocasión se centrará en un anti-heroe (Eric Bossick) que se ira transformando paulatinamente en una peligrosa arma capaz de destruir el mundo.

Esta Tetsuo 3 era en un principio un proyecto que iba a dirigir en Estados Unidos, pero por diversas diferencias entre el director y los estudios, Tsukamoto decidió realizarla al margen y la rodó en su Japón natal con un presupuesto mucho más limitado. Aún así, resulta algo chocante descubrir que está rodada íntegramente en inglés y con un planteamiento mucho más claro y menos abstracto que sus anteriores entregas. De ese modo sabremos aspectos que jamás fueron descritos en la primera y segunda parte, como el porque de la metamorfosis del protagonista. Siendo esta claridad (tan explicita bajo mi punto) en la trama, la que en vez de jugar a favor de la película, le otorga cierto aire comercial que puede llegar a aborrecer a los más fans de la obra del director nipón.


Aún así, se agradece ese montaje vertiginoso y sus neuróticos movimientos de cámara. ¿Quién sabe? Puede que tras sus últimas incursiones cinematográficas algo comerciales (véase Nightmare Detective), Tsukamoto vuelva a las andadas…

Por otro lado, y como últimamente no dispongo de demasiado tiempo, adjuntaré una pequeña reseña de Vampire Girl vs. Frankenstein Girl de Naoyuki Tomomatsu (Stacy, 2001) y Yoshihiro Nishimura (Tokyo Gore Police, 2008).

En este film se nos cuenta la imposible historia de un chico que va al "insti", que vuelve locas a las chicas, entre ellas una adorable vampira que desangra ha sus víctimas como si de una botella de champagne se tratara. Lamentablemente otra de las zagalas del "insti" también está loquita por sus huesos, así que cuando esta fallece trágicamente en un accidente (cayendo desde una azotea), su padre (un maestro que hace las veces de mad doctor), decidirá devolverá a la vida cual monstruo de Frankenstein. Asi pues, al final del film seremos testigos de una sangrienta batalla entre una vampira girl y una frankenstein girl (¡con guiños al Spider-man de Raimi!), que se disputarán el amor del chavalote.


La película sin ser nada del otro mundo, tiene ciertos puntos simpáticos como la competición de cortes de venas, descubrir a Takashi Shimizu como profesor de ingles, o los titánicos chorros de sangres que salen despedidos de los cuerpos cuando se produce alguna bestialidad. Fuera de esto, una película para pasar el rato bastante llana y simplona.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Sabine recomienda... The Box (2009)


Richard Kelly, director de esa obra de culto llamada Donnie Darko, dejó a más de uno y de dos con la boca abierta cuando presentó la que sería su segunda película, la marciana Southand Tales, una especie de film post-apocalíptico con tintes bíblicos (¿los tenía?) que no duda en saltar de un tema a otro sin ningún tipo de parámetros. En Sitges la pude ver en su versión extendida y sus casi tres horas de metraje provocó la ira de la mayoría de los asistentes. Es normal pues que tras ese batacazo muchos pensaran que Kelly daría un nuevo rumbo a su carrera y enfocaría sus films de un modo más… “claro”. Pues bien, para todos aquellos que estén esperando en esta The Box, la típica película de intriga con tintes fantásticos, están muy equivocados.

Nos encontramos en 1976, un familia acomodada de Boston, formada por Arthur Lewis (James Mardsen), un empleado de la NASA, su esposa Norma Lewis (Cameron Diaz), una profesora del instituto, y su joven hijo (Sam Oz Stone), verán como sus vidas cambian por completo cuando un tipo con la cara desfigurada les entregue una caja con un extraño botón y les haga una peculiar oferta: si pulsan el botón, alguien a quién no conocen morirá, pero a cambio recibirán un millón de dólares…

The Box es interesante en bastantes puntos pero decae en otros tantos. Por desconocimiento dejaré de lado la historia de Richard Matheson en la que se inspira y el episodio de La Dimensión Desconocida basado en él, y me centraré en el film de Kelly y en las más que obvias libertades que se ha tomado el director respecto a la obra original (como el hecho de meter elementos autobiográficos: su padre trabajaba en la NASA, ¡e incluso Cameron Diaz copió el acento de su madre para su papel!). Estas libertades, pueden tener cierto grado de interés, - como por ejemplo la indefinida procedencia del misterioso (e iluminado) Arlington Stewart, interpretado por un grandioso Frank Langella -, y otras pueden parecen elementos incrustados en la historia para inflarla y así conseguir un largometraje de casi dos horas (véase la deformidad del personaje de Diaz, el tipejo que la increpa o todos esos tipejos “zombificados” con ecos a La invasión de los Ultracuerpos de Philip Kaufman).

Creo suponer que The Box va algo más allá de la (aparentemente) simple premisa moral que nos presenta. Richard Kelly intenta crear una obra casi mística (impresionante el bucle que nos plantea la película), que se ve entorpecida por esa vorágine de ideas tan poco definidas (algunas explicaciones son dadas de refilón y hay que cogerlas al vuelo), siendo el personaje de Frank Langella el punto más potente de todo el conjunto. Este Arlington Stewart puede convertirse en uno de los “malvados” (¿sería correcto llamarle malvado?) más carismáticos de los últimos años, y su papel son de esos que, sin ser nada del otro mundo, logran conseguir atraparte desde el primer momento.