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lunes, 3 de octubre de 2011

DRIVE (2011): EL HÉROE IMPERFECTO



Pocas veces ocurre que una película te atrape y no te suelte hasta el final. Y no se crean, que la película de hoy, dentro de su aparente simplez es bastante extraña. Dudo mucho que sea plato de buen gusto para cualquiera. Ryan Gosling interpreta aquí a un especialista de cine, un chaval normal y corriente que de vez en cuando realiza encargos. De hecho, nada más arrancar la película vemos uno de esos “encargos”: robar un almacén. Bueno, aclaremos las cosas, el personaje que encarna Goslign se encarga más bien de huir del lugar del robo junto a los cacos y escapar de la policía. Ryan Gosling, actual sex symbol y guaperas, encarna, palillo en boca, a uno de esos conductores anónimos de los setenta, como el que pudimos ver en “Carretera asfaltada en dos direcciones”, interpretado James Taylor. Su personaje bebe de esos héroes imperfectos como lo pudo ser el Kowalski de “Punto límite: cero” o el Vicinski de “60 segundos”. El conductor de “Drive” es un tipo encantador, un genio del volante capaz de burlar a la policía y poner su bólido a 200 millas por hora en un periquete… En “Drive”, no se crean, nuestro “conductor” será capaz de enamorar a la chica de la película y ser la figura paternal del hijo pequeño de ésta, mientras su padre está en prisión, pero ojo, también será capaz de actuar como un jodido psicópata y estallar violentamente contra cualquiera que se le ponga en su camino.

Creo que jamás había visto un personaje tan imperfecto y a la vez tan perfecto, tan extraño, tan misterioso, tan valeroso e incluso tan sosainas como el de esta película. Pero aún así, Ryan Gosling consigue que te lo creas, que te sientas próximo a él y que te dejes llevar por donde el te guíe (o, ya que estamos, te conduzca), ya sea por las calles de la ciudad, ya sea por un bonito paseo en familia o chocando contra otro vehiculo. “Drive”, del danés Nicolas Winding Ref, - director de otra joya hipnótica tan hermosa como violenta, “Bronson” -, supone desde ya una de las obras maestras de este año y una experiencia que nadie debería perderse. Winding Ref es capaz de todo, y cuando digo todo, es todo, así que no se dejen engañar por sus cámaras lentas, por su estilo inconfundible a ritmo de melodías compuestas por Cliff Martínez o rematadamente techno-pops (en la banda sonora de “Bronson”, sin ir más lejos, se podía escuchar algún tema de The Pet Shop Boys o New Order), pues a la más mínima te dará el cambiazo, jugará con tu mente, y nos joderá vivos. Odiado por muchos, venerado por otros tantos, el director de “Valhala Rising” ha conseguido, como he dicho, una pequeña pieza de arte con “Drive”. Un milagro en estos tiempos en los que todo está más visto que el TBO. Un trabajo excepcional en toda regla. Y es que, aunque el material de partida pueda ser un brillante en bruto, - ahí está el trabajo actoral de Ryan Gosling, Ron Perlman o Robert Brooks, por citar a unos pocos, la fotografía de Newton Thomas Sigel o el guión de Hossein Amini, basado en la novela homónima de James Sallis -, desde luego, gran parte del mérito se le podría atribuir a la particular visión que nos ha mostrado el bueno de Nicolas.


Merece la pena, de verdad. De hecho, por ahí anda, por la red... Con subtítulos y todo... Yo, desde luego, pienso repetir (esta vez en pantalla grande y como Dios manda) en Sitges.

jueves, 7 de abril de 2011

HOBO WITH A SHOTGUN (2011): ¡EXPLOIT DEL BUENO!



Nacida como un fake trailer para el Grindhouse de Robert Rodríguez & Quentin Tarantino, Hobo with a shotgun ha terminado convirtiéndose, al igual que Machete, en un glorioso largo lleno de escenas hiper violentas con regusto al exploit setentero/ochentero. Aquí, Hobo (Rutger Hauer) un mendigo que viaja en tren de un lugar para otro, llega a una ciudad con la esperanza de encontrar una oportunidad, pero allí se topará con un lunático llamado Drake (Brian Downey) y sus dos hijos Ivan (Nick Bateman) y Slick (Gregory Smith), que son los amos y señores del lugar y propagan el terror y el crimen allá por donde vayan. Por si fuera poco el tal Drake y sus hijos organizan unos shows en los que decapitan a la gente, ver para creer. Hobo no da crédito a todo lo que le rodea y lo único que desea es conseguir 49,99 $ para comprarse una cortadora de césped. De ese modo podrá ganarse la vida cortando la mala hierba que crece en los jardines del vecindario… Pero un buen día conoce a Abby (Molly Dunsworth), una profesora que tiene que ganarse la vida como prostituta, y cuando ésta se encuentra en peligro Hobo no duda un instante en ayudarla y lamentablemente la cosa se sale de madre… Así que Hobo, con tal de limpiar de escoria la ciudad, decide gastarse los 49,99 $ que tenía guardado para su cortadora de césped en una recortada. De ese modo, Hobo y su recortada comenzarán a implantar la ley por la ciudad.



Con un ojo puesto en el Taxi Driver de Martin Scorsese y otro en el Vigilante de William Lustig, y sin dejar de lado algunos pequeños guiños a Sam Raimi y Peter Jackson, Hobo with a shotgun supone todo una experiencia repleta de gore, humor negro y momentos que son puro cómic. Aunque quizás lo más loable de todo sea la interpretación de Rutger Hauer que aquí interpreta a nuestro anti-héroe Hobo, un oso solitario que prueba la sangre humana y desde entonces se convierte en una letal solución contra la plaga de la corrupción y el crimen. El mítico actor de Blade Runner, Los señores del acero, Lady Halcón y Carretera al infierno, interpreta a un personaje que pese a sus explosiones de rabia (impagable esa escena en la que un desafiante Hobo mastica cristales rotos mientras un hombre le paga por ello y le graba con su cámara, o ese monólogo del hospital frente a un montón de niños recién nacidos) se muestra comedido y convincente. Sin sobreactuaciones de ningún tipo Hauer consigue no desentonar en una trama cargada de excesos y violencia de lo más gráfica...


Hobo with a shotgun es un pequeño clásico apocalíptico de nuestro tiempo, un film de culto violento y desolador que gana con cada visionado y que además divierte muchísimo. Y ahora unas cuantas fotografías de la película:








domingo, 20 de febrero de 2011

CISNE NEGRO, CISNE BLANCO


Tejida como una especie de thriller de terror psicológico, Cisne negro nos cuenta el drama de una bailarina de ballet que lucha por conseguir el papel de reina cisne en la ópera del lago de los cisnes. Lejos de toparnos con una especie de Eva al desnudo, a la que siempre se suele recurrir en este tipo de premisas, gracias a la obsesión de la protagonista, Natalie Portman, nuestra particular Anne Baxter, nos adentraremos en un mundo de locura, esquizofrenia y tortura (psíquica y física), en una historia simple pero narrada con un nervio y una fuerza como pocas veces se habían visto en una película. Cisne negro podría haber sido un simple drama. Un drama con tintes terroríficos y cosas de esas, simple y llano, pero Darren Aronofsky lo ha hecho de maravilla. Ya con El luchador, otro drama que bien podría formar un espectacular díptico con esta, su nueva película, nos metía de lleno en los entresijos de la vida de un luchador profesional de “wrestling”,-  interpretado por el gran Mickey Rourke -, y nos hacía participes del sufrimiento y sacrificio de esta profesión. Aquel luchador, un viejo perdedor, drogadicto, separado de su hija por su ritmo de vida, complementa la figura de la reprimida y obsesionada protagonista de Cisne negro. Siempre había sentido una enorme admiración por Natalie Portman, pero aquí se desborda por completo y "se deja llevar y lo siente", realizando uno de los papeles más arriesgados de su vida. Nuestra bailarina, una niña de mamá, frígida, que vive para el ballet y que a duras penas logra relacionarse con los demás, tendrá su lado oscuro. Una vertiente lasciva y peligrosa que emergerá como su más letal enemiga. Estoy francamente aterrado, impactado y deslumbrado por lo bien que lo ha hecho Aronofsky, por lo bien que lo han hecho todos los actores que intervienen en la película. Vincent Cassel, la caliente Mila Kunis o la veterana Barbara Hershey (Bertha Boxcar, El ente…), todos están maravillosos. Winona Ryder incluso, que hacía mucho que no la veía, está de putisima madre como la “princesita” rota, alcohólica y deprimente que interpreta. Lástima que su papel sea tan breve…  Otra de las grandes bazas de Cisne negro es su capacidad para jugar con la realidad y la pesadilla, y saber conjugarlas de un modo exquisito (esa Natalie Portman transformándose en cisne en el cuarto de su habitación, ese polvo lésbico o ese contundente y “colocado” montaje discotequero…), sin, afortunadamente, llegar a aclarar todos y cada uno de todos esos momentos delirantes que se dan a lo largo de la película. En definitiva, un diez. Sería una estupidez seguir reiterándome, así que ahí queda dicho…

jueves, 17 de febrero de 2011

1981: CINE NEGRO BARCELONÉS


En 1981 se estrenó El crack de José Luis Garci, con Alfredo Landa en el papel principal y haciéndolo igual de bien que en las comedias que le precedían. El cine negro español estaba de enhorabuena. Una película española con aroma a clásico y un guión perfecto, - con algún momento incluso que supone todo un puñetazo en el estómago al espectador -, se había estrenado en nuestras salas. Se acababa de estrenar una película que en un futuro llegaría incluso a influenciar a la famosísima Pulp Fiction de Tarantino. Pero lejos de Madrid, un realizador llamado Cayetano del Real adaptaría una de las mejores novelas españolas de toda la historia, El misterio de la cripta embrujada de Eduardo Mendoza. La película se llamaría La cripta y estaría protagonizada por otro grande, José Sacristán, pero lejos de toparnos con los maniqueísmos típicos del cine negro convencional (que me encantan ojo), aquí en La cripta, nuestro protagonista-investigador era un tipo encerrado en un loquero que “contratan” a cambio de su libertad. El tipo es una especie de quinqui, de soplón, un canalla que se conoce a la perfección todos los recodos de la Barcelona marginal de las putas y los yonquis, y le es encomendada la misión de encontrar a la hija de una adinerada familia de la capital condal. La chica desapareció misteriosamente del reformatorio donde estaba recluida y, con tal de llevar el asunto con la máxima discreción, escogen a este personaje para tamaña búsqueda.


Nuestro investigador, al que ni si quiera se le da un nombre, sale del manicomio y lo primero que hace es visitar a un antiguo amor suyo para ver si esta sabe algo de la desaparición de la chica. Pero su “amor” no parece alegrarse demasiado al verle, y le pide que la deje en paz. Tiene “trabajo” y le está espantando a los clientes. Nuestro protagonista como comprobaremos, no es ningún Don Juan, ni un hombre lleno de valentía y coraje, es un loco al que han sacado de un centro psiquiátrico mientras jugaba al fútbol con los demás enfermos. Sus pintas por consiguiente dejan mucho que desear y por lo que se dice, huele a perros muertos. De hecho, durante gran parte de la película, nuestro detective busca impunemente una ducha donde poder acicalarse, así que con esas pintas de vagabundo lo tendrá realmente difícil para que sea tomado en serio (en un momento de la película, el buen hombre le pide la hora a un señor que camina por la calle y este, asustado, le da cinco mil pesetas y le ruega que no le mate). Por si fuera poco, también se verá envuelto en algún fregado sin quererlo, como cuando se hospeda en un hotel (tras haberlo pagado con el dinero robado de unas cuantas carteras), y se dispone a echarse un poco en la cama, irrumpe en la habitación una mujer en pelotas que le pide auxilio. Nuestro detective, estupefacto y sin saber a que viene todo aquello, descubre pocos segundos después al marido de esta, que también irrumpe en la habitación con un cuchillo en la mano. En un momento, nuestro protagonista se ve envuelto en una riña conyugal donde ha sido confundido por el amante. ¿Qué hacer en estos casos? Pues tirarse por la ventana y caer directamente en un container de la basura, un método de huida que empleará en más de una ocasión durante el film.


El “detective” tendrá que usar pues sus conocimientos como delincuente para sacar más de una conclusión que le ayude en la investigación. Por eso, no dudará en echarle algo de caballo al vigilante del reformatorio en una botella de vino para sacarle información, o hacerse pasar por un mensajero para colarse dentro de alguna casa. Nuestro (anti) héroe sabe cosas mejor que nadie, por eso es tan difícil que se la peguen. Además, y a pesar de sus pintas de pordiosero y de tener todas las características de un completo looser, conseguirá llevarse al catre a la bella damisela.


Sacristán, no recuerdo donde lo leí o escuché, dice que su papel en La cripta es uno de sus favoritos, y no es para menos, en la película es un perdedor nato, un chalado que a pesar de todo sabe mucho más de lo que uno pueda pensar al principio; un ser despreciable que sin embargo despierta mucha comicidad e incluso simpatía… Sacristán da rienda suelta a su bis cómica pero también dramática e interpreta aquí a un personaje que sin lugar a dudas podía haber dado mucho de sí en alguna continuación más. Sobretodo teniendo en cuenta que Eduardo Mendoza, - que trabajó a su vez en el guión de la película -, abordó a semejante personaje en dos novelas más, El laberinto de las aceitunas y La aventura del tocador de señoras… 



¿Qué hacen los productores de este país que no se ponen ya manos a la obra? Esto me recuerda otra pregunta. ¿Por qué Cayetano del Real no volvió a dirigir nada más y se pasó a TV3? ¿Por qué hubo (y hay) tantos directores de una sola película aquí en España? La cripta tiene algún pequeño fallo de planificación al principio, en alguna conversación que no está todo lo bien hilvanada que debiera, pero por lo demás, creo que está perfecta. El sonido es otro inconveniente, pero en este caso, no sé si es debido a la mala calidad de la edición del DVD que adquirí o es que hubo problemas realmente en este aspecto. En fin, supongo que todo el mundo tiene ya la respuesta del porque Del Real no volvió a dirigir otro largo (al menos que yo sepa)… Pero eso ya es otra historia. Así que, lo dicho, la película es francamente cojonuda y la recomiendo muy encarecidamente.  

lunes, 13 de diciembre de 2010

PELÍCULAS CLÁSICAS A LO "DIFERENTE": SUPERMEN DONUYOR (1979)


Si el pasado día hablábamos de Hausu, esa obra maestra japonesa dirigida por Nobuhiko Obayashi, hoy damos paso a una de esas burdas copias que se hacen en el extranjero a rebufo de los grandes éxitos made in USA. Se trata de Supermen Donuyor, remake a lo turkish de la gran obra maestra dirigida por Richard Donner y protagonizada por Christopher Reeve, Marlon Brando, Gene Hackman y la preciosa Margot Kidder, basado en los personajes Jerry Siegel y Joe Shuster. Pues bien, en este caso, nos encontramos con otro tipo de obra maestra, la del despropósito, la caspa y la negligencia artística.


Esta obra de artesanía rudimentaria y chapucera que reproduce casi al dedillo la película de Donner, llega incluso a utilizar la famosísima banda sonora creada por John Williams, y nos regalará un sinfín de momentos para el recuerdo y el descojone. Kunt Tulgar, el “director” de la “pinícula”, el "realizadó", el padre de la criatura, es todo un hombre de cine que ha escrito, producido y actuado en unas cuantas películas turcas, y en este “flin” nos mete de sopetón a un muñeco volador que sobrevuela la ciudad, el mar, las montañas, las estrellas… El actor que interpreta a Tayfun (nuestro Kent turco), es Tayfun Demir, un tipo alto y con cara de besugo que más que parecerse a Christopher Reeve, parece un sosias de Benito Pocino y su Mortadelo. Tampoco hay que perderse al padre de Superman, es decir, del que hace de Jor-el, de Marlon Brando, de Papá Krypton, y ese es Reha Yurdakul, un hombre apuesto, atractivo… y mellado. La virgen, la de risas que me pegué cuando ví asomar por su boca unos pocos piños mientras hablaba…



De verdad, este Supermen Donuyor es ver para creer. Nos encontramos ante una de esas películas que, de tan malas que son, te lo pasas bien viéndolas. Sonará a tópico pero es ideal para verla en comunidad con mucho vino y queso. ¡Que corra el vino! En fin, hay películas malas, yo me he tragado unas cuantas, y cuando crees que lo habías visto todo… ¡ZAS! Aparece Supermen Donuyor, Kunt Tulgar y Tayfun Demir y nos revuelven las pocas neuronas que nos quedan en el cerebelo.

martes, 5 de octubre de 2010

¡¡MACHETE MATA!!


Robert Rodriguez, siempre tan menospreciado y tan a la sombra de Tarantino con quien siempre se le compara (aunque también es verdad que Rodríguez parece ser el principal interesado), ha dado forma por fin a ese solitario fake trailer que nos llegó con su excelente Planet Terror, cuyo nombre es... ¡Machete! y que apadrina un nuevo género bautizado por el propio Rodríguez como "mexploitation" (por cierto, El mariachi y sus secuelas, ¿qué cojones eran?).

Pues bueno, al revés de lo que ocurría con algunas de sus películas, tengo que reconocer que en este caso, en Machete, el bueno de Rodríguez (junto a Ethan Maniquis, su habitual montador) logra sacar adelante una película bastante imposible de realizar, sobretodo por su carácter macarra y paródico que, sin embargo, puede deleitar incluso a un público desconocedor de la exploitation más carroñera de los 70.


Está bien, Rodríguez la suele cagar bastante y en ocasiones no consigue mantener el interés de sus tramas, pero hay que recordar que consiguió que The Faculty, con guión de Kevin Williamson, no se quedará en la simple versión teen de La invasión de los ladrones de cuerpos o que iniciativas tan arriesgadas como Sin City no fracasaran estrepitosamente (sirva el caso de Miller y su Spirit). Además, Rodríguez siempre intenta buscar elementos trepidantes y deliciosamente gallardos que no se suelen encontrar en la mayoría de las producciones que nos llegan actualmente. Tomen de ejemplo esa pistola polluna en Desperado y Abierto hasta el amanecer, la pierna-metralleta de Planet Terror o ese Johnny Deep sin ojos en El Mexicano.

Claro está que la calidad de las películas no se mide por la cantidad de paridas que se muestran en ellas, pero siempre es de agradecer la llegada de algunas producciones de carácter más atrevidas como esta Machete, donde el actor y ex-presidiario Danny Trejo encarna a un ex-agente federal que se ve envuelto en un complot para inculparle de un atentado contra el senador John McLaughlin (Robert de Niro).


Telefonos móviles guardados en lugares húmedos, cuerpos volando por los aires, termometros como armas mortiferas, tripas kilométricas, decapitaciones festivaleras, muertes de lo más gratuitas... Son algunas de las delicias que nos regala este film además de algunas escenas para el recuerdo como esa en la que vemos a Jessica Alba desnuda en la ducha, que por cierto confirman que es la mejor especialista en tapar pezones de la historia del cine (¿alguien ha visto la escena de cama con Cassey Affleck en The Killer inside Me?). O aún mejor, esa escena en la que, después de haber pasado la noche con Machete, se levanta resacosa y lo primero que hace es comprobar si su chochete y ojete están todavía intactos (aquí debo reconocer que hubiera aplaudido con las orejas, si Machete se hubiera comportado como correspondía). Por otro lado, la machorra Michelle Rodriguez consigue ponerme bruto por primera vez en la vida con ese papel de revolucionaria cañón llamada "SHE", y Shea Whigham, haciendo de sicario de pelo grasiento, es uno de los mayores descubrimientos de la película aunque sin embargo se queda a medias ya que lo matan demasiado pronto. Chech Marin, otro habitual de Rodriguez, tampoco es que llegue a sorprender como cura asesino pero tiene su puntito,- además el chiste de los cigarros "mexicanos" es cojonudo -, mientras que Lindsay Lohan realiza un descacharrante papel autoparódico como la hija drogata de Jeff Fahey... Joder, Machete vale la pena, ni que sea por reencontrarnos con Don Johnson o por ver a Steven Seagal con peluquín.


Vamos que Machete, si se quiere, se puede considerar como una película llena de chorradas. Pero una película de chorradas muy bien llevada y que al menos no naufraga como lamentablemente ocurría con El Mexicano (que por cierto, adoro).

domingo, 22 de agosto de 2010

LOS 20 FINALES MÁS COJONUDOS DE LA HISTORIA DEL CINE (2). (Según Juan P. Rodriguez)

Después de haber realizado ese dichoso listado con los 20 finales más cojonudos de la historia del cine me he dado cuenta de que me he dejado bastantes películas en el tintero, así que con tal de subsanar mi error y con la promesa de no volver ha hacer ningún listado ni volumen más, les dejo esta segunda relación de finales cojonudos con el sentimiento de culpa a flor de piel y sabiendo que estoy destrozando las películas (y algunas de ellas auténticas obras maestras). Pueden ustedes cagarse en mis muelas si procede...

1.- La mujer del cuadro/The woman in the window (Fritz Lang, 1944). El gran Edward G. Robinson se sentirá fatalmente atraído por Joan Bennett, y entablarán una relación que desembocará en un asesinato "accidental". Durante toda la película el protagonista irá dando palos de ciego para ocultar su culpabilidad y evitar verse involucrado en el crimen que acaba de cometer, hasta que, inevitablemente, encuentra su ansiada salvación suicidándose. Pero por si esto no bastase, unos segundos después de su muerte nos es desvelado que el suicidio podría haberse evitado. Un final cojonudo, que sin embargo Lang vuelve a doblegar descubriéndonos que todo lo que ha pasado ha sido un sueño. ¡Master piece!

2.- Angustia/Breakdown (Alfred Hitchcock, 1955). Joseph Cotten interpreta a un hombre de negocios sin escrúpulos que despide a un empleado que, llorando, le implora que no lo haga. Cotten no parece conmoverse por las lágrimas y lo hecha cual perro sarnoso. Pero un día tiene un terrible accidente automovilístico que le impide moverse y articular palabra. Él “pobre” se queda atrapado en el coche y no consigue que nadie le ayude puesto que creen que ha muerto. Pero en el último momento se dan cuenta de que vive cuando, ante la imposibilidad de poder hacer nada, irrumpe a llorar. Las lágrimas que tanto odiaba al principio le han salvado de ser enterrado vivo. Uno de los primeros episodios de la mítica serie “Alfred Hitchcock presenta”. Cojonuda.

3.- El fotógrafo del pánico/Peeping Tom (Michael Powell, 1960). Carl Boehm interpreta a un desquiciado psicópata que asesina a sus víctimas mientras las filma. Al parecer su padre, un científico que estudiaba el miedo, le atormentaba cuando era niño, y claro, lógicamente acaba muy mal. Tan mal, que decide matarse a sí mismo mientras rueda su propia muerte. Una de esas joyas imprescindibles que todo buen amante del séptimo arte debería tener en su estantería.

4.- El extraño viaje (Fernando Fernán Gómez, 1964). Fernando (Carlos Larrañaga) quiere huir sea como sea del pueblo junto a su prometida y empezar así una nueva vida. Para ello decide ganarse los favores de una reprimida adinerada (Tota Alba) que tras ser asesinada accidentalmente por sus hermanos (Jesús Franco & Rafaela Aparicio), decide ayudarles escondiendo el cadáver en una de las tinajas de vino propiedad de la difunta, y de ese modo quedarse con el dinero de esta. Pero cuando a los viejos del pueblo se les acaba su preciada bebida descubrirán el cadáver de la infeliz, y por consiguiente descubrirán los planes de Fernando. Indiscutible obra maestra de nuestro cine patrio.


5.- El baile de los vampiros/The Fearless Vampire Killers (Roman Polanski, 1967). Jack MacGowran y Roman Polanski viajan hacia Transilvania motivados por unos extraños sucesos que podían estar provocados por lo que se intuye vampiros… Cuando llegan allí una hermosa joven encarnada por la malograda Sharon Tate es secuestrada y todos piensan que han sido los dichosos chupasangres. Así pues, deciden ir al castillo del conde von Krolock (Ferdy Mayne) en su busca. Una de las películas de más éxito de su director que no sólo fue famosa por la escena del baile sino por su final. Un final que se copió en algunas producciones de la época, en el que MacGowran y Polanski salvan finalmente a Tate, pero para sorpresa de todos esta resulta haberse convertido también en una vampira.

6.- Chacal/The Day of the Jackal (Fred Zinnemann, 1973). En esta película se cuenta el intento de asesinato del general Charles de Gaulle por un misterioso asesino a sueldo al que nadie ha visto y que se le conoce bajo el nombre en clave de Chacal. Al final logran terminar con Chacal (Edward Fox), pero para sorpresa de la policía, el tipo al que han enterrado no era el misterioso asesino. Entonces, ¿quién cojones era ese tío? Una obra maestra indiscutible realizada por Fred Zinnemann.

7.- La montaña sagrada (Alejandro Jodorowsky, 1973). Un alquimista que convierte zorullos en oro (Alejandro Jodorowsky), concentra a un grupo de personajes (todos ellos con nombres de planetas del sistema solar) y los lleva a la isla de Loto para encontrar la Montaña Sagrada, un lugar místico que les convertirá en Dioses... Al final cuando todo parece tocar a su fin, el jodido Jodorowsky corta la acción y nos dice en pocas palabras que nos dejemos de tonterias, que todo esto es una película. Un final tan alucinógeno como todo el resto de la película. Ver para creer.

8.- La invasión de los ultracuerpos/Invasion of the Body Snatchers (Philip Kaufman, 1978). Philip Kaufman realizó una inquietante revisión del clásico dirigido por Don Siegel en 1956, en el que unas vainas extraterrestres comienzan a suplantar la identidad de los seres humanos, convirtiendo a estos en una especie de zombies sin sentimientos. Al final, Brooke Adams deambulará por la ciudad haciéndose pasar por uno de “ellos”, pero es descubierta cuando piensa que Donald Sutherland también es normal y corriente.

9.- A la caza/Cruising (William Friedkin, 1980). Al Pacino se infiltra en el mundillo gay para desenmascarar a un asesino en serie cuya especialidad son los homosexuales. Pacino logra atrapar al homicida pero poco tiempo después se vuelve a cometer otro asesinato. Esta vez el culpable se mira en el espejo mientras se afeita: es Al Pacino que le ha encontrado el punto a esto de matar mariquitas. Una película que causó una gran polémica y que levantó las iras de la comunidad gay.

10.- El superviviente/The survivor (David Hemmings, 1981). Un avión se estrella a los pocos minutos de despegar y únicamente sobrevive el piloto. Angustiado decide investigar los hechos y descubre que él también había muerto en el accidente (otra cinta más que demuestra que ni El Sexto Sentido ni Los Otros eran tan originales). Una película de culto bastante desconocida y que pude ver hace años en el festival de Sitges.

11.- 1997: Rescate en Nueva York/Escape from New York (John Carpenter, 1981). Serpiente Plissken (Kurt Russell), un antiguo héroe de guerra, es obligado a rescatar al presidente de los USA (Donald Pleasance) que se encuentra en Nueva York, la prisión de máxima seguridad más grande del país. Además por si fuera poco, tiene que devolver una cinta con información de suma importancia para el país, pero cuando el presidente es rescatado por Plissken y la cinta devuelta al gobierno, todos se quedan atónitos cuando descubren que la cinta que les han entregado no contiene la información que necesitaban sino música ambiental. Si, Serpiente Plissken ya se ha encargado de destruirla. Una obra maestra del cine de acción y la ci-fi en la que intervienen Lee Van Cleef, Tom Atkins, Ernest Borgnine, Adrienne Barbeau, Harry Dean Stanton ¡e Isaac Hayes!

12.- Golgo 13: el profesional/Golgo 13 (Osamu Dezaki, 1983). Una obra maestra de la animación dirigida por Osamu Dezaki que adapta el excelente manga de Takao Saitô. En este filme de animación, un asesino a sueldo con el sobrenombre de Golgo 13 asesina al hijo de un importante empresario, así que este jura vengarse sea como sea del asalariado criminal. En un momento de la película la esposa de su difunto hijo le pregunta “¿por qué no buscas al verdadero culpable: el tipo que contrató a Golgo 13?”. La respuesta es muy sencilla, el hijo estaba harto del carácter autoritario de su todopoderoso padre y no estaba dispuesto a ser su sucesor, así que para darle una lección el mismo hijo contrató a Golgo 13 para que le matase.

13.- El vuelo del navegante/Flight of the Navigator (Randal Kleiser, 1986). Cuando uno tiene apenas 6 años y va por primera vez al videoclub de su barrio y alquila esta película, algo cambia inesperadamente en él. Esta producción de Walt Disney dirigida por Randal Kleiser (Colmillo Blanco, Cariño, he agrandado al niño), supuso para mi una experiencia inolvidable. La película cuenta la historia de David (Joey Cramer), un niño que se mete en el bosque y cae sin querer por un barranco. Cuando despierta se dirige a su casa y descubre que en ella ya no viven sus padres y que en realidad han pasado ¡ocho años desde que se cayó por el barranco! Ante tal suceso sobrenatural llevan al niño a la NASA y es puesto observación, pero David logra escapar con la ayuda de una enfermera buenorra (Sarah Jessica Parker) y se mete en una extraña nave espacial que le devuelve al pasado. Finalmente el niño despierta y uno cree que todo ha sido un sueño, pero de la bolsa de David aparece un pequeño extraterrestre que le indica que todo lo que ha sucedido ha sido real. Una maravillosa película que no se puede perder ningún niño (grande).

14.- Candyman (Bernard Rose, 1992). Si dices “Candyman” cinco veces frente al espejo se te aparecerá Tony Todd para hacerte la vida imposible. Esto es lo que le pasa a la Virginia Madsen, la guapa hermana de Michael Madsen, cuando se le ocurre hacer la prueba… Candyman, un hombre de color que fue acusado y ajusticiado violentamente por la violación de una mujer blanca, busca venganza y se le aparece a Helen inculpando a esta de una serie de brutales asesinatos. En el desenlace la pareja de Helen llora la muerte de esta y, sin querer, dirá su nombre cinco veces frente al espejo, entonces Helen regresa de entre los muertos y lo asesina inculpando del asesinato a la actual novia de este.

15.- En la boca del miedo/In the mouth of madness (John Carpenter, 1995). John Trent (Sam Neill) es contratado por una editorial para investigar el paradero de su escritor estrella, Sutter Cane (Jürgen Prochnow). Pronto descubrirá que existe algo más allá en los libros de Cane y que con ellos se desencadena una desorbitada cepa de locura y violencia en los lectores. En el final apocalíptico, Trent se ha vuelto loco del todo y descubrirá que él mismo es el protagonista de la película En la boca del miedo, una película basada en un libro de Sutter Cane.

16.- Carretera Perdida/Lost Highway (David Lynch, 1996). Un matrimonio compuesto por Bill Pullman y Patricia Arquette recibe videos anónimos en los que se ven ellos mismos. En uno de ellos Pullman descubre que ha asesinado a su esposa y es encarcelado. Lo que pasa después es una fuga de la prisión, pero no una cualquiera (si no nos ería una peli de David Lynch), Bill Pullman pasa a ser Balthazar Getty y Patricia Arquette pasa de ser morena a rubia, en un viaje en el tiempo que entremezcla el pasado y el presente y que para rizar más el rizo termina como empieza la película. Una de las mejores películas de David Lynch.

17.- Gozu/Gokudô kyôfu dai-gekijô: Gozu (Takashi Miike, 2003). Ozaki (Sho Aikawa) se ha vuelto medio loco: tan pronto se cree que un chucho está infiltrado en la yakuza, como que una indefensa abuela les está persiguiendo con su destartalado coche. Por lo que Minami (Hideki Sone), su protegido, es el encargado de mentirle diciéndole que tienen que ir a Nagoya a un viaje de negocios, cuando en realidad él mismo tiene que deshacerse de él. Pronto Minami se encuentra en un claro dilema, ya que tiene una estrecha y fraternal relación con su jefe y los remordimientos les atormentan. ¿Qué debe hacer, le mata o no le mata? Pero misteriosamente y sin ninguna explicación aparente, Ozaki desaparece de la faz de la tierra y se convierte en ¡una chica (Kimika Yoshino)! Una película divertidísima y extraña que nos desvela a Ozaki-mujer pariendo al Ozaki-hombre como conclusión (con tintes homosexuales) final.

18.- A dirty carnaval/Biyeolhan geori (Ha Yu, 2006). Extraordinaria película en la que dos antiguos compañeros de clase se vuelven a encontrar tras varios años. Uno es un gángster y el otro es un director de cine en busca de una historia para su próxima película, así que el primero le sirve de inspiración y le aconseja a la hora de hacer una buena y realista película de gángsters. Lo malo es que este le cuenta un asunto muy turbio que para nada se puede sacar a la luz y su colega no duda en ponerlo en la película creándole serios problemas. Y es que cuando sus jefes se dan cuenta de que han puesto un suceso real en la película que les puede involucrar, le ordenan que acaben con su amigo. Así que cuando el gángster se dispone a acabar con su colega cineasta, le tienden una trampa resultando ser él mismo el objetivo. El realizador finalmente se convierte en un aliado de la mafia y el capo le utiliza para que este adapte a la gran pantalla algunos pasajes de su vida (como por ejemplo, sus amoríos).

19.- Surveillance (Jennifer Lynch, 2008). Dos agentes del FBI (Bill Pullman & Julia Ormond) se disponen a hacer una serie de preguntas a los testigos presenciales de unos crímenes brutales que se han cometido en una de las carreteras estatales, con tal de esclarecer los hechos. En el cenit de la película se nos será desvelado que los mismos agentes del FBI eran en realidad los despiadados asesinos y como una niña les descubre por sus gestos. Una auténtica maravilla dirigida por Jennifer Chambers Lynch, hija de David Lynch, que con esta su segunda película da muestras de un pulso envidiable a la hora de recrear escenas de una violencia extrema. No se la pierdan.

20.- A serbian film/Srpski film (Srdjan Spasojevic, 2010). Un antiguo actor porno es drogado con viagra para toros y es obligado a fornicar brutalmente a cualquiera que le pongan delante. Tal es falta de control que incluso llegará a matar brutalmente a una joven mientras ruedan lo que parece ser una snuff movie de arte y ensayo. Al final del film descubriremos que, sin que él sea consciente de ello, ha violado a su propio hijo de apenas 10 años. Una película muy dura y muy violenta no apta para corazones sensibles.