lunes, 3 de octubre de 2011

DRIVE (2011): EL HÉROE IMPERFECTO



Pocas veces ocurre que una película te atrape y no te suelte hasta el final. Y no se crean, que la película de hoy, dentro de su aparente simplez es bastante extraña. Dudo mucho que sea plato de buen gusto para cualquiera. Ryan Gosling interpreta aquí a un especialista de cine, un chaval normal y corriente que de vez en cuando realiza encargos. De hecho, nada más arrancar la película vemos uno de esos “encargos”: robar un almacén. Bueno, aclaremos las cosas, el personaje que encarna Goslign se encarga más bien de huir del lugar del robo junto a los cacos y escapar de la policía. Ryan Gosling, actual sex symbol y guaperas, encarna, palillo en boca, a uno de esos conductores anónimos de los setenta, como el que pudimos ver en “Carretera asfaltada en dos direcciones”, interpretado James Taylor. Su personaje bebe de esos héroes imperfectos como lo pudo ser el Kowalski de “Punto límite: cero” o el Vicinski de “60 segundos”. El conductor de “Drive” es un tipo encantador, un genio del volante capaz de burlar a la policía y poner su bólido a 200 millas por hora en un periquete… En “Drive”, no se crean, nuestro “conductor” será capaz de enamorar a la chica de la película y ser la figura paternal del hijo pequeño de ésta, mientras su padre está en prisión, pero ojo, también será capaz de actuar como un jodido psicópata y estallar violentamente contra cualquiera que se le ponga en su camino.

Creo que jamás había visto un personaje tan imperfecto y a la vez tan perfecto, tan extraño, tan misterioso, tan valeroso e incluso tan sosainas como el de esta película. Pero aún así, Ryan Gosling consigue que te lo creas, que te sientas próximo a él y que te dejes llevar por donde el te guíe (o, ya que estamos, te conduzca), ya sea por las calles de la ciudad, ya sea por un bonito paseo en familia o chocando contra otro vehiculo. “Drive”, del danés Nicolas Winding Ref, - director de otra joya hipnótica tan hermosa como violenta, “Bronson” -, supone desde ya una de las obras maestras de este año y una experiencia que nadie debería perderse. Winding Ref es capaz de todo, y cuando digo todo, es todo, así que no se dejen engañar por sus cámaras lentas, por su estilo inconfundible a ritmo de melodías compuestas por Cliff Martínez o rematadamente techno-pops (en la banda sonora de “Bronson”, sin ir más lejos, se podía escuchar algún tema de The Pet Shop Boys o New Order), pues a la más mínima te dará el cambiazo, jugará con tu mente, y nos joderá vivos. Odiado por muchos, venerado por otros tantos, el director de “Valhala Rising” ha conseguido, como he dicho, una pequeña pieza de arte con “Drive”. Un milagro en estos tiempos en los que todo está más visto que el TBO. Un trabajo excepcional en toda regla. Y es que, aunque el material de partida pueda ser un brillante en bruto, - ahí está el trabajo actoral de Ryan Gosling, Ron Perlman o Robert Brooks, por citar a unos pocos, la fotografía de Newton Thomas Sigel o el guión de Hossein Amini, basado en la novela homónima de James Sallis -, desde luego, gran parte del mérito se le podría atribuir a la particular visión que nos ha mostrado el bueno de Nicolas.


Merece la pena, de verdad. De hecho, por ahí anda, por la red... Con subtítulos y todo... Yo, desde luego, pienso repetir (esta vez en pantalla grande y como Dios manda) en Sitges.

4 comentarios:

Kinski dijo...

Esperaré a verla en pantalla grande que tengo muchas ganas de verla, a pesar de que Refn no es santo de mi devoción.

Lazoworks dijo...

A mi me encantó Kinski, ya me contarás!

Salvador Sáinz dijo...

http://espanoladasyole.blogspot.com/2011/10/el-regreso-de-sebatian-darbo.html

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El Cabrero dijo...

La tengo pendiente de ver, sobre todo por la presencia de la deliciosa Carey Mulligan!