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martes, 16 de agosto de 2011

MEME(Z) VERANIEGA

Bueno, como tampoco tengo mucho que anotar en esta bitácora, vamos a seguir el ejemplo de Mr. Cahiers y Mr. Borgo, y pasemos a realizar un meme o, más bien dicho, una meme(z) que es como a mi me gusta llamar a estos listados de películas y que en este caso toca el tema veraniego. Vamos allá:

PASAR EL VERANO EN UN CAMPAMENTO:
Campamento de verano (Sleepaway Camp, Robert Hiltzik, 1983): Pese a que la película está cargada de los clichés más baratos del slasher post-Viernes 13, se podría decir que esta película de R. Hiltzik marcó un antes y un después en este subgénero reventándolo todo con ese SOBRESALIENTE final que tiene y que a buen seguro Neil Jordan tuvo muy presente a la hora de realizar otra película que hizo más adelante (je, je, je...). Un final metido un poco con calzador e incluso forzado, vale, pero que es capaz de dejar a uno anonadado y con el "fistro" alicaído.

DE VERANO EN UNA GRAN URBE:
SOS, Summer of Sam (Nadie está a salvo de Sam) (Summer of Sam, Spike Lee, 1999): Prodigiosa película alejada (sólo aparentemente) de la temática racial que tantas veces abordó Spike Lee, en ella se relatan  las andanzas de un asesino en serie apodado "El hijo de Sam", - cuyo nombre real era David Berkowitz -, que durante el verano de 1977 se cepilló a unas cuantas personas en la ciudad de Nueva York. Como es lógico en esta película se le echarán las culpas al que peor pintas tenga y ¿quien mejor que Adrien Brody haciendo de punk? Que feo es el hijoputa... Y pensar que estuvo con la Pataky.

¿Y QUE TAL SI NOS VAMOS A LA PLAYA?:
Tiburón 3 (L'ultimo squalo, Enzo G. Castellari, 1981): Mega ultra exploit del Tiburón de Steven Spielberg, en el que un temible tiburón torpedo causará el caos por la costa de un pueblo norteamericano, ¡y encima en temporada alta! Fabulosa película, - estoy harto de decirlo: el mejor exploit del gran éxito de Spielberg -, en el que uno no tiene más remedio que aplaudir con las orejas ante la cantidad de secuencias para el recuerdo que contiene: esos "muñecos" surfistas saltando por los aires, esa barca que explota cuando el tiburón la intercepta, ese escualo de juguete... ¡IMPRESIONANTE!

VERANEANDO EN EL DESIERTO:
Stryker a.k.a. Mad Max 3 (Cirio H. Santiago, 1983): Exploit filipino de Mad Max (se estrenó como la tercera parte en "Espein") dirigido por el maestro Cirio H. Santiago. En este film un vaquero post-apocalíptico llamado Stryker (Steve Sandor) ayudará a una chica con un par de cantimploras llenas de valiosa agua, a llegar a un recóndito lugar donde, según cuentan, corre el agua como los chorros del oro.

¡VÁMONOS A HACER BUCEO, JODER (que soy muy pijo)!:
Inmersión Letal (Into the blue, John Stockwell, 2005): Muy digno producto de entretenimiento en el que es muy fácil "despistarse" viendo a Jessica Alba metida en un minúsculo bikini... La película va de unos pijos que se ponen a hacer buceo en alta mar. Total, que como quien no quiere la cosa se encuentran en las profundidades un avión repleto de coca y deciden sacar el botín para esnifárselo todo. Ideal para pajilleros con mucha maña.

CONOCE AL AMOR DE TU VIDA DURANTE EL VERANO:
Sé lo que hicisteis el último verano (I know what you did last summer, Jim Gillespie, 1997): Después del mega éxito propiciado por Wes Craven y sobretodo Kevin Williamson, no nos ha de extrañar que el slasher volviera con más fuerza y que el propio Williamson se encargase de estar detrás de muchos de ellos (ya sea escribiendo o produciendo). En este caso unos niñatos atropellan a un puto pescador y se marchan sin socorrerlo. Aquel verano Jennifer Love Hewitt conoció el amor (¡e incluso las "guarreridas españolas"!) y también conoció la muerte, así que al verano siguiente ya nada volverá a ser igual.

UN VERANO EN LA CÁRCEL DE MUJERES:
Black Mama, White Mama (Eddie Romero, 1973): Que mejor sitio que una cárcel de mujeres para pasar el veranito. Rodeado de mujeres de muy buen ver y carceleras lesbianas, mmmm... La atracción fuerte de este lugar es pasar una agradable velada en el pequeño habitáculo de ácero a pleno sol. Bueno, si es en compañía de Margaret Markov y Pam Grier por mi encantado.

EN EL LAGO DE LUNA DE MIEL:
Los asesinos de la luna de miel (The honeymoon killers, Loeonard Kastle, 1970): Excelente película basada en hechos reales, en ella Martha y Ray, una singular pareja de asesinos, se dedican a hacerse pasar por hermanos, mientras timan y asesinan a un puñado de solteronas con las que Ray se casaba. Impagable esa escena en la que Ray (Tony Lo Bianco) coquetea con una de sus víctimas y Martha (Shirley Stoler) se lanza al lago e intenta ahogarse por culpa de los celos. Ni corto ni perezoso Ray se lanza en busca de su amada y se delatan ante la víctima.

¡VACACIONES EN EL OESTE!:
Deadlock (Roland Klicks, 1970): rodado en Israel, este singular western alemán nos adentra en las aventuras de dos pistoleros que se separan después de un atraco a un banco. Uno de ellos, malherido, se larga con el maletín lleno de dinero y su metralleta, y planea encontrarse con su compañero en un pequeño pueblo abandonado. A su llegada se encuentra con una preciosa chica que no puede hablar (Mascha Elm Raben) y con su pareja. Olvidado western contemporáneo que contiene como una de sus grandes bazas la prodigiosa banda sonora compuesta por la banda de rock psicodélico Can!

Y POR SUPUESTO EN LA GRANJA (y si puede ser acompañado de una voluptuosa sueca mejor):
Supervixens (Russ Meyer, 1975): Como es lógico en este tipo de listados no puede faltar la figura del gran Russ Meyer. Normal en él era recrear sus películas en los desiertos de Arizona y rodeado de bellas damiselas (con muchas tetas...). Impagable la escena en la que la joven sueca interpretada por Uschi Digard filtrea con Charles Pitts en el granero mientras el cornudo del granjero anda por ahí fuera.

lunes, 1 de febrero de 2010

Coffy (1973)


Pam Grier debutó en el cine de la mano de Russ Meyer en Más allá del valle de las muñecas (1970), pero no sería hasta que Jack Hill la descubriera (Grier trabajaba como recepcionista en la AIP), hasta que obtuviera un papel con algo más de relevancia en Big Doll House (1971). A raíz de esta película pasearía palmito por varias producciones, entre ellas Hitman y The Twilight People, hasta que Hill le ofreció el papel principal de Coffy, un film que contaría con la primera Black Heroin de la historia.

Coffy engancha nada más empezar: al principio del film vemos como un trapero le ofrece los servicios de una prostituta muy especial a un traficante y ésta terminará pegándole un tiro en toda la cara. Se trata de Coffy (Pam Grier), una mujer de armas tomar que busca venganza después de que su little sister cayera en la heroína ¡a los 11 años! (1). Así pues, seremos testigos de la encarnizada lucha de Coffy contra el imperio de la Droga, y veremos cómo los policías y políticos están tan metidos en el ajo como los propios narcotraficantes. Grier interpreta a una mujer dura, sin escrúpulos y encima inteligente. Una chica que no dudará en follarse a cualquier camello y chupársela a cualquier congresista con tal de vengar a su hermana y a un amigo policía que, al no venderse a la mafia, resulta gravemente herido.

Coffy está plagado de momentos extraordinarios y Jack Hill supo sacar todo el provecho posible a la película, dejando al espectador clavado (al menos a mi) en su asiento desde los primeros minutos de metraje. Prostitución, drogas, violencia, sexo y acción por un tubo es suministrada con gran acierto por Hill, regalándonos escenas antológicas, como la batalla campal entre Grier y Linda Haynes (El Ex-preso de Corea, 1977), en la cual comprobaremos como Coffy es capaz de guardar armas letales en su enorme mata de pelo esponjoso; o en esa escena final en la que Coffy mata al trekkie Booker Bradshaw, después que este vendiera a su gente por dinero y (lo más importante) la engañara a ella con una blanca de tetitas dulces.

Debido al enorme éxito de Coffy, tan solo unos meses más tarde Hill se puso en marcha para dirigir una continuación llamada “Burn, Coffy, Burn” y que terminó llamandose Foxy Brown, evitando de ese modo convertirse en una secuela. Tampoco es que yo sea un gran entendido y conocedor de la blaxploitation, pero creo que Coffy es una de las mejores películas que ha dado este género y sin lugar a dudas, una de las mejores que ha protagonizado Grier.


“Coffy is the colour of your skin...”.
Título original: Coffy (USA, 1973).
Director: Jack Hill.
Guión: Jack Hill
Actores: Pam Grier, Robert DoQui, Booker Bradshaw…

(1) Muchos años más tarde, en Black Dynamite (2009) también vemos a un montón de "little niggers yonquis", aunque en este caso es visto de un modo más paródico.

jueves, 21 de enero de 2010

Sabine recomienda... The Arena (1974)


Como ya apunté en una reseña anterior, Black Mama White Mama (Eddie Romero, 1973) fue la primera producción que unió a Pam Grier y Margaret Markov pero no la única. Debido al éxito que precedió a la cinta filipina, Corman decidió volver con otro WIP (Women in Prision), pero está vez trasladando la acción a los tiempos de la Roma Imperial y al de los gladiadores.


The Arena arranca con la captura de Bodicia (Margaret Markov), una joven sacerdotisa, y Mamawi (Pam Grier), una bailarina africana, a manos de los romanos. Acto seguido son llevadas a Roma y son vendidas como esclavas a Timarchus (Daniele Vargas), un tipo que se encarga de los combates de gladiadores. Pero, ante las frecuentes disputas entre las chicas y debido a una sonada pelea entre Mamawi y Bodicia, Timarchus se le ocurre que tal vez una lucha cuerpo a cuerpo entre las jóvenes y macizorras esclavas tendría más éxito que los aburridos y sangrientos combates entre gladiadores. Y efectivamente, así sucede: los combates entre gladiadoras ligeras de ropa supone todo un éxito que llena hasta los topes la “Arena”. Pero con lo que no contaban los romanos, es que estas mujeres son de todo menos sumisas...


The Arena bien podría ser una revisión exploit del Espartaco dirigido por Stanley Kubrick en 1960. Incluso se hace un pequeño homenaje o guiño nada disimulado a la película, cuando en la pelea final entre Markov-Grier, esta ultima con tridente en ristre perdona la vida de su oponente en el ultimo instante tal y como hacía Woody Strode en la mítica escena con Kirk Douglas. Pero no nos engañemos, The Arena no es un péplum cualquiera, ya que si bien está ambientada en tiempos remotos, en ella hay cabida para algunos pequeños momentos-denuncia que no tan afines con la época de los gloriosos romanos. De ese modo, en esta rara avis del péplum veremos cómo las mujeres esclavas, efectivamente, podían ser explotadas sexualmente por los poderosos romanos, pero gracias a Dios tenemos el personaje encarnado por la angelical Markov, que tal y como ocurría en Black Mama White Mama, será una especie de líder en la lucha para la liberación de las “women”. Por otro lado también nos encontramos con que Mamawi, el personaje de Grier, que no dudará en saltar como una gata a los ojos de quién la insulte por su raza. (Si son ustedes observadores, ya en el cartel podemos leer la frase publicitaria Black Slave, White Slave, y casi se podría decir que tanto la una como la otra interpretan el mismo papel que en la producción filipina de Eddie Romero).

The Arena fue dirigida con bastante dignidad por Steve Carver (Big Bad Mama, 1974) y Joe D’Amato (este último, -que también hizo las veces de director de fotografía bajo el nombre Aristide Massaccesi -, sin acreditar). Desconozco hasta qué punto se implico D’Amato en la realización del film (supongo que se encargaría de filmar las escenas de desnudos más "explícitas"), pero os aseguro que consiguieron una película que no engaña a nadie. Es corta, simple, directa al grano y de lo más simpática. ¡The Arena es pese a sus defectos, un divertimento que ofrece buenas dosis de erotismo y acción! De hecho, el propio Corman decidió producir un remake que dirigió el realizador ruso Timur Bekmambetov, con algunas las chicas playboy de protagonistas...


Por cierto, como curiosidad, en el apartado técnico encontramos a un joven y desconocido editor llamado Joe Dante que más tarde dirigiría dos clásicos ochentenos de la talla de Aullidos y Gremlins.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Sabine recomienda... Black Mama, White Mama (1974)


Filipinas fue un lugar más que favorable para el mercado exploit durante la decada de los 70 y Roger Corman, - recientemente galardonado con el Oscar Honorífico -, supo sacar partido económico a dicho país cuando en 1971 abordó su primera película como productor por aquellos lares. Se trata de Big Doll House de Jack Hill, un completo éxito de taquilla nacido a raíz de 99 Mujeres de Jesús Franco (1969), y que desencadenó una multitud de films de mujeres encarceladas como The Big Bird Cage (Jack Hill, 1972), Woman Hunt (1973) y Black Mama, White Mama (1974) dirigidas por Eddie Romero en co-producción con actor John Ashley (1), que se convirtió en toda una celebridad del país asiático actuando y produciendo una decena de películas (entre las que se encuentra, como no, esa gran obra maestra llamada Apocalipsis Now, de Francis Ford Coppola. Chupate esa).



Pues bien, la película que nos ocupa está protagonizada por la gran blaxtar de la época, la voluptuosa y bella Pam Grier, y la rubita y angelical Margaret Markov, actriz que ya había protagonizado otra prison-movie allí en Filipinas: The Hot Box (Joe Viola, 1972) (2).
En Black Mama, White Mama la primera interpreta a una prostituta perseguida por un peligroso mafioso encarnado por el malo filipino por excelencia, el orondo Vic Diaz, y la segunda encarna a una revolucionaria que debe escaparse de la cárcel para que sus compañeros de lucha puedan conseguir armas. Así que, muy a su pesar puesto que no se soportan, deberán huir de la cárcel juntas ya que están encadenadas la una a la otra. ¿Pero que decidirán? ¿Escapar del país o luchar junto a los revolucionarios y liberar el país?

Carceleras lesbianas, huidas frenéticas (impagable la escena en la que Marcov se quita las bragas para despistar a los perros), narcotraficantes (¡con la presencia de Sig Haig!), revolucionarios en horas bajas y acción por un saco, componen esta entretenidísima película que dirigió con bastante brío Mr. Eddie Romero, aventajado alumno de Gerardo de Leon y uno de los más prolíficos e importantes directores/productores de Filipinas. No se la pierdan amigos.
(1) Con su productora Four Associates.
(2) Ambas volverían a colaborar en The Arena de Steve Carver & Joe D'Amato (este último sin acreditar).

jueves, 19 de noviembre de 2009

Sabine recomienda... Black Devil Doll (2007)


Recientemente descubrí, gracias al excepcional blog The Jamaa Fanaka Experience, una de las últimas bizarradas provenientes de la serie Z estadounidense dirigida por el debutante Jonathan Lewis, director que no intenta otra cosa, salvo que se hable de su opera prima. Ya sea para bien o para mal. Pero que se hable.

Vayamos por partes, el abrupto guión de la película, por ejemplo, es tan estúpido y fuera de si, que parece poco improbable alabar esta insulsa historia: un activista de color es freído en la silla eléctrica y, por culpa de una jamona pechugona que tontea con su ouija, su espíritu va a parar al interior de un inofensivo muñeco (que obviamente, al entrar en el inanimado cuerpo de papel cartón, cambia radicalmente de aspecto y se convierte en un… ¡MUTHAFUCKIN NIGGA PUPPET!). Pues bien, lejos de suponer un impedimento, este muñeco diabólico continuará con sus fechorías y no dudará un solo segundo en violar, tributar y asesinar a un grupo de voluptuosas vixens de senos estratosféricos.


Esta escueta historia que, no nos engañemos, no da para mucho, se ve envuelta en un humor cafre de cojones, sexo "soft" de lo más gratuito, gore de baratillo y escenas que rozan (y sobrepasan) el mal gusto… Por otro lado, no me puedo olvidar de las actrices, ya que llaman más la atención por sus siliconeados atributos que por su capacidad dramática. Es por ese motivo que puede que el verdadero motivo de Lewis esté más que asegurado: Black Devil Doll es una gamberrada tan despreciable que resulta poco improbable que pase desapercibida.


Debo reconocer que me quedé gratamente impresionado por esos bellos créditos iniciales y del fabuloso score compuesto por la banda británica The Giallos Flame. Pero Black Devil Doll jamás será recordada por ser original (1) y, ni mucho menos, por ser buena. Eso si, viendo un film como este y siempre sirviéndose de una buena compañía, Black Devil Doll puede suponer todo un festín de jolgorio y risas (sobretodo si hay cerveza de por medio y corre como la pólvora).
En definitiva, seguramente muchos serán (entre ellos como no, algunos gafapasta) los que alabarán esta obra por el simple hecho de tener un marcado carácter macarra claramente inspirado en la tendencia trash que tan de moda se ha puesto gracias a Tarantino y compañía y sus grindhouse. Pero lejos de entrar en el debate sobre determinado oportunismo que siempre ha habido, Black Devil Doll es desde ya una de las películasparanopensar más divertidas que se han visto últimamente (aunque bueno, también hay que reconocer que la gracia cada vez va a menos).

(1) Tal y como apunta Fananaka en su blog, Black Devil Doll está claramente inspirada en Black Devill Doll From Hell de Chester Novell Turner, una rareza de las de verdad, que se me antoja mucho más llamativa que la presente.

Peeping Toms… El "tributo" de Black Devil Doll.


lunes, 19 de octubre de 2009

Black Dynamite (2009)

Lo reconozco, cuando ví Black Dynamite me quedé gratamente sorprendido, y eso es algo que no se da mucho en el cine ultimamente, así que atentos.
Nos encontramos en los años 70 de Nixon. Black Dynamite (Michael Jai White) es un renegado guaperas que vive pegando palizas a un montón de karatekas y follandose a las chatis de tres en tres (¿o era de cinco en cinco mientras hacía flexiones?), cuando un día se entera que su único hermano ha muerto. Así que decide volver al cuerpo de policia y se pondrá tras la pista de un grupo de narcotraficantes que posiblemente fueron los causantes de la muerte de su hermano.Primero de todo me pongo a los pies de Michael Jai White, actor (1) y coreógrafo de acción que por lo menos sabe más de 7 estilos de artes marciales y ha ganado un porrón de títulos que demuestran que este hombre, si tuviera pelos en el pecho, sería casi como Chuck Norris. Pues bien, el bueno de White aparte de encarnar a este black action hero, realiza las funciones de guionista de este desternillante película que hará las delicias de todos aquellos nostálgicos con sentido del humor de la blaxploitation en toda regla.

Fallos de raccord, títulos de crédito llenos de colorido (y con el nombre del protagonista bien grande), coreografías de acción que harían palidecer a Steven Seagal, escenas robadas de otros films y notables dosis de humor desenfrenado, cuya máxima dejará a más de uno boquiabierto cuando Dynamite descubra todo el cotarro gracias a los M&Ms. No se equivoquen, no estamos ante una especie de parodia de las películas de acción de los años 70, Black Dynamite podría ser la respuesta nigger al agente secreto inglés que encarnó Mike Myers en sus Austin Powers, pero con infinita más gracia y buen hacer.


¡Dynamite, Dynamite!

Título original: Black Dynamite (USA, 2009)
Director: Scott Sanders.
Guión: Scott Sanders, Michael Jai White & Byron Minns basado en una historia de estos dos últimos.
Actores: Michael Jai White, Arsenio Hall, Tommy Davidson...
(1) Jai White comenzó su carrera de la mano de Troma, apareciendo en la segunda y tercera parte de El Vengador Tóxico. Después se le ha podido ver en films como El Caballero Oscuro o en esa escena borrada de Kill Bill Vol. 2.

lunes, 23 de marzo de 2009

Sabine recomienda... Experimento Diabólico (1972)


La colaboración de Ray Milland con la American International Pictures (AIP), dio como fruto numerosas películas de lo más interesantes llegando a protagonizar alguna que otra obra maestra como El hombre con rayos X en los ojos y La obsesión (ambas dirigidas por Roger Corman), y otras la mar de interesantes como Panic in year Zero! (dirigida por el propio Milland) o la película que reseñaremos a continuación, Experimento Diabólico dirigida por Lee Frost, director curtido básicamente en cutie movies y soft-cores, que dirigió varios documentales de los que cabría destacar Mondo Bizarro y Mondo Freudo (1966), y que impulsado por su pasión por el exploitation dirigió varias cintas de lo más dignas como Love Camp 7 (1969), The Black Gestapo (1975) y A Climax of Blue Power (1975) (en la que por cierto aparecía la voluptuosa Uschi Digard), con la colaboración de su habitual productor/guionista Wes Bishop. Pues bien, en una de estas colaboraciones, el bueno de Lee Frost dirigió esta simpática blaxploitation con ribetes al ci-fi más loco, con el gran Ray Milland en horas bajas y con el grandullón Rosey Grier como presidiario de color que se escapa de prisión para probar su inocencia.


La película arranca con la llegada del Dr. Kirshner (Milland) a su laboratorio para comprobar la evolución de su experimento: un gorila con dos cabezas. Y es que el Dr. Krishner es un doctor ya muy viejo que no se aguanta ni los peos, que tiene que ir en silla de ruedas y por si fuera poco padece cáncer de pulmón, por lo que busca un donante de cuerpo para transplantar su cabeza y así volver a disponer de la salud necesario para poder volver a operar. Un día se disponen a achicharrar en la silla eléctrica a un tipo llamado Jack Moss (Rosey Grier), al que habían acusado injustamente de asesinato, pero a cambio le ofrecen donar su cuerpo a la ciencia por lo que conseguiría vivir 30 días más. Así que Jack Moss no se lo piensa dos veces y accede a la operación... tal vez logre de ese modo probar su inocencia...

Experimento Diabólico (o The Thing with Two Heads) tiene varios puntos de lo más divertidos de los que cabría destacar la MARAVILLOSA persecución que se ejecuta cuando Milland/Grier y Don Marshall huyen con una moto de cross y un montón de coche de poli se ponen a perseguirlos. ¡Que gran secuencia por Dios! ¡La de coches de poli que se llegan a espachurrar (si os fijáis bien, comprobareis que son siempre los mismos desde diferentes ángulos de cámara)! Otra de las secuencias de la película más tronchantes, es cuando Milland/Grier van a visitar a la novia negra de este último, y cuando esta descubre que le ha salido un bulto blanco al lado de su cabeza le dice: "cariño, aparte de tener dos cabezas, ¿te han puesto dos de otra cosa?" ¡Bribona!


Lo dicho, una película sin demasiadas pretensiones que sigue a pies juntillas las pesquisas de la más "seria", El increible transplante bicéfalo (The Incredible Two-Headed Transplant de Anthony M. Lanza), realizada justo un año antes. Aunque si bien es verdad, el rollo racista de esta le otorga algo más de interés y los fx del film están mucho mejor realizados que la original. De hecho, en la secuencia en la que insertan la cabeza de Milland en el cuerpo de Grier, se utilizó una reproducción robotizada de la cabeza de Milland muy, muy, muy bien conseguida. No por menos, fue la primera inmersión en los fx de un tipo llamado Rick Baker que en aquellos años no era muy conocido (en el film no sale acreditado como tal, si no como gorila bicéfalo).
Una secuencia ideal para disfrutar en familia, con una cerveza bien fresquita y unos berberechos.

martes, 3 de marzo de 2009

Sabine recomienda... Mister Deathman (1977)


Goeffrey Graves (David Broadnax) es un agente secreto que tiene dos huevos como dos pelotas de tennis. Un día le encargan la dificil misión de rescatar a un prestigioso ingeniero que ha sido secuestrado por una lesbiana reprimida o al menos, eso parece...

Blaxploitation de acción/espionaje ideada por el propio Broadnax y escrita por Emmet Murphy, y dirigida por Michael D. Moore, otrora actor de cine mudo (King of Kings de Cecil B. Demille) y director de películas para lucimiento de Elvis Presley y Roy Orbison, y algunos westerns de segunda. Pero lejos de poder parecer un director algo modesto o mediocre, el Sr. Moore ha intervenido como director de la segunda unidad o assistente de director en la trilogía de Indiana Jones, Yakuza, La guerra de los mundos o Dos hombres y un destino. No por menos, se percibe cierta dignidad en algunas de las escenas de acción de la película que nos ocupa. Como una en la que Goeffrey Graves (David Broadnax) logra escapar del peligro empujando al malo desde una avioneta y durante la caída abre el parecaidas de su contrincante y se salva, y sobretodo en la parte final, en la que Graves agarra un puto Harrier y se lía a misilazos contra sus enemigos, una secuencia que seguramente inspiró al mismisimo James Cameron para la cinta de acción/espionaje, Mentiras Arriesgadas con Schwarzenegger y Jamie Lee Curtis.


Una blaxploitation sin demasiadas pretensiones, que nos regalará alguna que otra perla como ver un telefono rojo, de estos de rueda, en un Lamborghini, o ver como un micro asoma por la parte superior del encuadre mientras los actores interpretan los papeles de su vida. Por otro lado contaremos con la participació de la actriz Stella Stevens en el papel de malamalisimaylesbiana, a la cual todo el mundo recordará por su papel en la genial El profesor chiflado junto a Jerry Lewis.
Si te gustó la última de James Bond, Quantum of Solace... ¡Mr. Deathman le dá 10.000 patadas a esa mierda!


Reconstructing... ¡Mister Deathman!
(Haz click en las imagenes para agrandar)