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sábado, 24 de octubre de 2015

RESET (2014)



Con un reparto poco menos que novel y mayoritariamente cuasi adolescente, –excepción hecha del casi imperceptible Pau Durà como rostro más reconocible– y un atractivo punto de partida, Reset arranca en mitad de un bosque, en una masía apartada donde el Dr. Uriós se esconde, más que ejerce, desarrollando una técnica psiquiátrica milagrosa, mezcla de hipnosis y lobotomía transorbital –craso error de los responsables de la cinta el avanzárnoslo en la entradilla documental, como el que no quiere la cosa, por muy conocido que les sea ese terreno a su director y sus guionistas y por muy lograda les quedase la misma–, que parece asegurar la eliminación total y absoluta de recuerdos traumáticos.

El entorno natural, la exclusividad de la clínica, recalcada por el padre de Ainhoa a la llegada de ésta, y la similitud en la edad de los otros tres únicos pacientes con la de Ainhoa, huérfanos todos y dos de ellos además hermanos entre sí, nos prepara para ver una historia ya contada en numerosas ocasiones de conflicto jerárquico-generacional entre el tándem doctor-enfermera, en el doble rol sanitario-paternal, y los adolescentes en su también doble rol paciente-filial. Historia a la que, aun con esas, no le falta interés tanto por la intriga de saber qué es lo que les pasó a chicos para acabar allí, algo que se va desgranando en cada sesión de hipnosis y en sus desasosegantes sueños de manera bastante efectiva, como por el punto fuerte del metraje: la segunda y misteriosa fase del método Uriós, relacionada con el “padre científico” y gurú espiritual de Uriós, el doctor Moniz, el del cuadro, precursor de la psicocirugía y el gusto de su seguidor más fiel, Walter Freeman, por hacer perforaciones con un picahielos en el cerebro de la gente a través de la órbita de uno de sus ojos.

Y el caso es que la película, bien localizada, creíble hasta entonces, pulcramente ejecutada tanto técnica como fotográficamente hablando, va resultando interesante y logra mantener el suspense y la sensación de irrealidad entre los sueños de los chicos, las sesiones de hipnosis y la excesiva cordialidad y cercanía de los responsables de la clínica. Es más, incluso cuando la pizpireta Sandra se somete a la segunda fase del tratamiento, la cinta mantiene el pulso aunque se vaya notando cada vez más débil y el ritmo, no precisamente ágil en ningún momento, parezca entrar en un badén del que no se vaya a recuperar. 
El cuartucho que sirve de sórdido quirófano, el ambiente tétrico-nocturno en el que es descubierta por los chicos la primera paciente, su casi milagrosa recuperación que anima incluso a Lucía, la hermana de Marcos –bien interpretado por el prometedor Javier Butler, único intérprete protagonista del que teníamos noticia– a someterse ella también a la segunda fase, el desarrollo del personaje de Marcos, incluso las primeras dudas sobre el resultado real del tratamiento sobre Sandra, aunque sea en detrimento del personaje cada vez más desdibujado de Ainhoa, parece funcionar.

Sin embargo, es aquí, donde la historia tendría que desatar toda la tensión malsana acumulada, cuando la cinta flojea. Sandra empieza a mostrar síntomas de que la cosa no funciona, sin que quede demasiado claro qué es lo que no ha funcionado, y seguidamente se suicida, sin que sepamos si se debe a que los recuerdos traumáticos han vuelto, a que se ve gobernada por una ira incontrolable cuando se bloquea, algo así como una secuela de la intervención, a las dos cosas o a que toma consciencia de que le han jodido la vida y no quiere poner en riesgo ni a sus compañeros ni a nadie.

A partir de ahí, la historia es un entrar en barrena constante, con psiquiatra psicótico al uso pero poco convincente, accidente irreparable de Lucía sobre la camilla, muerte de la enfermera-amante del psiquiatra –que se nos revela como único éxito real del tratamiento– y cierre en falso con secuencia final, ésta sí bastante bien resuelta, en la que los chicos supervivientes se cruzan en una estación y no se recuerdan dejando así un final abierto a interpretaciones que no logra resarcirnos ni es aprovechado por los guionistas para angustiarnos con una eventual vuelta a las andadas de un doctor que desaparece a pesar de que, en el fondo, se nos sugiera que su método es capaz de lograr sus objetivos.

Concluyendo, cinta interesante, con un potente argumento de partida, una historia bastante bien llevada pero tan mal resuelta que es capaz de echar por tierra sus puntos fuertes. Hay buen hacer en la dirección y la producción de Pau Martínez, que no se puede decir que sea nuevo en esto, hay potencial en el guión de Óscar Bernàcer y Joana Martínez, algo más inexpertos en cuestión de largos de ficción, pero Reset dista mucho de ser una obra redonda o, al menos, tan redonda como pudo llegar a ser con los mimbres que tenía, quizá el salto al thriller les ha venido grande o en un momento inadecuado, aunque no sea del todo un mal intento.

Angel Chatarra.

jueves, 16 de julio de 2015

WAX (2014)



LA PELÍCULA

Haceos la idea: un museo de cera con fama de albergar esotéricos sucesos, un joven documentalista atormentado que acepta el reto de pasar toda una noche a solas allí dentro, una productora sin escrúpulos que hace el ofrecimiento y por último un malvado asesino en serie, pelín caníbal, con capa negra y unas ganas locas de ver su figura de cera… ¿qué podría salir mal?


¿Os acordáis cuando nos preguntábamos, en la entrada de Empusa, qué sería de los cachorros que nos dejaba Paul Naschy?:
Bien, pues Wax es el primer largo de ficción de uno de ellos, Víctor Matellano1, que además comparte firma en el guión con otro cachorrillo, otrora carita de ángel de las series juveniles de lo que enseguida se cansó, Hugo Stuven Casasnovas, premiado escritor prematuro y que también tiene un largo, si no me confundo, casi ya por estrenar2. Estos dos ya se conocían de haber firmado, al alimón, un corto documental basado en otro de nuestros grandes referentes, Jess Franco, que se tituló Tío Jess y que se adentró en el rodaje de Al Pereira vs. The Alligator Ladies aunque finalmente no se incluyera en el DVD del mismo – no se llevarían del todo bien con la productora, qué sé yo, o no buscaban ponerse de acuerdo.


¿Os acordáis de cuando decíamos, también respecto a Empusa, que el fanterror patrio como tal moría con Paul, Jess y compañía?:
Pues estábamos en lo cierto, la propuesta que se nos presenta en Wax, aunque bebe de esas fuentes e incluso las idolatra más que las homenajea, y ya no sólo en las patrias sino en las internacionales, nos vende otra cosa. Una amalgama no del todo conseguida que incluye muchas cosas pero que podríamos dividir en dos grandes grupos: lo viejo y lo nuevo.

Y no sólo en la película en sí, en su formato – o en sus formatos – o en el lenguaje narrativo, sino también en el reparto y en el equipo que elaboró la cinta, donde brillan con luz propia tanto el mítico Colin Arthur en los efectos especiales y el gigantesco Jack Taylor (que da vida a ese potentísimo personaje llamado Dr. Knox) representando a lo viejo, y estando a la altura de dar la réplica por parte de lo nuevo gente como Daniel Salas en la fotografía, Sergio Jiménez Lacima en la música o Jimmy Shaw como personaje articulador de la historia, Mike, que está muy digno aunque algo infrautilizado para mi gusto.


¿Qué pretende esta película?:
Pues como hemos ido anunciando, lo que pretende, por encima de todo, es ser el eslabón perdido entre el fanterror clásico español3, o el anglosajón –es obvio el homenaje a House of Wax (Los crímenes del museo de cera) de André De Toth, aunque también tiene otros alejados del fantástico, como el delicioso guiño de Geraldine Chaplin topándose con la figura de su abuelo – y lo que quiere ser el nuevo fanterror en el SXXI. Objetivo quizá necesario, quizá prescindible pero siempre respetable.

Es este pastiche, este catálogo a lo proyecto fin de carrera de recursos, de lenguajes narrativos y de formas de rodaje desplegado por su director, lo que no acaba de funcionar ni de cuajar del todo. Dejando al margen las pretensiones quizá demasiado ambiciosas del propio Matellano, no se entiende la necesidad de incluir, todo y a la vez, en una misma cinta el falso documental, el falso directo televisivo, el tirar la cuarta pared con el actor mirando a cámara, el falso material encontrado, recursos de falso grindhouse, la cámara en primera persona, la visión nocturna y un tremendo y agotador etcétera si no es con la intención de dejar bien a las claras que esto del fanterror – aunque incluso eso es matizable porque también hay medio millón de géneros mezclados en Wax – va a ser ahora otra cosa. Aunque aún no sabemos qué.


Tampoco el guión es el fuerte de esta película. Sí la fotografía (a pesar del muestrario de estilos ya comentado), sí la música, sí incluso el trabajo de montaje (complejo a buen seguro), y desde luego sí las interpretaciones y los personajes, aunque tampoco estén pensados para darse la réplica precisamente.

Pero quizá sea eso, quizás sea más un ejercicio de alejamiento que un intento fallido de hacer una obra redonda, como cuando el líder de una banda sobreactúa en su primer disco en solitario para marcar la diferencia con su pasado. Es como si tanto director como co-guionista, una vez enterrados los mitos hasta ahora vivos, jugasen a marcar distancias con el formato clásico aunque incorporándolo a un relato pretendidamente renovado y más amplio aunque aún no puede decirse que tenga forma.


No dudo del talento ni del potencial de Matellano. Probablemente con un productor más exigente y un guionista menos cercano en lo personal llegue a firmar cintas más interesantes. Incluso, puede que si Matellano deja al fin de mirar hacia atrás de esa manera tan explícita, pueda ofrecernos películas que se alejen de la mera anécdota (como parece ser el caso de Wax) y nos ofrezca algo verdaderamente original o, ya en el mejor de los casos, descubra al fin esa nueva forma de fantaterror que tanto parece anhelar. Veremos.

CONTENIDOS EXTRAS



El apartado de extras tiene un formato clásico que incluye desde el tráiler oficial o el teaser (siempre más sugerente), pasando por algunas escenas eliminadas para mayor gloria de “Mike” y una galería fotográfica para los más mitómanos. También cuenta con un making of bastante extenso, quizá el extra más interesante, en el que se incluyen diferentes entrevistas con todos los que componen y firman la cinta y en la que Matellano asume el papel de protagonista para irnos guiando por los interiores de la producción.

Angel Chatarra

1 Matellano ya había realizado el documental ¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror (también editado por TEMA Distribuciones)
2 Cuyo título es Anomalous.

3 Para hacer más emotivo este homenaje, Matellano utiliza algunas grabaciones inéditas de Paul Naschy (sacadas al parecer de alguna obra de teatro de Matellano en el que colaboró el astro madrileño) y las utiliza para ponerle la voz a una de las figuras del museo.

martes, 2 de junio de 2015

HALO: NIGHTFALL (2014)


HALO: Nightfall, y el videojuego tomó vida. 
Toma I EL ORIGEN DEL FENÓMENO HALO 

La historia de Halo – el Doom de las nuevas generaciones de jugones de consola para los que ya almacenamos los recuerdos de década en década –, nació a principios de siglo siendo uno de los poco-esperados exitazos de ventas para el primer modelo comercial de Xbox. Éxito que, probablemente, se debiera entonces más a que su jugabilidad recordaba a aquellos maravillosos y sencillotes juegos de tiros en primera persona ochenteros o noventeros – ¿veis lo que os decía de los recuerdos? – que por el argumento en sí.

A día de hoy, después de otros nueve juegos y subiendo, bandas sonoras exclusivas creadas para ellos y comercializadas aparte con gran éxito, campañas publicitarias virales tan originales como para incluir el mailing criptográfico, más de una docena de novelas, una de ellas gráfica, ni sé cuántos cortos de animación, un proyecto de serie a punto de caramelo con el vendemotos más grande de la historia del cine, Don Steven Spielberg, detrás… todo ello en poco más de una década, decir que Halo es sólo un videojuego simplón y sin argumento más que se vendió bien y que se fue estirando para generar más y más ingresos sería ser muy pero que muy corto de miras.


Los halomaníacos son legión y su hambre de novedades no parece tener nada que envidiar a los warcraftmaníacos, los trekkies o los fans de Star Wars a pesar de que su merchandising, tan importante para los anteriores, no haya sido prioritario ni para los actuales dueños de esta franquicia –Microsoft– ni para sus gestores –343 Industries, filial desarrolladora de la anterior. Razón por la cual Halo tiene mucha menos visibilidad social incluso en esas guaridas de frikis perniciosos que son las tiendas de cómics y artículos afines, cuyos escaparates – sí, lo habéis adivinado –, tanto frecuenta el que os escribe.

Con todo esto, ¿cómo es posible que Halo no haya tenido una película made in Hollywood hasta ahora?, os preguntaréis, máxime cuando todos tenemos presente que el cine comercial lleva precisamente más de un década tan falto de argumentos potentes que han tenido que resucitar al mismísimo Indiana Jones, llegar a la séptima entrega de Fast and Furious o abusar, a veces de formas bastante lamentables, de las historias que sólo existían en los cómics o en los mismos videojuegos.

LA PELÍCULA


Bien, pues lo cierto es que hubo varios intentos, el más serio allá por 2006, que iba a producir nada menos que Peter de oro Jackson y a dirigir Neill Blomkamp –Distrito 9, Elysium–, lo que iba a pasar por ser su primer largo. Las exigencias desmesuradas de Microsoft parecieron ser el problema y la razón última de que no saliera adelante. Y también a Microsoft debemos que, con la idea de comerse el pastel ellos solitos, y cambiando los cuadros yankies por otros eminentemente british, se guisaran la que hoy nos ocupa Halo: Nightfall, para la que acabaron enganchando, nada más y nada menos, que a Ridley Scott como director ejecutivo, a Sergio Mimica-Gezzan – director de Battlestar Galactica, asistente de dirección en Salvar al soldado Ryan y director en varios capítulos de Heroes, Prison Break, etc – como director y a Paul Scheuring – creador de Prison Break – como guionista: tripleta garantía de calidad. Con todos estos precedentes, ¿cómo dudar de la importancia, la trascendencia y las expectativas que su feliz alumbramiento han generado especialmente entre los halomaníacos para los que, principalmente, se han gastado 10 millones de dólares los chicos de Microsoft?


Llegados a este punto, si eres de los que le ha picado el bichito de haloniano te diré dos cosas: 1 Aunque la película esté rodada como si se basase más en un shoot ’em up que en el first-person shooter que es Halo – todos los de mi generación estábamos esperando un poquito de acción rodada en GoPro y nos sabe a casi nada los pocos guiños al formato original del juego, apenas unos pocos insertos en el reconocimiento del halo – merece mucho la pena que te gastes unos eurillos en este DVD, no sólo porque sea material inédito de Halo – no ha pisado las salas de cine, sólo se distribuye digitalmente a modo de serie Live-Action en el intramundo Xbox y plataformas afines –, sino porque ya con la fidelidad con la que se retratan las armas, las armaduras, ¡los cascos!, las naves o una selección de las diferentes razas alienígenas recogidas en la saga – entre las que cabe destacar las lombrices Hunter –, lo que motiva ver en carne y hueso a los que serán tus nuevos héroes y la información de partida que te ofrece para la nueva entrega del juego – con versión beta multijugador ya testada por millones de vosotros y con fecha de lanzamiento 27 de octubre de 2015 –, te va a salir a cuenta; y 2 como seguro que ya con lo dicho te he convencido, puedes ahorrarte lo que sigue y saltar, directamente, al apartado dedicado a los extras, te doy mi permiso expreso. ¿Que si puedes verla, disfrutarla y enterarte de algo si no has oído apenas hablar de Halo? Rotundamente SÍ. Pasa y te cuento.

Halo: Nightfall, diseñada, patronada, cosida y rematada por gente de verdadera garantía con un elegante toque british, como ya os he dicho, se presenta ante nosotros sin actores de relumbrón que defienden, a las mil maravillas y sin excepción, los personajes claves que protagonizarán Halo 5: Guardians, el juego, – razón última de su existencia, no nos engañemos – a falta, por lo que me cuentan, de un tal Jefe Maestro que se ve que no sale, ¿o sí? Precisamente el hecho de que las caras no nos resulten demasiado conocidas permite a la cinta, junto a las propias actuaciones, ganar en credibilidad, liberándonos de la ardua tarea de pasarnos medio metraje preguntándonos en qué maldito capítulo de qué dichosa serie he visto yo a esa chica.

Esto unido a un estupendo trabajo de fotografía a cargo de Gavin Struthers – Doctor Who, Endeavour, Downton Abbey –, a unas infografías muy dignas y unos efectos digitales muy logrados – aunque sin demasiados hallazgos ni mayores pretensiones –, a la sencillez del guión – aunque sin faltarle ese puntito de reflexión mistérica tan propia del género sin caer, eso sí, en los laberintos filosóficos ni en los exhaustivos cientificismos a menudo insalvables de otras, lo cual en mi opinión agradece la película y agradecemos todos en general –, a unos personajes arquetípicos pero en absoluto planos, a la acción y al ritmo de la película hacen de Halo Nigthfall un producto entretenido y de grato visionado. Dicho lo cual, vayamos sin más dilación a la sinopsis-para-no-iniciados-en-Halo, a ver si os engancha, seguro que sí. ¿Que si contiene spoilers? Ná, ninguno determinante.

Estamos en Sedra, un pequeño núcleo de población en dios-sabe-dónde en el año ypicomil, un futuro lejano en el que los humanos, como de costumbre, hemos colonizado el universo profundo casi con toda seguridad porque nos cargamos la Tierra o porque la tuvimos que abandonar a toda prisa por algún tipo de enfermedad o amenaza alienígena. Casi de fijo que por lo segundo. Tenemos relación con otras razas alienígenas, por supuesto, y a algunas les caemos bien, a otras mal y a otras ni fu ni fa, lo típico. En estas, en las afuera de la pequeña y atrasada Sedra, los chicos de la caballería – esto es, los buenos – ven cómo un machaca chanchullero alienígena sin escrúpulos de los que, a priori, puede vivir entre nosotros, le vende a otros, que son los malos y que se han saltado, ¿cómo no?, la ley interestelar vigente al aparecer por allí, lo que los nuestros creen que es una bomba.


A pesar de los ímprobos esfuerzos del agente Locke –interpretado de forma convincente por Mike Colter (Salt, Man in Black III o La noche más oscura) – y de sus chicos por capturarlo, el bicho feo malote logra hacer estallar la bomba antes de morir en pleno centro comercial –se ve que ni en un futuro lejano nos libramos de ellos –. Sin embargo, nada salta por los aires, todos parecen estar bien… hasta que caen en la cuenta de que lo que ha hecho la bomba es liberar una especie de virus que sólo afecta a los humanos, que ya es mala suerte.

Y es ahí donde se empieza a agigantar el personaje del agente Locke: Que si ponte a buscar el origen del virus o de lo que sea eso que nos va a matar a todos, que si organiza un escuadrón para ir a ver qué se puede hacer para que los contrabandistas – sí, amigos, contrabandistas sigue habiendo, incluso humanos – no tengan qué venderle al enemigo, que si aguanta y acepta las injerencias de la administración beatucona local que te impone un jefe – un veterano curtido en mil batallas aunque con el prestigio y el ánimo algo venido a menos y bien defendido por el experimentado actor Steven Waddington (presente en Sleepy Hollow, The Hole o The Imitation Game) – unos cuantos soldados sedranos y una chica, muy mona y muy modosita – una especie de Katniss oriental descafeinada a la que da vida Christina Chong (a la que veremos en la nueva entrega de Star Wars, por cierto) –, demasiado verde para la que se os viene encima… y venga, a los restos de un halo –unos anillos alucinantes que hicimos a modo de solución final de toda forma de vida inteligente hace una pila de años, para que no sé qué especie enemiga muriese de hambre, y que cuenta con ecosistema propio – que quedar, queda a mano pero que, aunque tiene una noche agradable, dura pocas horas a la que le sigue un día abrasador y mortal de necesidad, de ahí lo de nightfall.


A partir de aquí, lo que cabe esperar, la operación entrar-y-salir que fracasa, el plan B que no es seguro que vaya a funcionar, el terror a lo incontrolable, lo imprevisible y lo desconocido, la amenaza anti-tecnología sin cara que surge, la lucha de egos por sobrevivir, el catálogo de personajes – escrupulosamente representativo de los grupos sociales mayoritarios en USA – que reaccionan bajo presión en todas las versiones posibles de la condición humana, abarcando toda la gama que va del blanco al negro, la acción, el ritmo, su poquito de adoctrinamiento en valores esencialmente americanos – Fe, Nación, Familia… – y el cierre con voz en off – los hay que no aprenden ni con los días – diciendo que “los soldados son dioses”, ¿razón? Mírate la peli, ya me cuentas. ¿Sencilla? Sí ¿Con muchos lugares comunes? También ¿Entretenida? Mucho y si te gusta el cine de ciencia-ficción movidito, sin otra pretensión que hacernos pasar un buen rato y con mucho ritmo es seguro que la disfrutes y puede incluso que te acabe apasionando.


Me decía un amigo hace unos días que los chiquiparks estaban pensados para sacarles a los niños la agresividad necesaria para afrontar una guerra, para acrecentarla incluso. Muchos piensan que ciertos videojuegos hacen lo mismo con los adolescentes y los jóvenes no del todo maduros. Y los hay convencidos de que las películas de acción, con o sin ciencia-ficción, buscan muchas veces promover también la violencia gratuita de 0 a 88 años.

Como le dije a mi amigo, yo también creo que los chiquiparks sacan la agresividad que cualquier niño lleva dentro, también creo que los videojuegos nos sacan la rabia y la ira que a veces nos posee a los que, aun siendo más mayores, hacemos uso de ellos y que, efectivamente, el cine promueve, en ocasiones, la violencia como si fuera algo bueno.


Pero, con una diferencia – llamadme ingenuo si queréis – nos sacan la agresividad, la ira, la rabia y la violencia que llevamos dentro, sí, características todas consustanciales al ser humano, no lo olvidemos, pero sabemos que el origen de todas ellas es FICTICIO, que forman parte de un JUEGO, hasta el niño más ingenuo del chiquipark lo sabe. Por tanto, no nos sacan todos esos impulsos atávicos para acrecentarlos sino para CANALIZARLOS y reducirlos a mínimos que nos sean manejables sin que nadie, en absoluto, salga herido. Halo: Nightfall es un buen ejemplo de ello, hay que quemar la adrenalina sobrante y, ¿qué mejor forma que viéndonos una peli que va de un videojuego?

CONTENIDO DE LOS EXTRAS


Dentro del cuidado diseño del menú principal, a fuer de la película, las opciones de configuración y el listado de capítulos, ordenados asépticamente por números – sin esos odiosos títulos presentes en otros dvd’s –, nos encontramos un apartado denominado Material Adicional que hará las delicias de los que nos encanta ver los “cómo lo hacen” del cine y que bien podríamos dividir en dos partes. Por un lado los making off propiamente dichos – primera columna –, en los que podemos ver en detalle cómo están hechas las armaduras, los cascos, la verdad de la espectacular y emblemática bajada de la Pelican al halo de los soldados sedranos y de la ONI o las diferentes localizaciones reales en las que se rodó la película – te sorprenderá ver hasta qué punto el ordenador es sólo un recurso más y que al final no hay tantos cromas como cabría suponer –, y por otro, en la segunda columna, las piezas dedicadas a la presentación de los nuevos héroes, los actores que les dan vida y el otro gran personaje, el mundo Halo, desde el anillo al planeta Sedra. Todo ello en piezas de duración bastante corta, algo que hace más ágil y más grato su visionado.

¿Acaba aquí el material extra, amiguitos? Pues por suerte NO. Justo debajo del último apartado de los making off –atentos, chicos y chicas – el denominado “Forjando los mundos de Halo: Nightfall” vemos un candado que, una vez abierto – tranquilos, no hay más que clickar sobre él –, nos lleva a una nueva pantalla en la que encontramos hasta cinco “Historias Adicionales” que completan la experiencia Halo: Nightfall.


Si sois tan tiquismiquis como yo, es probable que, una vez vista la película, hayáis echado en falta algo más de metraje dedicado a los estragos provocados por la bomba contaminadora explotada por el malvado shangheili en la atrasada población de Sedra o incluso conocer algo de las motivaciones de los contrabandistas humanos para traicionar así a su raza. Bien, pues aquí encontraréis la respuesta a vuestras dudas y anhelos. No os cuento más, haceros con una copia y disfrutarla entera.

Por Ángel Chatarra.


viernes, 22 de mayo de 2015

LA NOVIA DEL MONSTRUO (1955)


 
Hace unas semanas hablábamos del mensaje libertino que escondía Plan 9 from Outer Space, la obra maestra (o al menos la más recordada) de Edward D. Wood Jr., y ahora toca el turno a otro de sus títulos más emblemáticos (y el único rentable de su filmografía): Bride of the Monster, película que TEMA Distribuciones ha tenido a bien incluir dentro de su colección de clásicos del cine fantástico coloreados.

LA PELÍCULA

La colaboración entre Ed Wood y Bela Lugosi podría haber dado mucho de sí de no haber fallecido el actor en 1956. Si echamos un vistazo a la filmografía de Wood comprobamos que, al contrario de lo que suele ocurrir entre muchos directores y sus actores fetiche, éste no parecía cansarse de su numen: en Glen or Glenda, su ópera prima (casi autobiográfica) sobre el travestismo, Lugosi desempeñó un pequeño rol de Mad Doctor que “movía los hilos” y en Plan 9 from Outer Space fue rescatado de la muerte gracias a un doble y algo de material de archivo que Wood rodó poco tiempo antes de su fallecimiento1. Así las cosas, La novia del monstruo puede que sea la colaboración más fructífera que el tiempo dejó que ambos tuvieran, pues en ella Lugosi realizó un papel más importante y afín a sus gustos, llegando a dar rienda suelta a algunos de sus tics interpretativos más famosos (véase los archiconocidos movimientos de manos que realiza para hipnotizar).



La película cuenta lo siguiente: Janet Lawton (Loretta King), una joven y valiente reportera, decide aventurarse en las peligrosas y siniestras tierras pantanosas dónde viven el Dr. Eric Vornoff (Bela Lugosi) y su inquietante lacayo Lobo (Tor Johnson) para esclarecer las continuas desapariciones que están sucediendo en el lugar. Sin embargo una vez allí será raptada por el mad doctor con la intención de someterla a un experimento que la convertirá en una súper mujer atómica.


Como ocurría con Plan 9 from Outer Space, detrás de La novia del monstruo se esconde una película de lo más personal en la que Wood da muestras de su estrafalaria genialidad. Y lo digo sin ánimos de provocar al personal. Ed Wood arrastra una etiqueta tan estúpida e ignorante como la de ser “el peor director de cine de la historia”, cuando lo cierto es que los hay muchísimo peores y tiene películas que pese a su bajo presupuesto resultan muy interesantes por su trasfondo. La novia del monstruo es un claro ejemplo de ello e incluso puede que sea la película más correcta de toda la obra edwoodiana. De hecho, si la observamos con detenimiento, su resultado final no difiere tanto de otras producciones modestas de la época. Estamos de acuerdo en que Wood no fue ningún maestro dirigiendo y que en sus películas hay innumerables fallos que resultan imperdonables para el espectador recto, sin embargo sus películas tenían una serie de señas fácilmente identificables que daban muestras de su excéntrico carácter. Es posible que gracias a ello a día de hoy su figura siga despertando entusiasmo y que, en algún caso (en el que me incluyo), se pueda llegar a sentir cierta admiración por ese cine tan imperfecto pero tan suyo que hizo. Pero expliquemos qué tiene de especial La novia del monstruo:


Para empezar, cabría destacar una línea de diálogo que, tal y como veremos, resultará muy significativa para el devenir de la acción. Como decíamos Janet Lawton decidía emprender en solitario la investigación de las desapariciones que ocurrían cerca de un pantano próximo a la residencia del Dr. Vornoff. Como vemos, tanto en esta como en la posterior Plan 9 from Outer Space, el peligro se sitúa en un determinado escenario alejado de la civilización, por lo que penetrar en él supone un serio peligro. Entonces, ¿qué empuja a esta joven reportera a ir directa a la amenaza? La pista nos la da Ed Wood en la escena en la que Janet va a la comisaría de policía en busca de información: la joven irrumpe en el despacho del Capitán Robbins (Harvey B. Dunn) – que en esos instantes está reunido con el Teniente Dick Craig (Tony McCoy) -, con la intención de sonsacarles algo información respecto a las desapariciones. Todo sería más o menos normal si no fuera porque, al poco tiempo de su irrupción, descubrimos que Janet y Dick están prometidos, y es aquí dónde viene lo interesante. Janet, muy disgustada porque su futuro marido no suelta prenda, le dice: “Dick Craig, no creo que nuestro matrimonio dure si ya me estás ocultando cosas”. Ahí tenemos la clave: nos encontramos ante una pareja que está a punto de contraer matrimonio y que se ocultan cosas. ¿Les suena de algo? Está bien, no nos adelantemos.

Acompañemos a Janet al lugar en el que ocurren todas las desapariciones. Como hemos apuntado anteriormente, una vez allí la pobre chica cae en las garras del Dr. Vornoff y Lobo, y será sometida a un experimento mediante el cual se transformará en una súper mujer atómica. Pues bien, para nuestra sorpresa Janet va vestida con traje de novia en el momento de dicho experimento. ¿Por qué? ¿Otra locura sin sentido de Ed Wood o es que eso tiene algo que ver con las sospechas que Janet tiene respecto a su prometido? ¿Estamos ante una suerte de metáfora sobre la inseguridad que cualquiera puede sentir antes de pasar por la vicaría? ¿Tal vez sea Janet una novia a la fuga?

A simple vista los planes del Dr. Vornoff no tienen nada que se pueda destacar o que nos pueda parecer que guarde relación con el temor que siente Janet ante su futuro matrimonio. Vornoff es un científico loco que quiere convertir la raza humana en súper hombres atómicos y ya está. Es lo típico que hemos visto cientos de veces en las películas de terror o ciencia ficción. Pero por otro lado tenemos a Lobo, su criado, un hombre cuyo semblante, entre forzudo y atolondrado, parece ser fruto de sus experimentos. Aunque no se llega a decir en ningún momento puede que Lobo sea el primero de ese ejército de súper hombres atómicos que planea crear el Dr. Vornoff. ¿Y qué tiene de especial Lobo? ¡Es un retrasado de más de casi dos cientos kilos! ¿Eso es en lo que nos quiere convertir Vornoff? ¿En seres anormales con sobrepeso? Pues bien, una vez más tenemos que confiar en Ed Wood e irnos a los pequeños detalles para encontrar uno muy suculento: Lobo es un amante del angora.


Efectivamente, Ed Wood camufló en el argumento de La novia del monstruo una metáfora sobre el miedo que le provocaba confesar su travestismo a su pareja, algo que ya trató en Glen or Glenda y que en su vida le costó más de un noviazgo. Sirva de ejemplo su frustrada relación con Dolores Fuller o Norma McCarthy, con quién tuvo un fugaz matrimonio. Janet sospecha que su novio Dick le está ocultando algo, algo que ocurre cerca del pantano, pero a Wood no le dan miedo los monstruos (en todo caso le encantarían). Tal y como dice el Capitán Robbins: “No existen los monstruos, esto es el siglo XX”. ¿Puede que esa legión de superhombres que planea crear el Dr. Vornoff sea en realidad una raza de hombres travestidos y fetichistas? Yo diría que sí.

Si nos fijamos y dejamos las chuflas para otro momento, veremos que cuando Lobo se rebela contra su amo y lo ata a la camilla para someterlo al experimento, el Dr. Vornoff se convierte en otra persona. Posiblemente, si han visto la película y la tienen fresca, se les estará poniendo media sonrisa en la cara. No es para menos, pues a quién vemos después de haber sufrido el experimento es, literalmente, a una persona distinta. Eddie Parker y Red Reagan fueron los especialistas que doblaron a Lugosi en las escenas peligrosas2, y uno de ellos, no tengo claro cuál de los dos fue, es el que en realidad lucha cuerpo a cuerpo contra Lobo. Sin embargo hay algo que llama poderosamente la atención y que la mayoría suele atribuir a otra metedura de pata marca de la casa: el doble lleva puestos unas enormes botas con plataformas. Es decir, que el Dr. Vornoff se ha convertido en un súper drag queen atómico.


Y con esto acabamos. Ya hemos desvelado el misterio que esconde La novia del monstruo y demostrado que Ed Wood fue un autor personal capaz de dejar su huella hasta en su película más convencional/comercial (¿?). De hecho, aunque Alex Gordon3 salga acreditado como coguionista, lo cierto es que su aportación se limitó básicamente a la idea de meter en la trama el pulpo gigante del pantano. Por lo tanto todos los errores y, como no, los aciertos que puedan haber en la cinta se lo debemos al bueno de Wood. Y si eso no parece suficiente, la buena taquilla que consiguió La novia del monstruo propició a que otro señor, Samuel Z. Arkoff4, utilizara los beneficios obtenidos para forjar una de las productoras más importantes independientes de Estados Unidos, la American International Pictures. Casi nada.

LA EDICIÓN


La edición comercializada por TEMA Distribuciones se presenta con una pista de audio en inglés y subtítulos en castellano, e imagen con un aspect ratio 1.33:1. En todo momento la imagen posee una nitidez más que aceptable y contiene una versión en blanco y negro y otra coloreada que, por cierto, resulta bastante convincente. La edición viene acompañada por el tráiler original de La novia del monstruo como único contenido extra.

FICHA TÉCNICA

Título original: Bride of the Monster

Año: 1955 (EEUU)

Director: Edward D. Wood Jr.

Productores: Edward D. Wood Jr., Tony McCoy y Donald E. McCoy.

Guionistas: Alex Gordon y Edward D. Wood Jr.

Fotografía: Ted Allan y William C. Thompson

Música: Frank Worth

Intérpretes: Bela Lugosi (Dr. Eric Vornoff), Tor Johnson (Lobo), Tony McCoy (Teniente Dick Craig), Loretta King (Janet Lawton), Harvey B. Dunn (Capitán Robbins), George Becwar (Profesor Strowski), Paul Marco (Kelton), Don Nagel (Martin), Bud Osborne (Mac)…

1 En Jail Bait, su segunda película, Ed Wood tenía pensado un papel para Lugosi mucho más importante pero por motivos de salud tuvo que ser sustituido en última instancia por la estrella (en horas bajas, por supuesto) Herbert Rawlinson.
2 Salvo aquella en la que, a altas horas de la noche, el actor que otrora fue Conde Drácula tuvo que meterse en un lago helado con un pulpo gigante estropeado que unos dicen que robaron y otros que lo alquilaron (yo creo que fue más bien en esta segunda opción) y que había sido utilizado en La venganza del bergantín (Wake of the Red Witch, 1948) de Edward Ludwig, y con John Wayne de protagonista).
3 Colega y compañero de piso de Wood. Con él ya había colaborado en la escritura del guion de Jail Bait y en la producción de The Lawless Rider (Yakima Canutt, 1954).
4 Al no disponer del dinero necesario para poder estrenarla en cines, Ed Wood por mediación de Alex Gordon, pidió ayuda a Samuel Z. Arkoff y vendió a éste los derechos de su película para que pudiera ser exhibida. Pero por si esto no fuera poco, también cuenta la leyenda que Wood le enseñó a Arkoff un guion y que éste, ni corto ni perezoso, le robó la idea y la convirtió en How to Make a Monster (Herbert L. Strock, 1958). Hollywood solo es para triunfadores (y gente sin escrúpulos).

Novedades de TEMA Distribuciones para Mayo

La lista de lanzamientos para este mes de mayo prevista por TEMA Distribuciones viene cargada de agradables sorpresas para los amantes del cine de género más encallecidos. Echando mano de la frase hecha, puede decirse que hay de todo y para todos los gustos; desde ilustres exponentes de la Serie B clásica norteamericana protagonizados por uno de sus más geniales intérpretes, hasta zetosas sexplotaciones pertenecientes al subgénero WIP, pasando por recientes entregas de famosas franquicias surgidas del ámbito de los videojuegos.

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El próximo viernes 22 de mayo es la fecha marcada para la salida del grueso de lanzamientos. En total, tres son los títulos que llegarán ese día a las tiendas. Comencemos el repaso con el segundo volumen de “Grindhouse Xtreme Sexploitaion” compuesto por un programa doble que en esta ocasión nos trae La isla sin retorno y El infierno de las mujeres, producción italiana protagonizada por la singular pareja formada por Anthony Steffen y Ajita Wilson. Según la información facilitada, las dos películas se ofrecen con audio en castellano e inglés, subtítulos en castellano e imagen anamórfica.

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Otro doblete de títulos, en este caso en formato Bluray, es el que reunirá los films protagonizados por Vincent Price: La mansión de los horrores, dirigida por William Castle, y El último hombre sobre la Tierra, primera adaptación de la novela de Richard Matheson Soy leyenda. La edición incluye ambas películas “restauradas a partir del negativo original en 35 mm.”, según la descripción que figura en la carátula, con dos versiones a elegir: la original en blanco y negro y la coloreada. En cuanto a las características técnicas, audio en castellano e inglés, subtítulos en castellano e imagen fullscreen conforman el contenido.

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Ya en solitario, la triada de lanzamientos se completa con la edición en DVD de la cinta ochentera de ciencia ficción Galaxina, en la que la playmate prematuramente fallecida Dorothy Stratten da vida a un robot con sentimientos integrante de una patrulla de la policía espacial a la que le es encomendada la misión de viajar hasta el lejano planeta de Altar 1 en busca de la “Estrella Azul”, un mineral que posee en su interior la energía de las estrellas. Siguiendo con la tónica, la película se incluye con audio en castellano e inglés, subtítulos en castellano e imagen anamórfica.

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Por último, una semana más tarde será el turno de Street Fighter: Assassin’s Fit, adaptación del famoso videojuego que nos traslada a los primeros años de entrenamiento de dos de sus más icónicos personajes, Ruy y Ken. La película se comercializará tanto en formato DVD como en Bluray, con idénticas características: audio en castellano e inglés, subtítulos en castellano e imagen anamórfica.
Más información: http://www.temadistribuciones.com/

viernes, 17 de abril de 2015

Lanzamientos de TEMA Distribuciones para abril

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Wax encabeza la lista de novedades que el próximo día 22 de abril pondrá en las tiendas Tema Distribuciones. Tal y como os adelantamos hace unas semanas, tras su restringido paso por salas la esperada ópera prima de ficción de Víctor Matellano saldrá a la venta de la mano del sello catalán. Lo hará a través del subsello Redrum y lo hará tanto en formato Dvd como en Bluray. Sea cual sea la opción escogida, la película es ofrecida con audios en castellano e inglés, subtítulos en castellano e imagen anamórfica en su aspect ratio original de 1.85:1. Por el momento, se desconoce la identidad de los posibles extras que puedan acompañarla, aunque a juzgar por las ediciones existentes para el mercado de alquiler se puede dar por seguro la presencia del making of del film.

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Otro título actual que Tema pondrá también a la venta en Bluray y Dvd es Halo Nightfall. Basada en la popular saga de videojuegos, se trata originalmente de una miniserie online compuesta por cinco capítulos de veinte minutos de duración que cuentan con el atractivo de tener a Ridley Scott como productor ejecutivo. A decir de la información suministrada, la edición de Tema ofrece Halo Nightfall a modo de película, incluyendo audios en castellano e inglés, subtítulos en castellano e imagen en su aspect ratio original de 1.85:1 anamórfico.

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Por lo demás, los lanzamientos para abril de Tema se completan con tres nuevos clásicos de cine fantástico en “Edición coleccionista”, o lo que es lo mismo, en versión coloreada y en su formato original en blanco y negro “restaurada a partir del negativo original de 35 mm.” según reza en la carátula. Este mes los títulos escogidos a tal efecto son dos obras maestras del calibre de El malvado Zaroff y Vida futura, además de La novia del monstruo, sin duda uno de los títulos más populares del considerado peor director de todos los tiempos: Ed Wood Jr. Tanto El malvado Zaroff como la Vida futura cuentan con audio en castellano e inglés y subtítulos en castellano, mientras que la película de Wood es editada en versión original subtitulada a nuestra lengua. En todos los casos el formato de imagen es de 1.33:1 4/3 y su precio de venta al público recomendado es de 11,99 €.
Más información: http://www.temadistribuciones.com/