jueves, 24 de junio de 2010

MARIO BAVA: Luces y sombras en el cine.

Mario Bava, para mi uno de los grandes maestros del cine, realizó en 1962 el primer giallo oficial de la historia. Se trata de La muchacha que sabía demasiado (1962), una excelente película con reminiscencias a Hitchcock y al pulp, que supuso un antes y un después dentro de la filmografía transalpina. Pero no fue hasta dos años después, con Seis mujeres para el asesino (1964), cuando Mario Bava institucionalizó este subgénero generando un sinfín de clichés que se irían sucediendo a lo largo de los años en infinidad de películas.

Gracias a él surgieron nuevos talentos tales como Dario Argento (El pájaro de las plumas de cristal [1969], Suspiria [1975]…) o Pupi Avati (La casa dalle finestre che ridono [1976]), que le dieron al giallo un aire nuevo (o tal vez más enfermizo y siniestro). Pero por otro lado también hubo diversos directores que, viendo el filón que representaba el giallo, se reciclaron rápidamente (y con bastante comodidad) en este subgénero. Tales son los casos de Ricardo Freda (La iguana de la lengua de fuego [1971]…) o Lucio Fulci (Una lagartija con piel de mujer [1971]…), entre otros muchos.

Una enrevesada intriga detectivesca (eso sí, en la mayoría de los casos, previsible), varios sospechosos (y de lo más variopintos), crímenes brutales, erotismo y una línea muy delgada que separa el sexo y muerte, forman partes del giallo (amarillo en español), nombre que viene dado por el color amarillo de las portadas de las novelas publicadas por Mondadori en Italia, y que recogían historias principalmente policiacas.


En el caso de Seis mujeres para el asesino, Bava nos sitúa en una escuela de modelos para, poco a poco, irse sucediendo un sinfín de perversos crímenes perpetrados por un enmascarado con gabardina y sombrero, y que tendrá como nexo de unión un misterioso diario que, al parecer, puede inculpar a más de un sospechoso/a.

Si tomamos como punto de partida que no hay que ser demasiado listo para intuir quien va a ser el “malo” casi a mitad de película, ya que la intriga es algo pobre y por si fuera poco el rostro del asesino es mostrado fugazmente a lo largo de la película (aquí coge un papel importante los mandos a distancia que pueden congelar y mostrar a cámara lenta este fragmento), sería cuanto más estúpido afirmar que Seis mujeres para el asesino contiene un guión con fuerza y sólido. Que va, ni mucho menos. La gran fuerza y por consiguiente, el gran hallazgo de Bava con esta película no es lo que cuenta, si no como lo cuenta. Nos encontramos ante una intriga de lo más sobada y previsible pero, ahí está el kit de la cuestión, el gran Mario Bava nos lo cuenta todo de una manera abrumadora.


Y no le resultaba nada difícil. No a él, ya que aparte de realizador había sido director de fotografía. Tan sólo necesitaba una habitación a inhabitada, unos cuantos maniquíes y luces de fuertes contrastes (rojas, verdes, azules…) que den a la escena el aire deseado. Como por ejemplo un letrero luminoso que se encienda y que se apague, y que sea el único rastro de luz de una habitación a oscuras mientras la joven, - y futura víctima -, deambula por ella muerta de miedo.


Existen otras películas que a mi particularmente me encantan. La primera de Mario Bava que vi es Bahía de Sangre, una joya del (aun inédito) slasher con herencias de por medio y un final sorpresa (pero sorpresa de verdad [por cierto, recientemente se ha editado en DVD por Trash Collectors en una copia bastante mala]), La máscara del Demonio (1960), piedra angular del terror gótico con una primeriza scream queen, Barbara Steele, Una hacha para la Luna de Miel (1970), una imposible intriga que gira en torno a un desquiciado asesino que vive atormentado por la muerte de su madre y que mata a sus víctimas durante la noche de luna de miel (¡!), Schock (1977), una vuelta de tuerca al niño diabólico de La semilla del Diablo (Roman Polanski, 1969) y más concretamente de La Profecia (Richard Donner, 1976), aunque en este caso el niño está poseído por el espíritu de su difunto padre que vuelve para vengarse de su mujer… y su amante(¡!), y por último, la ya citada La muchacha que sabía demasiado (1962), una obra maestra que nos cuenta las aventuras de una turista americana (amante ella de las novelas policiacas), que se ve envuelta en una serie de crímenes de un asesino en serie llamado “el asesino del alfabeto”. En este caso, en el de La muchacha que sabía demasiado quiero decir, he de aclarar, que no sólo está filmada de maravilla, sino que además nos encontramos con una película que sabe conjugar un guión original y eficiente (algo enrevesado, de acuerdo, pero eficiente), con una puesta en escena insuperable.

Ya de primeras la película, - que en vez de La muchacha que sabía demasiado se tendría que haber llamado Vacaciones de horror en Italia -, el bueno de Bava nos situaba en el aeropuerto después de que nuestra protagonista, la angelical Leticia Román, aceptase un paquete de tabaco de un extraño, para acto seguido descubrir que el apuesto galán del paquete (de tabaco, claro está), era en realidad un traficante de droga que guardaba marihuana en los cigarrillos Kent (¡los mismos que le había regalado!). Pronto seremos testigos del calvario que pasará nuestra protagonista por el aeropuerto ¡con ese paquete de Kent relleno de marihuana que el narcotraficante le ha regalado! Pero eso no es todo, luego se le muere su tía y no le funciona el teléfono así que decide ir corriendo a pedir ayuda. Pero en su camino, ¡y en un espacio de tiempo record!, será asaltada por un ladrón y será testigo de un asesinato… ¡Qué suerte tiene la jodía!

Un universo de luces y sombras se cierne sobre la protagonista y su periplo se nos antoja de lo más sugestivo. Ella dice haber visto un asesinato (¡claro que si, nosotros también hemos sido testigos!), pero igualmente nadie parece creerla (es una amante de las novelas policiacas que, al igual que nosotros, se ha dejado llevar por una serie de acontecimientos la mar de jodidos propiciados tal vez, por nuestra propia imaginación truculenta y maltrecha), así que nosotros, los espectadores, los principales interesados en que todo esto se nos sea aclarado, nos uniremos a Nora (Leticia Román), para esclarecer todos los hechos.

Si Sergio Leone ha sido encumbrado (finalmente) por la crítica general como el maestro que era (no por menos, fue el creador del Spaguetti Western), lo más lógico es que Bava también sea justamente declarado como lo que fue, otro maestro. Pero no sólo por ser el creador del giallo. Mario Bava ha sabido transitar por el relato criminal y el terrorífico con una soltura que muy pocos han sabido aguantar a lo largo de su carrera (véase el caso de Argento, sin ir más lejos), pero no ha sido el único género que ha tocado. El diablo se lleva a los muertos, Las tres caras del miedo (con el gran Boris Karloff), la exquisitamente pop, Diabolik (1968), o sus andaduras por el péplum como Hercules en el centro de la Tierra (1961) o La Furia de los Vikingos (1961), junto a las anteriormente citadas son solo algunos de los títulos (los que he podido ver) que demuestran la valía de Bava. El giallo, el terror, la ciencia ficción, el (spaguetti) western, no había género que se le resistiera a Mario Bava. Un maestro. Un cineasta que supo darle al cine una buena dosis de luces y sombras…

7 comentarios:

Kinski dijo...

Me encanta el Argento de los 70, particularmente Rojo Oscuro y Suspiria, pero no he visto nada de Mario Bava. Asi que Bahia de Sangre proximanente en mi pantalla.

Lazoworks dijo...

Hombre, a mi me gusta mucho Argento. Suspiria, Phenomena y El pájaro de las plumas de cristal (Rojo oscuro todavía no la he visto, ve) son cojonudas.
Me pondré esta noche la de Rojo Oscuro.

Jamaa Fanaka dijo...

Conocer a Argento y desconocer a Bava...Yo entré mal con Argento pero finalmente superé todos los prejuicios que tenía con su cine y ahora lo disfruto mucho. Yo añado también Inferno. Pero Mario Bava es el gran maestro del cine fantástico italiano, inigualable e irrepetible.
Gran post.

ElChicoDeLaCabezaDeLaGomaDeBorrar dijo...

Cuanta información, primo! Tengo q videar todas esas filmaciones

ElChicoDeLaCabezaDeLaGomaDeBorrar dijo...

Cuanta información, primo! Tengo q videar todas esas filmaciones

ElChicoDeLaCabezaDeLaGomaDeBorrar dijo...

dos veces t lo digo, t lo digo cantando, t lo digo bailandoo

Lazoworks dijo...

La verdad es que me hubiera gustado hacer un artículo un poco más amplio y recoger algunas películas más de Mario Bava, pero lamentablemente lo he escrito en función de las películas que he visto...
Soy consciente que me he dejado muchas y muy buenas.