martes, 24 de marzo de 2009

Sabine recomienda... A ciegas (2008)


La verdad es que fui a ver la última película de Fernando Meirelles con bastante escepticismo ya que no había escuchado grandes maravillas sobre ella. Pero finalmente la fui a ver por autoimposición de mi primo Blas y la verdad es que me pareció mucho mejor de lo que me esperaba.

Una extraña epidemia asola el país y todo el mundo comienza a padecer ceguera. De ese modo, todos los infectados son recluidos en un centro hospitalario donde permanecerán recluidos sin ningun tipo de atenciones. Pero una doctora (Juliane Moore) que no ha perdido la visión, se hará pasar por ciega para permanecer al lado de su marido (Mark Ruffalo).
A ciegas es una de esas películas que se ha sumado a la reciente ola de películas catastróficas con epidemias sin explicación de por medio. Aunque si bien es verdad, A ciegas no llega a la altura de Hijos de los hombres o El Incidente, si hay que reconocer ciertos puntos a tener en cuenta como la luminosa fotografia de César Charlone (Ciudad de Dios, El Baño del Papa...) llena de reflejos, y por otro lado la participación de Don McKellar actuando y escribiendo la adaptación de la novela de José Saramago. Y es que Don McKellar es ya todo un especialista en films catastróficos que se desarrollan desde un prisma intimista, vean si no esa gran obra maestra llamada Last Night (1998), en la que el propio McKellar hacia las veces de director, guionista y actor, y en la que por cierto, también aparecía otra de las actrices que pululan por A ciegas: la "cara extraña" Sandra Oh. De hecho, la esencia de Last Night y A ciegas es la misma, aunque se desarrolle de un modo diferente.
Por otro lado, y aparte de los ya comentados, en el gran elenco de actores también encontraremos a la bellisima Alice Braga (que ya aparecía en la obra maestra de Meirelles, Ciudad de Dios), Yoshino Kimura (Glory to the filmmaker!), Yusuke Iseya (Sukiyaki Western Django) y Gael Garcia Bernal (Y tu mamá también), que por cierto se marca un temita a lo Steve Wonder en uno de los momentos más celebrados del film y en el que todo el cine se puso a aplaudir (o si no que lo diga mi primo Blas... ¡toda la sala!).

Lamentablemente y a pesar de gozar de muy buenos momentos, se podría acusar al film de pasar muy por encima algunos aspectos de los personajes y algunas situaciones suculentas que terminan con más pena que gloria a lo largo del film. Como por ejemplo el inexplicable polvo que se pega Ruffalo y Alice Braga ante la atenta mirada de Juliane Moore, o el subito motín que realiza Garcia Bernal en el hospital/cárcel así sin más... Por no hablar de ese final tan precipitado que a pesar de ser esperanzador, te deja un regustillo amargo de la hostia.

4 comentarios:

belalugosisdead dijo...

yo quiero verla porque me encanto l novela (el polvo inexplicable aparece en la novela y con la ironica que desprende me lo tomo como "ojos que no ven, corazon que no siente") Ya te contare si puedo aercarme a verla

Juan P. Rodriguez dijo...

Como es evidente, no he leido la novela. Pero lo que no me acabó de gustar es que no se llegué a profundizar en algunas cosillas y se deje todo un poco al aire. En fin es la impresión que me da y desconozco como lo plasma la novela.
Pero la película está muy bien.

Larsvondick dijo...

Pues si señores míos, a mi me paso tres cuartos de lo mismo.
Si bien es cierto que no es tan mala como algunos medios se han empeñado en vendernos, el final es un poquillo agridulce, y argumentalmente podría haber dado más de si, pero lamentablemente para ellos, ni Saramago es Richard Matheson ni Meirelles George Romero.

Anónimo dijo...

el toque agridulce del final es bueno, el polvo inexplicable es necesario y, es bueno que no profundize en los personajes..la peli con los años será de culto, sin ser una puta maravilla...
sr.rixar castro