jueves, 5 de febrero de 2009

Masters del Universo (1987)


Con esta película quiero hacer mi siguiente aportación dentro de la etiqueta a la que llamé "Aquellos maravillosos años" y que comencé con Tiburón 3. Con ustedes Masters del Universo, una película cojonuda.

Julie (Courtney Cox) no se lleva bien con su novio Kevin (Robert Duncan), porque es un chavalín que no para de tocar los cojones con la música. Un día Kevin descubre un instrumento extraño que, fijaos que idiota, utiliza como organo o sintetizador. Pues bien, ese extraño instrumento no es otra cosa que una importantísima llave cósmica capaz de abrir una puerta a otra dimensión. Así que unos valientes habitantes de Ethernia (un lugar que se encuentra en un universo paralelo) encabezados por He-man (el puto Dolph Lundgren), deberán encontrar la llave cósmica antes que el malvado Skeletor (Frank Langella) se apodere de ella...



Cuando era un chinorris me quedaba como un bobo mirando la pequeña pantalla mientras echaban los dibujos, y cada tarde me tragaba Scooby-doo, los G.I. Joe, los Transformers, Teen Wolf... y He-man y los Masters del Universo, unos dibujos animados en los que un rubito cuadrado se convertía en He-man por el simple hecho de levantar una espada y gritar: "¡por el poder de Grayskull!". En realidad, y aunque por la edad no lo viese, esta serie de animación era más insulsa que la madre que la parió y no era más que una versión extra descafeinada de Conan (de hecho, He-man no utlizaba su espada más que para tener el poder y para parar algún que otro rayo láser enemigo). Para recochineo, al final del capítulo exponían una brevísima moraleja que la mayoria de las veces rozaban lo absurdo. ¿Os acordais?

"...Asi que no se dejen engañar por alguien que les diga: ESTO ES FÁCIL", que grande era He-man.

Pero en diciembre de 1987, cuando apenas tenía 6 añitos, descubrí para mi sorpresa... ¡anunciado en el Telediario quien me lo iba a decir!, que iban a estrenar la película de He-man con actores de carne y hueso. ¡No me lo podía creer! Rapidamente cogí un cuchillo, se lo puse en el gaznate a mi padre y le amenazé con revanarle el pescuezo a menos que me llevará a ver esa película. Como es lógico mis padres aceptaron y por primera vez en mi vida descubrí la magia de estar en una sala de cine. ¡Os puedo asegurar que aquello fue como si hubiera descubierto un planeta nuevo o algo por el estilo! ¡Que fuerte y que guapo era He-man! Puede que tal vez en aquellos años tuviera algo desarrolada mi parte homosexual, ya que tenía fijación por ese tío. ¡Quería parecerme al puto Dolph Lundgren! Así que intentaba peinarme igual y me mataba a flexiones para que mis músculos cogieran volumen. ¡Incluso una vez le reproché a mis padres que no me hubieran hecho rubio como el puto Lundgren! La película fue fabulosa, eso si, me sentí algo defraudado al comprobar que no se respetaba a algunos de los personajes de la serie animada y, lo peor de todo, que hubiesen cambiado a mi querido Orlock (ese bicho sin cara que llevaba un sombrero y un jersey con una O en el centro) por un monstruito narizón y orejudo llamado Gwildor, que interpretó MARAVILLOSAMENTE el pequeño Billy Barty...


Viendola ahora, después de más de veinte años, uno puede comprobar facilmente que el He-man que interpretó el puto Lundgren (1) es más nefasto que la madre que lo parió, y es más, si no hubiera existido la serie de animación, cualquiera podría pensar que ese He-man no pintaba nada en la película. También te puedes dar cuenta que este Masters del Universo de carne y hueso, no es más que un conglomerado de influencias para repetir éxito y reventar taquillas. De ese modo, mientras vemos la película comprovaremos que Terminator, Encuentros en la tercera fase y sobretodo Star Wars, están más que presentes en durante todo el film (2)... Pero para un niño que prefería los Ewoks a la saga original, aquello no importaba mucho. Lo único que importaba y lo único que me quedó claro, es que en Ethernia los tíos eran fuertotes y guapos, y que las tías estaban más buenas que el pan y eran duras de pelar. De hecho, si os fijais, hay un claro mojamiento de bragas por parte de Courtney Cox respecto a Dolph Lundgren, y por otro lado, un claro despertar de la libido en el personaje de Robert Duncan respecto a la macizorra Chelsea Field (Dust Devil, 1992). Es como si estos "Masters" venidos de otra dimensión, les hubieran enseñado a estos dos adolescentes tontos y castos, de que iba el rollo en realidad, ustedes ya me entienden.


En el reparto de los Masters del Universo encontramos a Frank Langella (ahora de moda por su papel de Nixon en Forst contra Nixon) encarnando al mítico y malvado Skeletor; a Meg Foster (una tía que mete miedo y que me recuerda horrores a Jane "Diana" Badler, de la mítica serie V) en el papel de Evil-Lyn; al calvete James Tolkan haciendo del detective Lubic (un hijo de puta pero en el fondo buen pavo); y los ya nombrados: Courtney Cox, Robert Duncan, Chelsea Field, Billy Barty y el puto Dolph Lundgren como He-man.

La película, lamentablemente, fue un estrepitoso fracaso en taquilla y la segunda parte que Mattel tenía preparada junto a la productora Cannon (3), se fue a tomar por culo y se tuvo que reescribir para acabar en lo que terminó siendo Cyborg (Albert Pyun, 1989), un película que serviría como trampolín a Jean-Claude Van Damme, hasta llegar a su gran éxito: Kickboxer (Mark DiSalle & David Worth, 1989).


Últimamente se ha rumoreado en contadas ocasiones, un nuevo acercamiento a estos personajes creados por la juguetería Mattel, y aunque al principio el proyecto iba ser dirigido por John Woo, finalmente ha recaido en John Stevenson (Kung Fu Panda). Esperaremos a ver que tal...
Titulo original: Masters of the Universe (USA, 1987)
Director: Gary Goddard.
Guión: David Odell.
Actores: (puto) Dolph Lundgren, Courtney Cox, Chelsea Field...


(1) En un principio se barajó a Silvester Stallone e incluso a Mathew Modine para encarnar a He-man.
(2) De hecho, en el equipo técnico encontramos a Gary Waller (El retorno del Jedi) encargándose de los efectos visuales. Por cierto, la dirección artística del film corrió a cargo del mítico dibujante Jean Giraud, alias Moebius (no confundir con el músico por favor), artifice a su vez de la estética de películas como Alien y Blade Runner de Ridley Scott, Willow de Ron Howard o El quinto elemento de Luc Besson (gracias herrprofessor Mandingo).
(3) Como ustedes sabrán, la productora Cannon Grup. estaba dando sus ultimos coletazos antes de quebrar.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Ey¡ ver esta peli de niño es alucinante...Es buena, muy incomprendida y olvidada.
agur¡

cerebrin dijo...

Pues a mi de pequeño ya me parecía un truño, sobre todo porque no se parecía en nada a la serie de dibujos... Claro, que recuerdo que me molo más la segunda parte de "El señor de las bestías", y esa también tenía delito.

Juan P. Rodriguez dijo...

Si, a mi también me decepcionó eso bastante, pero bueno los dibujos tampoco es que fueran excelentes... ;) Jajaja!
La verdad es que no está tan mal después de todo... Es una cinta bastante correcta y entretenida.
Saludos!!

Kinski dijo...

Y 20 años despues los Masters podrían volver al cine junto con G.I. Joe y si no fuera suficiente Lundgren resucitará en The Expendables con Stallone. Vuelven Los 80!! (otra vez).

Prof. Mandingo dijo...

Me ha parecido genial esta última entrada, y me he permitido enlazársela desde "mi" Blog.

Vayan todos con Dios.

Anónimo dijo...

joder, en esta reseña si que hay frikis

MarioBava dijo...

Magnifica reseña para este clásico de los 80 aunque a mi la verdad no me gustó nada cuando la vi y no me he atrevido a visonarla otra vez...

El Abuelito dijo...

Para bien y para mal, estas primeras heridas en nuestras pupilas nos marcan para siempre... las mías son otras, las de mañana también lo serán, los hijops traumatizados por tales atisbos de fantasía seremos los mismos cada vez.