martes, 25 de enero de 2011

CARNE DE NEÓN (2011): DEJAD QUE LA CARNE OS TRASPASE.

Todavía no sé hasta que punto uno necesita que le digan lo buena o mala que es una película. No sé muy bien del todo si la función del crítico es necesaria. Todos tenemos unos gustos y son todos muy variados y diferentes, así que, ¿para qué exponer lo mala o buena que es una película? ¿De verdad necesitamos que alguien nos guíe con sus gustos? ¿En serio? Hace ya unos cuantos meses, como vosotros mismos lo habréis podido comprobar, he dejado de lado las estrellitas (en mi caso, símbolos de radiación), para calificar las películas que he visto. Más que nada porque soy consciente que nadie necesita mi criterio ya que sé que no puedo convencer a nadie de nada. Muchas veces he dicho que una película era una auténtica basura, y joder, luego he leído otra crítica favorable y me he podido dar cuenta de que, efectivamente, la persona que me contradecía tenía toda la razón del mundo. Todo está en función del punto de vista con que se mire lo que sea. Cualquier criterio puede ser tan válido como el mío, como el de Perico el de los Palotes, o como el de cualquier crítico que escriba en la revista de cine más entendida. Repito, todos los puntos de vista son válidos. Aún así, a veces, muchos nos dejamos llevar por lo que dicen y, si todo el mundo dice que algo es bueno, nosotros lo aceptamos como borregos. Y claro está, lo mismo ocurre a la inversa. Cuando se empieza a calificar una película como fallida (no quiero decir mala), es muy fácil que los demás caigamos en esa trampa y no salgamos de ahí por el miedo al que dirán. ¿Por qué digo todo esto? Pues por una película española que se ha estrenado recientemente y que, lamentablemente, no está teniendo toda la buena acogida (crítica) que uno espera (al menos, por lo que he ido leyendo por ahí). Así pues, y pidiendo perdón de antemano, volveré a dar mi humilde opinión intentando convencer o hacer reflexionar a cualquiera que se tope con estas líneas, respetando todas las opiniones y sin pretender entrar en ningún tipo de polémica con nadie o con “naide”, como dice mi abuela.


Blanca Suarez, en Carne de Neón.

Cuando uno lee cosas como que Carne de Neón, la película en cuestión, es “una (algo) desacelerada comedia negra donde Mario Casas acaba introduciendo un contrapeso melancólico y sentimental”, o, “Cabezas quiere hablar aquí de desamparos filiales y vacíos paternos y maternos”, escrito por un escritor de la talla como Jordi Costa, en el País, uno no lo acaba de entender del todo. ¿Meter un contrapeso melancólico o sentimental en una comedia, o hablar de desamparos filiales es algo negativo? “No le ha sentado bien al proyecto materializarse cuando incluso el británico Guy Ritchie parece cansado de sus registros”, continúa Costa. ¿Acaso significa eso que como Guy Ritchie está cansado de sus registros, otros cineastas no pueden utilizarlo? Dejando de lado las comparaciones, que son odiosas, Carne de Neón, el segundo largo de Paco Cabezas, supone una sorpresa de cabo a rabo y una obra original y con bastante personalidad. De ese modo, y por mucho que algunos lo intenten clasificar como el Guy Ritchie español, Cabezas logra sacar adelante una película con un desparpajo y una energía fuera de lo común. Al ver la película nadie puede negar la influencia de Ritchie o incluso de Tarantino, pero, (al menos yo lo veo así), Cabezas crea algo totalmente diferente aún valiéndose de estas y otras influencias (o guiños), que podrían ir de Jose Antonio de la Loma a Pedro Almodóvar. Cabezas ha creado pues un nuevo cine quinqui. Un cine gangsteril a la española, con mucha gracia y algo de mala baba y humor grueso, utilizando algunos elementos un tanto truculentos como la trata de blancas que algunos, como Miguel Juan de Payan, crítico colaborador de la revista Acción, no ven con buenos ojos. “El esperpento tenía un límite”, apunta en su crítica, “y entraba en otro terreno, congelando la sonrisa que me había acompañado hasta que se me hizo muy cuesta arriba sostener la broma sobre asuntos que son francamente trágicos, como es la trata de blancas”. Está claro que hay asuntos que no tienen ni pizca de gracia, pero no creo que en la película se tome todo de un modo tan a la torera como uno pueda pensar al leer esto. De ahí que se meta algo de “contrapeso melancólico y sentimental”, como apuntaba Costa más arriba. Llegados a este punto, una persona cualquiera que haya leído las dos críticas tendría la picha echa un lío. Por un lado se nos indica que ese trasfondo “sentimental” no parece funcionar, y por otro lado, se nos da a entender que se bromea con temas algo truculentos como lo son la trata de blancas.

Durante la película también intentan vender un bebé de color, por lo que Payan apunta, “creo que hay límites sobre el tipo de cosas respecto a las cuales se puede bromear”, dice, “lo de la venta del bebé colmó mi vaso de tolerancia respecto a lo que podemos tomarnos a cachondeo”. Pero justo después, prosigue de la siguiente manera, “o es comedia o es drama. Las dos cosas no a la vez, sino en etapas distintas del relato, despistan mucho”. No sé, tal vez me esté metiendo en camisas de once varas, pero por lo que leo, creo que comenta que parece ser que lo de la trata de blancas y lo de la venta del bebé negro, no se lo toman en cachondeo y que ese juego entre el drama y la comedia no queda nada bien. Ah, claro, a esto es lo que tal vez se refería Costa anteriormente, ¿no? Yo que sé, pero cambiemos de crítico. Vayamos con Desirée de Fez en su crítica para Fotogramas. “El problema está en el conflicto entre esa violencia de tebeo, exagerada e histérica, y la búsqueda de emociones reales en los personajes”. Ah… Vale, vale, ya lo voy cogiendo, por lo que se ve todos coinciden en culpar a Cabezas de combinar comedia y drama en una misma película. Sigamos con lo que dice Desirée, Carne de neón podría haber tenido sentido, incluso cierta gracia por ser más bruta que un arao y nada mojigata en su representación de la violencia. Pero se toma en serio a sí misma, y eso se gira en su contra”. ¿Estoy leyendo que por culpa de toparnos con una película gamberra y con una violencia de TBO (que tampoco me parece el caso), un autor no puede otorgar sentimientos a sus personajes o adornarlo todo con un contrapeso sentimental? Yo, sinceramente, no conozco ninguna norma que diga nada de eso al respecto. Es más, encuentro más que lógico que muchos guionistas que escriben sus libretos con toda la buena fe del mundo, intenten, entre tanto fuego de artificio y tanta violencia, desnudarse sentimental, emocionalmente o como mierda se le quiera llamar a eso, frente al espectador. Dar una especie de lección, moraleja o parábola de todo lo que se nos cuenta, para que el resultado final no caiga en el vacío más absoluto.


Es en este caso donde Cabezas ha salido airoso. El tío ha sabido contarnos una serie de historias cruzadas que logran cerrarse con muy buen acierto, utilizando como nexo de unión el “desamparo filial” que nos comentaba Costa al principio. La película contiene humor grueso, está claro, lo del “kinder sorpresa”, puede sentar mal a más de uno, sobretodo en estos días en que lo políticamente correcto brilla hasta deslumbrarnos, pero que quieren que les diga, creo que Carne de Neón sabe conjugar  con una maestría envidiable todas su bazas y, lo más importante, todo ello tiene un porque. Es divertida, potente y, joder, también es bonita. Pero por si fuera poco, tiene una buena dirección, un buen diseño de producción, una buena fotografía, los actores están todos inconmensurables y el guión, repito, es cojonudo. Así que, ¿por qué echar por tierras una película cargada de buenas intenciones y muy bien hecha? Yo la ví en Sitges y repetí este fin de semana con la compañía del crítico más despiadada del mundo: mi señora (que por cierto, le encantó, un diez le puso). Olvidaos de las malignas estrellas que se ponen en las críticas, meteros dentro de la película y, tal y como dijo Paco Cabezas en Sitges, “dejad que la carne os traspase”.

8 comentarios:

angelpito injurioso dijo...

Al veterano critico de cine Jose Manuel Escribano le ha gustado mucho,le oí una crónica en el arradio(Onda cero).En lo del Buenafuente vi unas escenas y entrevistaron a la Macarena Gomez,que lo enseña to en el flin.

PEPE CAHIERS dijo...

No hay que hacer demasiado caso de críticas y críticos y si una película te entra por el ojo, pues se ve y ya está. Además yo creo que "Carne de Neón" le ha perjudicado el reciente estreno de "Tres metros sobre el cielo". ¡Dios, como está Blanca Suarez!. ¿Ha visto usted "El barco de Antena 3?. Un monton de tías macizas y tíos cuadrados navegando en un barco, unico superviviente del fin del mundo. Una chorrada digna de ver.

Lazoworks dijo...

Hostia, si!! El Barco!! Jajaja! La verdad es no la sigo con mucha atención, pero me he fijado que toda la serie gira en torno en dejar en pelotas a Blanca Suarez y Mario Casas... Eh, a que si? El otro día los encerraron en un congelador y bueno... que me estaba poniendo tó palote! La verdad es que Blanca Suarez está buenisima, la cabrona. Y bueno, supongo que a las niñas también le gustará Casas, pero creo que, aparte, son buenos actores. A mi me gusta como actuan...
En Carne de Neón, Casas lo hace muy bien... Si hasta me sorprendió!!

Kinski dijo...

El Mario Casas este parece que se dedica al crimen después de hacer los deberes. Me parece que paso de la Carne de Neón.
Este domingo pasado he visto Monsters y me pareció una gran película y una gran bofetada a las superproducciones tipo Avatar.

Y para ver carne le recomiendo a todo el mundo la serie Spartacus: Blood and Sand, desfile de carne desnuda encabezado por Xena!!. Han estrenado una miniserie precuela donde la Lucy Lawless se da al rollo bollo.

Lazoworks dijo...

Uy, querido Kinski... No se deje engañar... Tampoco he seguido a Mario Casas, ya que por ejemplo, a mi los hombres de Paco me parecían una mierda... Lo malo que le pasa al chaval es que es carnaza (hablando de carne) para colegialas, pero creo que el tío tiene madera. No es un Vicente Romero, ni un Manuel Morón (para mi los dos actores más buenos del panorama nacional), pero es bueno. Además, Blanca, que también ha salido en series de estas de adolescentes, me parecía incluso buena actriz en El Internado por lo poco que he visto de esta serie (que por otro lado, no me gusta nada).
Yo de usted le daría una oportunidad, en serio, que yo entré a verla en Sitges con algo de prejucios y salí encantado!! Además, por una puta vez que se hace algo así aquí en España (a usted que tanto le gustan los thrillers ingleses), echele un ojo, hombre...

miquel zueras dijo...

Ahora que me he recuperado después de ver a Blanca Suarez en todo su esplendor le comunico, Lazoworks, que voy a ver esa película. Alguien me había dicho "Es un Snatch a la española" pero confío en su criterio. Saludos. Borgo.

Perico y las pericas dijo...

Hay gente que ha salido entusiasmado con la película y la defiende a capa y espada.
http://espanoladasyole.blogspot.com/2011/01/cine-negro-espanol.html

Lazoworks dijo...

Ahí, ahí, alegría! A ver Carne al cine, chicos!!