jueves, 18 de octubre de 2012

SITGES 2012



Sitges. Foto: Lazoworks.
Terminó la 45ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya y llegó la hora de alimentarse correctamente y de dormir al menos unas seis horas diarias. El Festival de Sitges es uno de los eventos favoritos por los amantes del género, pero su frenético ritmo hace que tus energías mermen por momentos y que al final termines agotado completamente. Sin embargo ha valido la pena pues en esta edición se han podido ver títulos arriesgados que han alentado la ira o la entrega total del respetable. No sé si será una impresión mía pero este año ha primado el intelectualismo en vez del horror puro que siempre se suele apoderar de la extensa parrilla que Sitges. 



Holy Motors (Leos Carax, 2012)
“Holy Motors”, la vuelta al largo de Leos Carax después de más de una década sin estrenar película (si obviamos su segmento en “Tokio!”, claro), se ha llevado casi todos los premios habidos y por haber en Sitges. Y es que, como digo, este año el “gafapastismo” estaba muy presente. ¿Qué decir de Holy Motors? Una puesta en escena impecable, hipnótica y en algunos casos electrizante… El tour de force de Denis Lavant encarnando todo tipo de papeles es sencillamente magistral y, pese a no haberse llevado el galardón al mejor actor, se podría decir que lo merecía de lleno. No por menos “Holy Motors” es un homenaje a la (a veces) triste figura del actor y nos muestra a un hombre que viaja en su limosina de un lugar a otro para encarnar diferentes papeles –de vieja indigente, de banquero, de padre separado…- dando pie a unas singulares historias de lo más extrañas, conmovedoras y (algunas) divertidas. Tal vez no sea correcto decir que “Holy Motors” es una película de “sketches”, pero la mejor historia es aquella en la que, caracterizado de freak, Lavant emerge de las profundidades de las cloacas y se pasea por el cementerio comiendo flores y fumando como un cosaco, para acto seguido irrumpir en mitad de una sesión de fotos y raptar a la modelo Kay M (Eva Mendes). Este inquietante personaje vestido de verde ya aparecía en el antes citado segmento de “Tokyo!”, vista hace cuatro años en el Festival y, de verdad, merece especial atención.



Cosmopolis (David Cronenberg, 2012)
Y ya que hablamos de limosinas, otra que sirvió de transporte a su protagonista fue la de “Cosmópolis”, adaptación de la novela de Don DeLillo por un David Cronenberg en estado puro. Robert Pattison, ídolo de masas por su papel de vampiro con purpurina en la saga “Crepúsculo”, encarna aquí a un joven de éxito que, en mitad de revueltas y disturbios, decide cruzar media ciudad para ir a cortarse el pelo a la barbería del barrio donde se crió. Aunque no se podría decir que se encuentre entre lo mejor de su filmografía, “Cosmópolis” es la vuelta al Cronenberg de “Crash”, “Videodrome” o “ExistenZ”, y además incluye una de las escenas de sexo más estrambóticas de su carrera: Pattison charla apasionadamente con Samantha Morton mientras su doctor le inspecciona la próstata.




Peter Strickland en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
Berberian Sound Studio (Peter Strickland, 2012)
Otro film que hizo las delicias de los más “intelectualoides”, fue la interesante “Berberian Sound Studio”. Dicha película nos narra la nefasta estancia de un ingeniero de sonido inglés (Toby Jones) durante la post-producción de una cinta de terror italiano a mediados de los setenta. “Berberian Sound Studio” nos adentra de ese modo en una pesadillesca experiencia donde realidad y ficción se entremezclarán, utilizando los elementos (sonoros) propios de las producciones fantásticas del país trasalpino de la época. Una bonita pirueta sobre el género que, sin embargo, sabe a poco.



Excision (Richard Bates Jr., 2012)
“Excision” nos adentra en un mundo particular. Uno en el que John Waters y Traci Lords se encuentran de nuevo sin desentonar en absoluto. Un mundo lleno de adolescentes con problemas - pero problemas serios - y donde además se propone el sexo y la muerte como liberación, o que una actriz tan bella como AnnaLynne McCord - la asesina letal de “Transporter 2” – aparezca caracterizada como una “Betty, la fea” sádica y con las neuronas muy locas. “Excision” parte de un cortometraje realizado por el propio Richard Bates Jr. en el 2008 y puede que el principal problema de la película sea precisamente ese, su traslación al largo. Lo que en el corto quedaba como algo potente, en su salto al largo se desvirtúa y conforme va avanzando el metraje, comprobamos que no tiene un rumbo fijo. Tenemos unas excelentes interpretaciones (Traci Lords, por ejemplo, demuestra de una vez por todas que es una gran actriz), y una película llena de imágenes impactantes y muy bien dirigidas. Pero el problema es que tan pronto crees que vas a ver una comedia gamberra como las de Waters (imperdible el cunnilingus con regla), nos adentramos en una sucesión de escenas oníricas llenas de necrofilia y gore, pasando por el drama juvenil/familiar (sacado del mismísimo infierno, eso si), y terminando como una psicopática historia de amor entre hermanas. No sé, no puedo decir que no me gustase, todo lo contrario, me encantó. Pero se le echa en falta un rumbo definido y un tono que armonice el conjunto. Puede que no sea el ejemplo más correcto, pero viendo “Excision” me acordé de otro corto que saltó al largo con excelentes resultados, pero al que se le podía achacar el mismo problema, “Cashback”.


Calum Waddell en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
Mark L. Lester presentó una versión remasterizada de su "Curso 1984". Foto: Lazoworks.
Slice and Dice: The Slasher Film Forever (Calum Waddell, 2012)
Durante el festival se hizo una retrospectiva con dos de los títulos más memorables del terror ochentero. Una era “Maniac Cop 2” de William Lustig, que por cierto, estuvo de visita por el festival y fue galardonado con la “Màquina del Temps”, y la otra “Curso 1984” de Mark L. Lester, que presentó una versión remasterizada del film. Previamente a estos dos clásicos contemporáneos del género, se proyectó “Slice and Dice: The Slasher Film Forever” de Calum Waddell, documental que arroja algo de luz al explotadísimo “slasher”. Lamentablemente, a pesar de contar con algunos testimonios no tan usuales como el de Scott Spiegel o Fred Olen Ray, esta crónica sobre el “slasher” no dice nada que no hayan dicho ya otros documentales como “Nightmares in Red, White and Blue: The evolution of the American Horror Film” o la notable “Goint to Pieces: The rise and fall of the Slasher Film”. Bastante flojito.


William Lustig, Elijah Wood y Frank Khalfoun en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
Maniac (Frank Khalfoun, 2012)
Y ya que hemos sacado a colación a Lustig, muchos opinábamos que intentar revisionar un clásico contemporáneo como su “Maniac”, podía ser pecado mortal. Sobretodo si atendemos a que el original de los ochenta estaba protagonizado por el inquietante Joe Spinell – uno de los artífices del guión –, que consiguió una de las caracterizaciones de serial killer más espeluznantes que ha dado esto del séptimo arte. Y cuando uno se entera de que el que va a encarnar al “maniaco arranca cabelleras” en la nueva versión es Elijah Wood, a quien le dan ganas de arrancarse la cabellera y toda la piel del cuerpo, es a un servidor. ¿Puede conseguir un actor como Wood – tan ligado a papeles ultra ñoños como el Frodo del Señor de los Anillos -, encarnar a tamaño psicópata? Nunca lo sabremos. Es decir, si, Wood consigue estar convincente en su papel, pero debido a la utilización de la cámara subjetiva – con la que está filmada toda la película – tan sólo aparece en pantalla cuando se acerca a un espejo y se ve reflejado en él. Por ese motivo siempre nos quedará la duda de si Elijah Wood podía haber soportado el peso de un papel tan difícil durante todo el metraje. Aunque viendo los resultados y estando Alexandre Aja detrás en funciones de guionista y productor, pienso que al menos se hubiera acercado a Spinell. Un buen remake.



Juego de niños / Come out and play (Makinov, 2012)
¿Y qué tal si hablamos de un remake sobre uno de los pilares de fantaterror patrio? ¿Qué tal si decimos que han querido revisionar “¿Quién puede matar a un niño?” del maestro Chicho Ibáñez Serrador? Pues estamos a las antípodas de lo que, bajo mi opinión, debía de ser un buen remake. Esta nueva versión realizada por el misterioso Makinov y apadrinada por Diego Luna y Gael García Bernal, recrea casi paso a paso (y en ocasiones, plano a plano) el original sin el menor atisbo de originalidad y sin intentar reinventar o explotar los aciertos de ésta. Y es una verdadera lástima porque tenía todos los ingredientes para poder haber sido una película al menos interesante. Ni siquiera el hecho de estar rodada en México ha valido para realizar algún tipo de crítica en la relación USA-México y una actriz de la talla de Vinessa Shaw (“Las colinas tienen ojos”, “Two Lovers”…) va perdiendo fuelle a medida que avanza el metraje. Un mal remake.



Wrong (Quentin Dupieux, 2012)
Después de sorprender a todo Sitges con una rueda que reventaba cabezas mediante sus poderes telequinésicos, el francés Quentin Dupieux presenta su nueva película, “Wrong”. En dicho film, Jack Plotnick interpreta a un hombre gris que un buen día despierta con el corazón roto ante la misteriosa desaparición de su perro. Desde entonces las cosas no le irán demasiado bien, por un lado, la palmera que tenía en el jardín se ha convertido en un pino, por otro la telefonista de la pizzería a la que ha llamado se hospeda en su casa porque dice que se ha enamorado de él y para rematar, se entera que un tal Master Chang (William Fichtner), un vendedor de libros para amaestrar perros mediante poderes telequinésicos, anda detrás de la desaparición de su mascota. Aunque no estamos ante una premisa tan sorprendente como la de “Rubber”, este “Wrong” es otro buen ejemplo de “post-comedia” y, porque no decirlo, también de “post-drama”. Pero quizás, ante tanta sorpresa y tanto humor absurdo, su final flaqueé por parecer algo “convencional”.



Seven Psychopaths (Martin McDonagh, 2012)
Otra que también abordaba el secuestro de cánidos, fue la excelente “Seven Psychopaths” de Martin McDonagh, un film coral que mezcla con bastante brío la comedia y el thriller, y en el que nos encontramos con un reparto en estado de gracia y que está compuesto por actores de la talla de Michael Pitt, Collin Farrell, Sam Rockwell, Harry Dean Stanton, Woody Harrelson, Tom Waits y un Christopher Walken tocado por los Dioses. “Seven Psychopaths” es uno de los mejores de noirs contemporáneos en la línea de “Snatch, cerdos y diamantes”, “Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto” o “Kiss Kiss, Bang Bang” y fue una de las mejores películas que se programaron en la presente edición.



The ABCs of the death (Kaare Andrews, Ernesto Díaz Espinoza, Thomas Cappelen Malling, Jorge Michel Grau, Banjong Pisanthanakum, Timo Tjahjanto, Andrew Traucki, Jake West, Mikael Wulff, Angela Bettis, Hélène Cattet, Jason Eisener, Bruno Forzani, Adrián García Bogliano, Xavier Gens, Lee Hardcastle, Noboru Iguchi, Yoshihiro Nishimura, Simon Rumley, Marcel Sarmiento, Jon Schnepp, Srdjan Spasojevic, Nacho Vigalondo, Ti West, Ben Whetley, Adam Wingard, Yudai Yamaguchi, 2012)
También pudimos ver “The ABCs of the death”, un filme formado por veintiséis cortometrajes dirigidos por de las mentes más privilegiadas del género. El experimento se basa en que cada uno de estos realizadores aborde una letra del abecedario y recree una manera atroz de morir. Aunque en su globalidad “The ABCs of the death” sea algo irregular, algunos de sus cortos son una genialidad, sirva de ejemplo el corto que abre el abecedario de la muerte, la “A” de “Apocalipsis” dirigida por Nacho Vigalondo y protagonizado por Manuel Insua y Eva Llorach (ambos, según reconoció el propio Vigalondo, “robados” de “Diamond Flash” de Carlos Vermut); la “D” de “Dogfight” por Marcel Sarmiento, era un corto lleno de estilo que relataba la pelea con final sorpresa entre un boxeador y un perro, y se llevó el aplauso más unánime de la sala; Adam Wingard abordó la “Q” de “Quack”, un corto que pretendía plasmar una muerte real en la gran pantalla… la de un pato; Lee Hardcastle, fue el realizador que se hizo un puesto en la película con su corto al ganar el concurso de videos amateurs organizado por la productora Drafthouse para abordar la letra “T”, suyo es el de “Toilet”, un corto de animación recreado por stop-motion con el que también se aplaudió con las orejas; y por último, otro corto que ahora recuerde es el de “F” de “Fart” (Pedo) de Noboru Iguchi – autor de “Sukeban Boy” o “Robo-Geisha” -, que nos cuenta la historia de una alumna del instituto que desea ardientemente oler un pedo de su profesora hasta morir (este, me robó el corazón, la verdad).


Fernando Cortizo (izqda) y parte del equipo de "O Apóstolo" en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
O Apóstolo (Fernando Cortizo, 2012)
Después de varios años sin ver la luz, por fin se estrenó en Sitges “O Apóstolo”, producción española de animación por stop-motion que cuenta la historia de Ramón, un ladrón de poca monta que después de huir de la cárcel va a parar a un pueblucho de Galicia, donde al parecer guardan el botín de un antiguo golpe. Una vez allí comprobará que tras la amabilidad de sus habitantes se esconde un terrible secreto. En el reparto encontramos Carlos Blanco, Jorge Sanz, Manuel Manquiña, Geraldine Chaplin, Luis Tosar y, en su último papel póstumo (hasta la fecha [¿queda algo más por ahí pendiente?]), un divertidísimo Paul Naschy como el Arcipestre. “O Apóstolo” supone una interesante muestra de spanish gothic que haría palidecer a Tim Burton (y si no, debería).


Girls against boys (Austin Chick, 2012)
“Grils against boys” de Austin Chick, nos adentra en el tan manido subgénero del “rape and vengeance” sin mostrar apenas síntomas de originalidad o de reinventarse. Tenemos chicas guapas, varios destetes y algún integral. Hasta tenemos algún medio homenaje a “Ms. 45” de Abel Ferrarra, una de las obras cumbres del género, pero poco más. Y es una lástima porque el empaque técnico y artístico era muy bueno.



Paul Hyett y Rosie Day en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
The seasoning house (Paul Hyett, 2012)
“The seasoning house” ahonda en el tema de los raptos y las persecuciones – elementos que sirvieron para que fuera comparada con “Martyrs” o “Eden Lake” - con la guerra de los Balcanes de fondo. Estamos en 1996. Angel (Rosie Day), una chica sorda, es secuestrada por unos proxenetas después de que el ejército matase a su familia. Una vez encerrada en un improvisado edificio que hace las veces de club de alterne, Angel será testigo del maltrato y de las vejaciones a las que son sometidas las demás reclusas. Por si fuera poco, Angel será la encargada de inyectarles heroína a las chicas con tal de que éstas no huyan (¿guiño a “Thriller, a cruel Picture”?), pero un día su actitud de sometimiento cambiará con la llegada de los mismos soldados que asesinaron a su familia. Contundente película que pone los pelos de punta gracias a unos efectos especiales llenos de realismo.



Assault! Jack the ripper (Yasaharu Hasebe, 1976) / Star of David: Beauty Hunting (Noribumi Suzuki, 1979)
Dentro de la sesión “Mondo Macabro” que cada año irrumpe en una de las sesiones de madrugada de Sitges, se hizo una retrospectiva homenajeando a la ya centenaria productora Nikkatsu.
Una de las exhibidas fue “Assault! Jack the ripper” de Yasaharu Hasebe, una cinta enfermiza donde las haya, que versa sobre una joven pareja que asesina bellas damiselas para remediar sus problemillas sexuales. De ese modo seremos testigos de numerosos apuñalamientos en las “huchas” de las víctimas y unas escenas de sexo de lo más estrafalarias en las que las mujeres follan desnudas y los hombres vestidos (o bien, comiendo unos sándwich, como si nada). Y adentrándonos aún más en este tipo de sexo barroco, se pudo ver “Star of David: Beauty hunting” de Noribumi Suzuki, todo un especialista de las pinku eiga con títulos en su haber como “Pinky Violence” o “Convent of the sacred beast”. En “Star of David: Beauty hunting” una joven será violada por un despiadado criminal y tiempo después dará a luz a un niño que, cuando crece, será igual o más hijodeputa que su padre. Ataduras, violaciones, meadas y hasta cumshots sobre fotos de judíos de camino a la cámara de gas, nos depara esta notable “extravaganza”.



Outrage: Beyond (Takeshi Kitano, 2012)
Takeshi Kitano volvió a estar presente en la presente edición con “Outrage: Beyond” segunda parte de su anterior película como director. Resulta curioso comprobar que tras “destruir” su carrera con exquisiteces tales como “Glory to the filmmaker”, “Takeshis” o “Achilles and the tortoise”, el artífice de “Violent Cop” opte ahora por continuar exprimiendo los mismos planteamientos (convencionales) que se hacían en la original. Si bien es verdad que “Outrage” tenía muchísimos aciertos, esta “Outrage: Beyond” es la prueba del cansancio y desgaste del actor/director nipón y la señal de que no parece sentirse cómodo con el cine más comercial. Aún así, la secuela goza de una puesta en escena excelente y algún momento memorable, como un asesinato por lanzamiento de pelotas de béisbol. Un pequeño chasco que, esperemos, se pueda remediar.



Chained (Jennifer Lynch, 2012)
Jennifer Lynch también estuvo presente en Sitges por partida doble, por un lado protagonizando el documental sobre su fatídica experiencia rodando “Hisss” en la India en “Despite the Gods” y por otro, presentando su cuarto largometraje. “Chained” nos adentra en la historia de un niño que es raptado y encadenado por el psicótico Bob (un Vincent D’Onofrio en estado de gracia que, no por menos, se llevó el premio a la mejor interpretación masculina de la presente edición). Aunque resulta muy interesante el punto de vista que Lynch ofrece sobre la relación que nace entre el villano y la víctima, su final baja varios enteros al estar solventado UNA VEZ MÁS mediante “flashbacks” y “finales sorpresa”. Aunque este tipo de recursos hicieron de “Surveillance” una obra maestra, esperemos que no se convierta en la “marca de la casa” y que opte por liquidar sus películas de otra manera en futuros proyectos.


Myles Kane y Josh Koury en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
Eric Swain y Troy Bernier en la salida del Casino Prado en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
Journey to Planet X (Myles Kane y Josh Koury, 2012)
“Journey to Planet X” de Myles Kane y Josh Koury, es un documental cuanto menos curioso que aborda la vida/obra de dos artistas amateurs de “cineTube”: Eric Swain y Troy Bernier, un par de científicos que los fines de semana ruedan algunas piezas de lo más bizarras en el garaje de uno de ellos. De esta cinta me sorprendieron dos cosas: una fue el hecho de encontrarme con los dos protagonistas del documental vendiendo camisetas a la salida del cine; y la otra, que los muy canallas dispusieran de un amplio harén de actrices de los más explosivas para aparecer en sus cortos. ¿Cómo demonios lo conseguirán?


Sebastián del Amo en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
El fantástico mundo de Juan Orol (Sebastián del Amo, 2012)
Algo más arriesgado fue llevar a la pantalla la vida y obra de Juan Orol, un gallego que fue torero, policía, actor, director y siempre mujeriego. Precursor del género gangsteril en México, Juan Orol es conocido por “Gángsters contra Charros” y por su emblemático personaje Johnny Carmenta, protagonista de gran parte de su filmografía y que encarnó él mismo. Aún así, recoger toda una vida como la de Juan Orol en un biopic de hora y media es casi una misión suicida. “El fantástico mundo de Juan Orol” se ve con gusto y la caracterización de Roberto Sosa como el realizador de “Madre querida” es de lo más efectiva. Pero lamentablemente se echa en falta una mayor profundidad en el personaje y se abusa demasiado a la hora de sintetizar los acontecimientos que marcaron la vida de Orol. De hecho, viendo “El fantástico mundo ...” uno se pregunta que resultados hubiera tenido si en vez de intentar plasmar casi toda su filmografía, Sebastián del Amo hubiera tocado solamente un periodo concreto de la vida del cineasta, tal y como hizo Tim Burton a la hora de llevar a cabo su “Ed Wood”.



Beasts of the southern wild (Behn Zeitlin, 2012)
“Beasts of the southern wild” de Behn Zeitlin está rodada en una Lousiana post-Katrina y nos adentró en un futuro incierto y catastrofista a través de la mirada de la pequeña Hushpuppy (Quvenzhané Wallis), una niña que vive con su rudo padre en La Bañera, una aldea abandonada a su suerte y separada de la civilización. Allí deberán hacerse fuertes y a aprender a sobrevivir a las inundaciones provocadas por el deshielo de los casquetes polares. Por ahí salen unas bestias, si, esas que vienen del sur salvaje, pero representan una metáfora sobre los sentimientos reprimidos. Aunque no terminó de matarme, he de reconocer que “Beasts of the southern wild” está muy bien realizada y que tiene algo especial.



Dee Wallace presentando "Lords of Salem" en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
Lords of Salem (Rob Zombie, 2012)
Una de las películas que fue injustamente vilipendiada por gran parte del público fue “Lords of Salem”, la última de Rob Zombie. Antes de continuar debería aclarar que a mí jamás me entusiasmó Zombie y que de lo que ha realizado, tan solo me quedo con “Renegados del diablo”. Pero ahora todo ha cambiado, ahora toca darle una nueva oportunidad a “La casa de los 1.000 cadáveres” e incluso a las dos partes de su “Halloween”. Ahora me rindo ante este polifacético artista y me pongo a sus pies tras ver esta personalísima e hipnótica historia de amor y satanismo. Incluso me someto al último tramo de la película que ha servido para que muchos le critiquen y le tachen de pretencioso y de, ojo, ¡haber realizado un videoclip! Además, el reparto está compuesto por unas brujas de lo más encantadoras: Meg Foster, Patricia Quinn, Judy Geeson, Dee Wallace y, aunque no entre dentro del aquelarre, Maria Conchita Alonso. Una obra maestra por la que, ahora si, llamaría genio a Rob Zombie. (Por cierto, que fijación tiene el director con el trasero de su esposa, Shery Moon Zombie. Eso si es amor).




Spring Breakers (Harmony Korine, 2012)
Programada dentro de la sesión sorpresa del último sábado del festival pudimos ver “Spring Breakers”, la nueva película de Harmony Korine (a quien todos recordarán por el guión de “Kids” de Larry Clark), que hacía doblete en el festival con su episodio en “Fourth Dimensión”. La verdad es que me quedé maravillado ante este inusual cóctel de pistolas y mujeres en bikini. Nadie se puede perder las pintas de colgado que luce James Franco en la película y como este se atreve a entonar el “Everytime” de Britney Spears, o ver a Selena Gomez - ídolo adolescente que por cierto, hacía triplete en el festival con “Hotel Transilvania” y “Aftershock”- fumando crack y perrear mientras su fe católica se tambalea. Si, “Spring Breakers” se te queda en la mollera y es muy difícil olvidar esos glúteos y esas pecheras contorsionándose a cámara lenta o, allá en el último tramo del film, borrar de tu memoria a esas dos letales asesinas con pasamontañas rosas y enfundadas en unos minúsculos trajes de baño, acribillando con sus metralletas a todo ser viviente con el que se cruzan. Una auténtica gozada que podría pasar por un programa tipo “Callejeros fiesteros” pero con argumento y estilazo.




Don Coscarelli en Sitges 2012. Foto: Lazoworks.
John dies at the end (Don Coscarelli, 2012)
Además de proyectarse “Phantasma” en una retrospectiva, Don Coscarelli presentó su última película, “John dies at the end”. En ella Dave (Chase Williams) contacta con un escritor (Paul Giamatti) para contar una historia difícil de explicar, la suya. Dave y su amigo John (Bob Mayes) probaron en su día una potente droga de color negro (a la que llaman "salsa de soja") que les ofreció un rasta-man llamado Robert Marley (Tai Bennett) y a raíz de entonces sus vidas dejaron de ser lo mismo. Después de inyectarse esa salsa de soja tan pronto ven el futuro, como se les aparece un monstruo formado a base de embutidos y trozos de carne recién salidos del congelador. Una película con mucho humor y de lo más delirante que me entusiasmó sobremanera. Tanto que pienso que “John dies at the end” podría ser la mejor película de la filmografía de Coscarelli.




El Bosc (Oscar Aibar, 2012)
Y por fin llegamos a mi película favorita del Festival, “El Bosc” del maestro Oscar Aibar. Un film fantástico nada convencional ambientado durante la guerra civil y que está por encima de cualquier labertinto, fausto o espinazo. Oscar Aibar, a diferencia de la gran mayoría de directores que han tratado el tema, no ha intentado buscar buenos ni malos, sino más bien hacer especial hincapié en lo absurdo de la(s) guerra(s). Además “El Bosc” cuenta con un reparto de lujo en el que encontramos al estadounidense Tom Sizemore, al actor fetiche de Aibar, Pere Ponce, a Alex Brendemuhl y por encima de todos, a una Maria Molins descomunal, encarnando un personaje que soporta sobre sus espaldas todo el peso del film. “El Bosc” es una película genial y muy necesaria para los tiempos que corren, ahora que los nacionalismos, las patrias y las banderas, están haciendo tanto daño.

PALMARÉS:
Mejor película en competición: Holy Motors, de Léos Carax
Premio especial del jurado: Chained, de Jennifer Lynch
Mejor dirección: Holy Motors, de Léos Carax
Mejor interpretación femenina: Sightseers, a Alice Lowe
 Mejor interpretación masculina: Chained, a Vincent D’Onofrio
Mejor guión: Sightseers, de Amy Jump, Alice Lowe y Steve Oram
Mejores efectos especiales: The Viral Factor, de Yee Kwok-leung, Garrett Lam, Ho Kwan-yeung
Mejor fotografía: Headshot, de Chankit Chamnivikaipong
Gran Premio del Público – El Periódico de Catalunya: Robot & Frank, de Jake Schreier
Premio José Luis Guarner: Holy Motors, de Léos Carax
Mención especial del jurado de la Crítica: Berberian Sound Studio, de Peter Strickland
Premio Citizen Kane al mejor director novel: Antiviral, a Brandon Cronenberg 
Premio  Noves Visions: Rebelle, de Kim Nguyen
Premio “No-Ficció”: Me @ the Zoo, de Chris Moukarbel, Valerie Veatch
Premio Petit Format: Crazy & Thief, de Cory McAbee
A la mejor película Casa Ásia: Dragon (Wu Xia), de Peter Ho-sun Chan
A la mejor película de animación: Okami kodomo no ame to yuki (Wolf Children), de Mamoru Hosoda
Al mejor cortometraje de animación: Fuga, de Juan Antonio Espigares
Méliès d’Argent al largometraje de la Secció Oficial Europeu Fantàstic a Competició: Holy Motors, de Léos Carax
Al cortpmetraje de la Secció Oficial Europeu Fantàstic a Competició: Eat, de Moritz Krämer
Al largometraje de la Secció Oficial Fantàstic Panorama a Competició: Tower Block, de James Nunn, Ronnie Thompson
Al cortometraje de la Secció Oficial Fantàstic a Competició: Elefante, de Pablo Larcuen
Mejor cortometraje Brigadoon: Zona de caza, de Jordi O. Romero
Premio Jurat Carnet Jove a la mejor película oficial Fantàstic Competició Sitges 45: Antiviral, de Brandon Cronenberg
Mejor película Midnight X-Treme: Stitches, de Conor McMahon
SGAE - Nova Autoria:
Mejor dirección: Carles Harillo Magnet por El mal menor
Mejor guión: Carles Harillo Magnet por El mal menor
Mejor música original: Gonzalo Perales por Big red sour apple
William Lustig. Foto: Lazoworks.

Dee Wallace. Foto: Lazoworks.

PREMIOS HONORÍFICOS:

Gran Premio Sitges 45: Neil Jordan

María Honorífica: Enrique Cerezo y Dee Wallace.

Premio Nosferatu: Teresa Gimpera

Màquina del Temps: Don Coscarelli, William Lustig, Barbara Steele y Elijah Wood

8 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Me ha dejado anonadado, menudo trabajo nos presenta usted, que daría para varios días. Descanse tranquilo, que nos ha dejado lectura para un buen rato.

FERNANDO RODRIGUEZ dijo...

Muchas Gracias por el recorrido. Tomo nota de tus recomendaciones. A mi al revés que a tí, Rob Zombie me fascina y espero con ganas su última película.

Kinski dijo...

Y le he bautizado como: Nuestro hombre en Sitges, ya que yo no puedo ir que mejor corresponsa que usted.

Este me que do con:

John Dies At The End.

Lords of Salem.

Berberian Sound Studio.

Seven Psycopaths.

Y el documental Eurocrime.

Ah, ya vi Killer Joe....

Anónimo dijo...

ey tio, este año, no se si fue por que fui sereno a las proyecciones, pero ese cine artistico e intelectual me aburrio cosa mala y el dinero tirado a la basura de unas 10 peliculas me cabreo un poco, pero en fin, pedimos demasiado supongo, pero si que me quede con unas 6 pelis de disfrute que espero que algun dia salgan en la red, entre ellas:
"the seasoning house" (la sorpresa del festival, para mi, de esas para no ver en familia), "sighseers"(la mejor en su conjunto)es la única que te recomendaria ver si o si primo, "las bestias del sur salvaje" (casi promete lo que dicen por ahi),y poco más,como de esas que no sabes que decir pero estan bien como headshot y pieta,
... nada más, solo decir que la falta de sueño hizo que no disfrutara más del puto festival y que la mayoria de pelis a las altas horas de la noche ENTRE SEMANA en el festival son UNA MIERDA, por regla general, con excepciones claro,y por que son de esas que no veras mas en tu vida, no me enrollo yo mas tio, a¡ buena entrada de clasicos de la musica...nos vemos en el melies.
saludos a la familia
chicobuscachica

angelpito injurioso dijo...

Hoy he escuchado un podcast sobre el festival y comentaban que los cines de Sitges están muy viejunos ¿tienes tú esa misma apreciación? voy a ir mirando la lista de flins a ver si encuentro alguna por los interneses,no creo que las pongan en la tele después de comer...

almigmon dijo...

Interensantísimo y amplísimo repaso a esta edición del Festival de Sitges. Me da que me lo volveré a leer más de una vez, fíjate.

Eso sí, teniendo en consideración tus reservas previas al visionado del remake de Maniac (que entiendo y comparto aun sin haberlo visto) me gustaría romper una lanza a favor de Elijah Wood (en mi casa lo llamamos Elías para no liarnos con la pronunciación)

Y es que no sé si se te habrá pasado con tanta cosa que contar de Sitges 2012, te acuerdas más de las chicas que de los otros secundarios (cosa lógica, nos pasa a todos especialmente en las noches frías de crudo invierno) o vives en pecado mortal, es decir, no has visto Sin City pero, sea cual sea el caso, lo cierto es que el bueno de Elías hace un pequeño pero encantador papel (he visto varias veces la película y no consigo ver un sólo actor que patine y mira que salen, bueno quizá uno o dos como mucho) de asesino silencioso devorador de putas y uñilargo que, francamente, está muy logrado y que a más de uno y a más de dos que le odiábamos por la forma lamentable en que se había cargado el mito tolkiano del papel, Frodo Bolsón, en la bodriotrilogía de Peter Jackson (odio que se vio incrementado, lógicamente, por el hecho de haberse tirado, aunque fuese en la patalla grande, a Leonor Watling en la patética Los Crímenes de Oxford)nos convenció de que otro Elías era posible... Yo, desde entonces, ¿no sé? como que le miro con otros ojos...

Bueno, ya sabes que me suelo quedar con los detalles más tontos pero insisto en lo importante, gran entrada de obligada revisión.

Un saludo.

Lazoworks dijo...

Angelpito: hay un par de salas viejunas, pero a mi me encantan. Esas butacas ya tienen las formas de mi culo, fíjese lo que le digo...

Lazoworks dijo...

almigmon: Pues no recordaba ese papel en Sin City de Elijah Wood, tiene razón. Aún así, le diré que a mi este pequeño Frodo siempre me ha caído bien y me parece un buen actor.
Además ahora va a protagonizar "Open Windows" de Vigalondo junto a Sasha Grey...