sábado, 18 de agosto de 2012

MERCENARIOS


Como queda poco para el estreno de “Los mercenarios 2” y además he escuchado una noticia la mar de suculenta en la que se decía que en la tercera entrega podriamos encontrar en el reparto a Clint Eastwood, Harrison Ford, Nicolas Cage y, si la justicia lo permite, Wesley Snipes, he corrido raudo y veloz para escribir cuatro cosas sobre los que para mi son, han sido y serán, los grandes “mercenarios” del cine americano.


CHARLES BRONSON (03/11/1921 – 30 /08/2003), Ehrenfield, Pennsylvania, USA.

Méritos: Sin lugar a dudas es el héroe rudo por excelencia, además de sentar las bases de las películas sobre justicieros nocturnos o “vigilantes” con la mítica “El justiciero de la ciudad”. A pesar de todo, su carrera ha venido marcada por las puertas que fue abriendo Clint Eastwood.

Primer golpe: En la serie de televisión “Fireside Theatre”. Después de aparecer en varias películas y series sin acreditar vino “My six convicts” del argentino Hugo Fregonese, “Los crímenes del museo de cera” y “Ola de crímenes”, ambas de André de Toth o “Apache” y “Veracruz” de Robert Aldrich, acreditado en todas ellas como Charles Buchinsky (su nombre auténtico es Charles Dennos Buchinsky).

Golpe de suerte: La serie de TV, “Man with a camera” y su rol principal en “Machine-gun Kelly” de Roger Corman le abrió las puertas para intervenir en papeles de mayor envergadura y consiguió ser uno de “Los siete magníficos” de John Sturges.

Grandes golpes: Ha sido uno de los convictos de “Doce del patíbulo”, de nuevo con Robert Aldrich, y el misterioso pistolero llamado “Harmónica” en “Hasta que llegó su hora” de Sergio Leone. Intervino en la excelente “Fríamente… sin motivos personales” de Michael Winner y junto a éste encarnaría al eterno vigilante Paul Kersey en “El justiciero de la ciudad” (1974), a la que le seguirían cuatro secuelas.

Último golpe: Aquejado de Alzheimer, Charles Bronson apareció por última vez como Paul Fein en la tercera parte de “Familia de policías”, después se retiró y murió en 2003 de una neumonía.


CLINT EASTWOOD (31/05/1930), San Francisco, California, USA.

Méritos: Aparte de haberse labrado con el tiempo una digna carrera como realizador que le ha valido el título de ser el “último director clásico vivo”, habría que señalar que gracias a su desalmado personaje de pistolero sin nombre y al poco rudimentario inspector Harry Callahan de la saga de “Harry, el sucio”, Clint Eastwood cambió de una vez por todas la figura del típico héroe americano, dando píe al cine de acción que más tarde invadió la gran pantalla.

Primer golpe: En un pequeño papel en la secuela de “La mujer y el monstruo”, “Revenge of the creature”, dirigida por Jack Arnold en 1955.

Golpe de suerte: Aunque muchos atesoren su éxito a la trilogía de Sergio Leone realizadas en tierras almerienses, habría que decir que no habría conseguido su papel de pistolero sin nombre sino hubiera sido por su papel de Rowdy Yates en “Rawhide”, una serie de televisión mediante la cual consiguió forjarse una fama bastante considerable en Estados Unidos.

Grandes golpes: Hablar de “grandes golpes” cuando estamos frente Clint Eastwood es hablar de prácticamente toda su filmografía. Aún así, podríamos destacar “Por un puñado de dolares”, “La muerte tenía un precio”, “El bueno, el feo y el malo” – todas ellas dirigidas por el italiano Sergio Leone -, “Harry, el sucio” – dirigida por Don Siegel y que conoce cuatro secuelas -, y la eclosión de todos sus meritos en la imperecedera obra maestra “Sin perdón”, filme por el que ganó el Oscar al mejor director y a la mejor película.

Último golpe: a la espera de que se estrene “Trouble with the Curve” dirigida por Robert Lorenz, la última incursión en la gran pantalla de Clint Eastwood fue en la mítica “Gran Torino”, dirigida por él mismo y vehículo que le serviría como catarsis para todos aquellos papeles de tipo duro que había encarnado a lo largo de su carrera. “Gran Torino” fue la muerte de Harry Callahan, tal y como muchos dijeron, y el actor anunció su retirada, cosa que finalmente y gracias a Dios, no ha sido así.


FRED WILLIAMSON (05/03/1938), Gary, Indiana, USA.

Méritos: Con permiso de Jim Brown, Fred Williamson - primero jugador de fútbol americano, después arquitecto y más tarde actor -, se convirtió en el más celebre “black action hero” de los setenta y ochenta. También se ha atrevido a ponerse tras la cámara y ha escrito los libretos de varias de sus películas.

Primer golpe: La primera aparición de Williamson la encontramos en la serie de TV, “Ironside”.

Golpe de suerte: Su papel de Steve Bruce en la serie de TV “Julia” le abrió las puertas a su participación en la película de Robert Altman “M.A.S.H.”

Grandes golpes: Su papel de luchador en “Hammer”, dirigida por Bruce D. Clark y producida por Al Adamson, “El padrino de Harlem” y “Hell up in Harlem”, ambas de Larry Cohen, “Aquel maldito tren blindado”, “1990: Los guerreros del Bronx” y la bizarra “Los nuevos bárbaros”, todas ellas bajo las órdenes del italiano Enzo G. Castellari y la sobrecogedora “Vigilante” de William Lustig, son buena muestra de lo que Williamson es capaz de ofrecernos. A finales de los ochenta encarnaría al Teniente Robert Malone en la producción trasalpina “Black Cobra” de Stelvio Massi, personaje que volvería a repetir en tres ocasiones más. Por lo demás, casi que cabría destacar su participación en “Abierto hasta el amanecer” de Robert Rodríguez y “Starky y Hutch” de Todd Philips... y poco más.

Último golpe: Como parece ser que no está invitado a la fiesta de Stallone, Williamson sigue sobreviviendo en algunas series de TV y productos directos a DVD. Su último golpe se llama “Last ounce of courage” y tiene en la recamara “The Gold Rush Boogie”, “Life outside” y la comedia de animación/horror “Styky Fingers: the movie”.


CHUCK NORRIS (10/03/1940), Ryan, Oklahoma, USA.

Méritos: Aparte de ser el prototipo de novio que toda madre le gustaría para su hija y de preservar muchos valores como la familia y el matrimonio en sus películas, Chuck Norris es campeón del mundo de karate y creador de una arte marcial propia, el “chun kuk do”.

Primer golpe: Su primera aparición sin acreditar fue en la película “La mansión de los siete placeres” de Phil Karson.

Golpe de suerte: Su aparición en “El furor del dragón” donde se las tenía que ver con Bruce Lee, es la pelea más mítica del cine. En el recuerdo colectivo sigue aquel terrible momento en el que el actor hongkonés le arrancaba a Norris una buena mata de pelos del pecho.

Grandes golpes: A Norris le van los papeles de grandes patriotas, como soldados, ex combatientes de la guerra del Vietnam o sheriffs. Gente con un gran sentido del deber. “Los valientes visten de negro” de Ted Post, “Furia Silenciosa” de Michael Miller, “Desaparecido en combate” de Joseph Zito o “Delta Force” de Menahem Golan, no serían lo mismo sin su presencia. De hecho, incluso algunas películas malas en las que ha actuado, no son malas sólo por su presencia. Otro ejemplo: no conozco a nadie que haya visto un solo capítulo de la serie “Walter, Texas Ranger”. Nadie. Pero todo el mundo sabe de qué serie se trata e incluso de que va.

Último golpe: Que ha nadie le quepa le menor duda que “Mercenarios 2” será un bombazo porque “Chuck Norris lo ha aprobado”. Incluso ha pasado por alto que la película esté cargada de violencia (o eso dicen), cosa rara en él… En la recamara guarda “The Novice”, dirigida por su hermano Aaron Norris.


SYLVESTER STALLONE (06/07/1946), Nueva York, USA.

Méritos: Atendiendo a sus inicios, Sylvester Stallone es de todos los “mercenarios” el que mejor se ha sabido adaptar a los tiempos, con permiso de Clint Eastwood, claro.

Primer golpe: La primera aparición de Stallone fue en una pequeña película porno titulada “The party at Kitty and Stud’s” en 1970, por la que ganó 200 dólares.

Golpe de suerte: De nuevo Roger Corman está presente en la suerte de otro “mercenario” al producir dos películas en las que Stallone tendría papeles más destacados: “Capone” y “La carrera de la muerte del año 2000”.

Grandes golpes: La filmografía de Stallone está compuesta por algunas películas que han marcado a toda una generación, pero además ha sido él mismo el que se han encargado de idearlas y en bastantes ocasiones, llevarlas a la gran pantalla. Ha estado nominado al Oscar al mejor actor, además de otro más por el de mejor guión. La culpable fue “Rocky”, película que lo catapultó definitivamente. Después de dirigir y escribir dos secuelas del famoso boxeador, abordaría otro personaje que le haría eterno, John Rambo. “Acorralado” cambiaría por completo las películas de acción (y de guerra) para siempre. Con el paso del tiempo los músculos de Stallone se han ido inflando y los muertos de sus películas comenzaron a multiplicarse por 100. “Máximo riesgo” de Renny Harlin y “Demolintion Man” de Marco Brambilla, fueron sus dos películas más destacables de los noventa, junto a “Juez Dredd” de Danny Cannon, que a pesar de ser bastante digna no tuvo el éxito que se merecía. Después vendrían algunos títulos sin mayor trascendencia pero cuando parecía que no había salida, Stallone consiguió reciclarse a los tiempos que corrían. Primero poniendo el broche final (¿?) a sus dos personajes míticos en dos películas impresionantes, “Rocky Balboa” y “John Rambo”, y segundo escribiendo y dirigiendo un festín de acción con aroma de los ochenta en “Los Mercenarios”, donde además consiguió reunir a algunas de las estrellas del cine de acción.

Último golpe: A pesar de la trágica muerte de su hijo, el futuro parece optimista para Stallone. “Los mercenarios 2” (y una posible tercera entrega de ésta), “The Tomb” junto a Schwarzenegger, “Bullet to the Head” dirigida por Walter Hill y una comedia junto a Robert De Niro llamada “Grudge Match”, serían los siguientes proyectos que tiene en la recamara.


ARNOLD SCHWARZENEGGER (30/07/1947), Thal, Styria, Austria.

Méritos: Schwarzenegger fue Mr. Universo antes que actor, así que posiblemente se podría decir que fue el primer “héroe” ultra hormonado de la historia del cine. Después de Arnold, nada volvería a ser igual.

Primer golpe: Después de ser Mr. Universo, el joven Schwarzenegger haría su incursión en el cine en la olvidable “Hércules en Nueva York”.

Golpe de suerte: Su papel de bárbaro en “Conan, el Bárbaro”. Pese a que muchos no encuentran en la película John Milius todo el enriquecedor universo que creó Robert E. Howard, no cabe ninguna duda que no habrá ningún otro Conan como el que interpretó Arnold Schwarzenegger.

Grandes golpes: Pues la filmografía del actor austriaco, al igual que la de Stallone, está compuesta por algunas películas que han marcado a toda una generación. Además de la ya citada “Conan, el bárbaro”, en la filmografía del actor encontramos títulos tan míticos como “Terminator” y su segunda parte, dirigidas por James Cameron, “Depredador” y “El último gran héroe”, ambas dirigidas por John McTiernan o “Desafío Total” de Paul Verhoeven. A pesar de volver a encarnar al androide asesino en “Terminator 3” y que se viera su imagen mediante efectos infográficos en “Terminator. Salvation”, Schwarzenegger no ha intervenido en películas de mayor trascendencia, salvo quizás la notable “Mentiras arriesgadas” de nuevo con James Cameron.

Último golpe: Después de abandonar su nefasta carrera como gobernador de California, con escándalos sexuales de por medio y algunas sentencias de muertes que el actor autorizó, Schwarzenegger vuelve a la palestra realizando un papel con más peso en la segunda parte de “Los mercenarios 2” de Simon West, además de tener en la recamara “The Last Stand”, dirigida por el director surcoreano de culto Kim Jee-woon, y “The Tomb”, dirigida por Mikael Hafström, que protagonizará junto a Sylvester Stallone.


STEVEN SEAGAL (10/04/1952), Lansing, Michigan, USA.

Méritos: Steven Seagal es cinturón negro y séptimo dan en “aikido”. No lo parece, pero el tipo es una auténtica máquina de matar. A pesar de eso, sus personajes son mucho más comedidos que los de otros “mercenarios” del cine de acción. También le mola la música y ha escrito algunos de los temas de sus películas.

Primer golpe: Su primera aparición fue directamente como protagonista en “Por encima de la ley” de Andrew Davis.

Golpe de suerte: Trabajar en “El reto del samurái” o “Nunca digas nunca jamás” - donde le partió la muñeca a Sean Connery mientras le “enseñaba” artes marciales -, le abrió las puertas a Hollywood.

Grandes golpes: Además de la citada “Por encima de la ley”, Steven Seagal protagonizó “Difícil de matar” de Bruce Malmuth, donde interpretaba a otro letal héroe que, sin embargo, terminaría respetando la ley y no se tomaba la justicia por su mano (o al menos no tanto). Quizás su película más celebrada sea “Alerta máxima” también dirigida por Andrew Davis, donde interpretaba a un simple cocinero de un barco militar que antiguamente había sido un Navy SEAL y que tras el abordaje de un grupo terrorista, deberá hacerles frente. En 1994 encontramos su única incursión en la dirección con la cinta de acción con mensaje ecologista, “En tierra peligrosa” y en 1996 protagonizó junto a Halle Berry y Kurt Russell, “Decisión crítica” de Stuart Baird. Por lo demás, casi podríamos saltar hasta su pequeño papel de villano en “Machete” de Robert Rodríguez y Ethan Maniquis.

Último golpe: A la espera de poder reunirse junto a los demás mercenarios en una hipotética tercera entrega de “Los mercenarios” (al parecer el actor no ha podido aparecer en ninguna de las dos entregas anteriores por la negativa de uno de los productores de la cinta que, por lo que se ve, no lo quiere ver ni en pintura), tan sólo podemos encontrar subproductos como “Maximum Conviction” o la serie de TV creada por el propio Seagal, “True Justice”.


BRUCE WILLIS (19/03/1955), Ida-Oberstein, Alemania.

Méritos: Ha sido capaz de albergar en su filmografía productos puramente mainstream con otros más arriesgados e independientes como “Pulp Fiction” o “Four Rooms”, de la mano de un primerizo Tarantino, además de adaptarse con bastante facilidad (e incluso éxito) en otros géneros ajenos a la acción. También tiene una banda de rock, pero por lo que se ve en la música no le va tan bien como en el cine.

Primer golpe: Su primera aparición fue en “El primer pecado mortal” de Brian G. Hutton, filme protagonizado por Frank Sinatra en el que Willis no salía ni acreditado.

Golpe de suerte: Por supuesto, no conoceríamos a Bruce Willis si no fuera por la serie de TV “Luz de Luna”, en la que aparecía junto a Cybill Shepherd, la mujer que en aquellos tiempos quitaba el sueño a muchos jóvenes.

Grandes golpes: Sin duda haber protagonizado “Jungla de cristal” de John McTiernan. Su desgraciado personaje de John McClane estaba cargado de frases lapidarias e ironía y Willis demostró que no hacía falta estar ciclado hasta las cejas para ser un héroe mítico. A “Jungla de Cristal” le siguieron tres secuelas más, siendo la última, estrenada en el 2007, una desvirtuación total de lo que en su día fue su personaje. Dentro de su filmografía cabría destacar otro personaje mucho más sombrío y decadente que su mítico McClane: el Joe Hallenbeck de “El último Boy Scout” de Tony Scott. Por lo demás, salvo estrepitosos fracasos puntuales como “El gran halcón” de Michael Lehman, se podría decir que la carrera de Willis ha estado más o menos equilibrada y llena de éxitos. “Pulp Fiction” de Quentin Tarantino, “12 Monos” de Terry Guilliam, “El último hombre” de Walter Hill, “El quinto elemento” de Luc Besson, “El sexto sentido” y “El protegido” dirigidas por M. Night Shyamalan, “16 calles” de Richard Donner, “Sin City” de Robert Rodríguez y Frank Miller, “Planet Terror”, de nuevo con Rodríguez o la reciente “Moonrise Kingdom” del director de culto Wes Anderson, dan fe de su buen ojo a la hora de escoger proyectos.

Último golpe: En “Los mercenarios 2” tendrá un papel como Dios manda y lo veremos pegando tiros como antaño, pero en la recamara guarda “Looper” de Rian Johnson, “G.I. Joe: la venganza” de John M. Chu y la adaptación al cine del videojuego “Kane y Lynch” que dirigirá F. Gary Gray.


DOLPH LUNDGREN (03/11/1957), Spanga, Estocolmo, Suecia.

Méritos: Tras esa cara de pocos amigos se esconde una persona muy culta. Tiene el doctorado en ingeniería química y además sabe cinco idiomas, entre ellos el español. También se ha atrevido a dirigir y escribir algunos de sus últimas películas (directas a DVD).

Primer golpe: En “Panorama para matar” de John Glen, una de las entregas de James Bond en la que aparecía en un breve papel junto a su pareja por aquel entonces, Grace Jones.

Golpe de suerte: Su papel de boxeador ruso llamado Ivan Drago en “Rocky IV” de Sylvester Stallone, supuso un punto y aparte en su filmografía.

Grandes golpes: Aunque fue un fracaso en su momento, “Masters del universo” de Gary Goddard y “Red Scorpion” de Joseph Zito, fueron dos de sus películas más recordadas. Igual de memorable es “Vengador” de Mark Goldblatt, adaptación al cine del cómic “Punisher”, que una vez más no obtuvo el éxito merecido. Así que tras varias películas no demasiado boyantes se enfrentó a Jean-Cleaude Van Damme en “Soldado universal”, una de las pocas cintas interesantes de Roland Emmerich que obtuvo cierta repercusión y dos secuelas directas a video, siendo la tercera, “Soldado Universal: Regeneración” de John Hyams, la película en la que retomaría su personaje. También ha aparecido en “Johnny Mnemonic” de Robert Longo o en “Blackjack”, telefilm dirigido por el mítico John Woo. Después poca cosa más a destacar salvo, como no, su papel de Gunnar Jensen en “Los mercenarios” de Sylvester Stallone, el personaje más memorable de la cinta ya que incluso fue capaz de resucitar para posibles secuelas.

Último golpe: Retoma su personaje en “Los mercenarios 2”, además de volver a la franquicia de “Soldado Universal” en una cuarta entrega, de nuevo junto a Jean-Cleaude Van Damme.


JEAN-CLAUDE VAN DAMME (18/08/1960), Bruselas, Bélgica.

Méritos: A algunos he escuchado decir que Van Damme, en realidad, no sabe artes marciales y que su flexibilidad se debe única y exclusivamente al ballet que estudió durante su juventud. Pues bien, este belga practica el karate, el kickboxing y el full-contact, a la perfección, además de saber ballet, por supuesto.

Primer golpe: Su primera aparición en la gran pantalla la encontramos en la comedia “Monaco Forever” dirigida por William A. Levey, donde interpretaba a un karateka gay.

Golpe de suerte: El astro belga luchó duro para labrarse una carrera. De hecho llegó a ganarse la vida como podía haciendo de taxista o repartiendo de pizzas. El hecho es que un buen día fue al gimnasio de Chuck Norris y éste se quedó impresionado ante la pericia de Van Damme con las artes marciales, así que le ofreció intervenir en “Desaparecido en combate” de Joseph Zito, como especialista. Un año después tendría un papel de villano en “Retroceder nunca, rendirse jamás” dirigida por el hongkonés Corey Yuen.

Grandes golpes: Su primera etapa fue la de mayor éxito llegando a encadenar varías películas de cierto prestigio como “Contacto Sangriento” de Newt Arnold, la pseudo secuela de “Masters del universo”, “Cyborg” de Albert Pyun, “Kickboxer” de Mark DiSalle y David Worth, “Lionheart, el luchador” y “Doble impacto” ambas dirigidas por Sheldon Lettich y en las que Van Damme colaboró como guionista, la citada “Soldado universal” de Roland Emmerich, “Blanco humano” de John Woo y la notable “Timecop, policía en el tiempo” de Peter Hyams, ambas producidas por Sam Raimi. Y por último cabría destacar “Sudden Death (Muerte súbita)” de nuevo con Peter Hyams tras las cámaras y la desfasada “En el ojo del huracán" de Tsui Hark. Después de varios fracasos y títulos poco trascendentales, entre ellos su debut como director en “The Quest”, Van Damme resurgió de sus cenizas con la excelente “JCVD” de Mabrouk El Mechri, donde demostraba que aparte de ser puro músculo también es capaz de hacer una interpretación de Oscar (aunque bueno, hacía de él mismo).

Último golpe: Pues a la espera de, una vez más, “Los mercenarios 2” donde volverá a encarnar a un villano, Van Damme tiene pendiente protagonizar la cuarta parte de “Soldado Universal”, dirigida por el hijo de Peter Hyams, John Hyams, “Enemies Closer” donde se pondrá de nuevo a las órdenes de Peter Hyams (¿parece que se llevan bien, no creen?) y la cinta de ciencia ficción “U.F.O” de Dominic Burns.

8 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

¿Y una selección española?. No se, por ejemplo, con Coronado, Sancho Gracia, Bardem, Torrebruno...

Lazoworks dijo...

Pues no lo descarto, querido Cahiers. No lo descarto...

Alimaña dijo...

Gran repaso, porque los "sustitutos" de ahora: Vin Diesel o Dwayne Johnson no les llegan a la altura. Yo hubiera incluido ahí a Mel Gibson por la saga "Arma Letal", pero así ha quedado muy completa la lista.

Kinski dijo...

En los méritos de Stallone te falta uno muy grande: Este tipo, a pesar de sus limitaciones, cae muy bien... ah1 me olvidaba de que fue un gran portero de futbol, le paró un penalti a los nazis!!!!

Lazoworks dijo...

Pues tiene usted mucha razón, y a alguno más que me he dejado.
El motivo por el cual, Gibson ha sido omitido/olvidado es por el simple hecho que a mi Arma letal no me agrada demasiado. De hecho, creo que tan sólo he visto la primera parte y de ella apenas recuerdo nada (es aquella en la que le tiran al mar esposado y se disloca un hombro para salir a flote?)

Lazoworks dijo...

Jajajaja! En esa película era casi tan bueno como Pelé!

FERNANDO RODRIGUEZ dijo...

Buen dosier y selección. Yo también hecho en falta al loco Mel. Su última gansada "Get the gringo" (2012), no tiene desperdicio.

Quimérico Inquilino dijo...

Buen artículo, aunque ver al sr. Eastwood con tanto descerebrado proteínico me ha chocado. De ahí salvaremos también al Bronsón pre-justiciero, a Willis y algún titulillo de Schwarzi. Saludos!