jueves, 21 de julio de 2011

PSICOTRONÍA MULTIPLE (PEQUEÑA GUÍA PARA APRECIAR LA CASPA)


Antes que nada habría que señalar que demonios es eso de “cine psicotrónico”. Intentemos hallar una definición razonable, venga vamos allá, no seáis gandules:

Cine psicotrónico” (del latín, psyco, que significa hacerse caca en los calzoncillos; y del hebreo, tronicus, que significa haber sido amamantado con leche de gata hasta los quince años): dícese de los filmes que, propiciados por tener un presupuesto ínfimo y/o debido a cierta ignorancia por parte de sus responsables, se sirven de una puesta en escena descuidada que desemboca en una narración incongruente. Dicha narración suele estar provista de ingredientes absurdos y/o ridículos que desentonan en el conjunto, y hacen que el acabado final del film resulte de lo más extraño. Otros términos que se utilizan en consonancia a la “psicotronía”, bien podrían ser “trash”, “zetoso”, “kitsch”, “bizarro”, “putamierda” o “joderquilloquepelimasmalahevistomecagoenlaputa” (así, todo junto).

Una vez expuesto esto, ¿cómo disfrutar viendo una película de estas características?:

- Jamás de los jamases te pongas a ver una película con prejuicios. Es decir, si eres un puto racista, y sólo te haces pajas con películas porno protagonizadas por actrices de origen caucásico y tetas de silicona, no te pongas a ver, por ejemplo, El color púrpura o Papá Piquiyo. Eso podría destrozarte el corazón y provocarte que todo lo que te muestren en la pantalla, por muy maravilloso que sea, te moleste y te pique el ojete. Si for example, no soportas la mantequilla, ni se te ocurra ver El último tango en París. Si odias la carne poco hecha y sangrante, no veas La Pasión de Mel Gibson, y si las personas obesas te revuelven el estómago, mejor pasa de Jennifer Lopez en El cantante (¡que contraste más abismal se percibe entre ella y el canijo de su marido!). Si tenéis prejuicios os perderéis una buena tunda de películas psicotrónicas que, desde luego, son para el recuerdo, así que un consejo: dejen de lado sus manías y escrúpulos, y abran su mente. Disfruten de todas las maravillas del mundo ya que, al fin y al cabo, las ha creado nuestro señor para que las apreciemos en todo su esplendor.

- Como ya hemos explicado en la definición anterior, la “psicotronía” suele tener una narración confusa y absurda. Es decir, tan pronto estás viendo una cosa y de sopetón, en la siguiente escena, te la cambian y te cuentan otra cosa que no tiene nada que ver con lo anterior. El ejemplo más conocido es aquella película que, según dicen, revolucionó el género de la ci-fi a finales de los 60, 2001: una odisea del espacio. La cosa era bien curiosa, pues de primeras te presentaban a un montón de simios que jugueteaban en una charca y, de repente, uno de estos primates se encontraba una puta piedra enorme y de color negro, y se volvía loco. Ahora no sé exactamente lo que le ocurría porque no me acuerdo pero, desde luego, aquella roca, como si tuviera poderes, se apoderaba de él y lo cabreaba considerablemente, provocando que éste se cargara a una familia de monos vecina suya que, antes, creo recordar, se había cargado a su prima o a su novia, o algo así. Al mono este “se le iba la olla” hasta límites insospechados y, “tó loco”, tiraba un hueso (el arma homicida) al cielo, mientras se acompaña estas imágenes con una música clásica de Strauss (¡!), algo totalmente estúpido, pues ni el fulano ese había nacido, ni la música “clásica” había sido inventada en aquellos tiempos (¡que estamos en la prehistoria, joder!). Lo que pasaba a continuación ya lo sabéis de sobras, de sopetón nos metían en una película del espacio en la que no pasaba absolutamente nada, salvo que una bombilla de color rojo, - que representaba ser una súper computadora -, quería joder a un grupo de astronautas que iban de crucero intergaláctico en su nave (¿?). También salía por ahí esa piedra negra del principio, pero desgraciadamente ninguno de los tripulantes se volvía loco, ni realizaba ninguna escabechina de sangre y vísceras. Según mis propias elucubraciones, creo que de lo que va en realidad la película es de que el mono ese, el que se encabrona, le pasa esa dichosa piedra a un descendiente suyo, y éste se lo pasa a otro y así sucesivamente, hasta que llega al astronauta de la nave que, para colmo de males, parirá un crío gigante al final del metraje y lo lanzará al espacio (¡¡¡!!!). Pues bien, más de uno al leer estas líneas sentirá cierto repelús, pues su argumento es para mear y no echar gota. Pero no teman queridos amigos, precisamente en estas “paranoias” tan tontas, radica la gracia de la “psicotronía”.

- Si van a ver una película “psicotrónica”, SOBRETODO, no hagan preguntas. Si están viendo Los pájaros, por ejemplo, no empiecen a tocar los cataplines preguntando porque las palomas se vuelven locas e intentan plantar un nido en el pelo de Tippi Hedren. Si en Big, un niño le pide un deseo a una máquina electrónica de feria y se transforma en Tom Hanks (¡!), ¡créanselo coño!, y ante todo ¡no anden preguntando porque demonios el “niño Hanks” no aprovecha la ocasión y se tira a Elizabeth Perkins, con lo buena que está! O estaba… En El principe de Zamunda, Eddie Murphy encarnaba al heredero del reino de Zamunda, un país africano ¡donde existe la poligamia! ¿¡Cómo es posible que quiera cambiar un palacio lleno de tías buenas por una simple camarera de Nueva York!? Además, la princesa con la que, en teoría, se tenía que casar, aparte de ser un bombón, es toda una esclava sexual… A la “psicotronía”, como ya he dicho, no hay que hacerle preguntas. Acepten lo que les propone (por muy tonto o inverosímil que sea) y pa’lante.

- Las interpretaciones en el cine “psicotrónico” suelen ser de lo más desastrosas e inverosímiles, y suelen estar perpetradas por actores de segunda y tercera categoría. Así pues, podemos llegar a ver actuaciones tan truculentas como la que nos brindó una cincuentona Sharon Stone (con dos pegotes de silicona como tetas), intentado aparentar ser “sepsi” en la segunda parte de Instinto Básico. Si, cine “psicotrónico” es sinónimo de dolor, y por lo tanto uno tiene que aprender a sufrir con Robin Williams en Jack donde, el pobre, intenta hacernos creer que es un hombre de 50 años con la mentalidad de un niño de 9 años… ¿O era un niño de 9 años con el cuerpo de un hombre de 50? ¡Qué más da! Peor lo hizo en Retratos de una obsesión, donde volvía a hacer del mismo niño de 9 años que habíamos visto en Jack, pero esta vez como empleado de en una tienda de revelado de fotos que luego resultaba ser un jodido psicópata (¡!). Un momento… ¡Que digo! ¡Ahora que pienso, Williams siempre ha hecho de “niño de 9 años”! Hook, El rey pescador, Patch Adams, Jumanji, La Srta. Doubtfire (en esta última, para colmo, hacía de niño de 9 años atrapado en un cuerpo de 50… que se disfrazaba de anciana de 70 [¡!])… ¡Increíble el caso de Robin Williams!

Roland Emmerich enseyando su piquete de ojos mortal.
El cine “psicotrónico”, en definitiva, es algo que muy pocos saben apreciar. Un plato fuerte, picante, mal ornamentado y que a buen seguro se te va a indigestar… Pero muy disfrutable al fin y al cabo. Son experiencias extrañas, confusas, casi religiosas. Ver una película de estas características tiene su lado bueno y su lado malo, como todo, pero sobretodo (y he aquí el meollo) hay que saber apreciar lo bueno que tiene. Un visionado rápido por ejemplo, de cualquier película del “maestro” Roland Emmerich, puede hacernos sentir “raros”. Nos puede dejar una sensación de desorientación que resulta estremecedoramente agradable. Es como aquella vez en la que tú y tu amigo os emborrachasteis y os tocasteis la pilila el uno al otro… Seguramente os lo pasasteis en grande pero luego os sentisteis sucios y os dejasteis de hablar. No hay de qué avergonzarse, amigos, disfrútenlo que la vida son cuatro tomas mal hechas con un guión de mierda...

8 comentarios:

Kinski dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kinski dijo...

Bwa ha ha ha, tronchante, en serio.
Hasta que leí la novela de 2001 no entendí a que cojones venía lo de los monos y es que como siempre la emitian en la tele a las tantas no pasaba de la parte de los micos porque me quedaba frito y cuando compré el VHS dentro de la colección Cine Fantástico (¿Alguién se acuerda de ella?) la adelanté que ya la sabía de memoria.

Por cierto, vaya güevazos posee vd. porque ver El cantante es una odisea.

Anónimo dijo...

Yo me se otro palabro para la ocasión:"Sicalíptico"y si te sabe a poco,la de Mary Poppins:"Supercalifragilisticoespialidosoaunquealdecirlosueneenredoso".De todas maneras,si semos casposos nos damos cuenta al mirarnos el hombro...eso si nos queda pelo en la cabeza a estas alturas,que algunos hemos vivido en dos siglos,el 20 y el 21.

Lazoworks dijo...

Kinski: Bueno, si le he de ser sincero... No la he visto... Pero la veré. Con dos cojones! Jeje

Anonimo: Angelpito? Es usted?

Dani dijo...

Uff, pero es que esto del cine psicotrónico resulta harto complicado: por un lado, hay que poner interés para no perderse en la confusión y en las incongruencias; por otro, uno debe ignorar sus prejuicios. Hmm, es como poner en marcha la zona este del cerebro, y apagar la zona oeste; o viceversa, no m'acuerdo.
2001, algún día quiero darle una nueva oportunidad a esa peli. Con los 17 años que la vi no se puede apreciar mucho; o si, quién sabe.

PEPE CAHIERS dijo...

Veo que empieza a considerar al amigo Emmerich como un "Maestro", aunque le rogaría que eliminara esas molestas comillas. Sobre el tema que nos ocupa, recuerdo haber fulminado, con mi mirada de Mazinger, a dos señoras gafapásticas que despotricaban contra Star Wars porque todo aquello le resultaba poco creíble.

Lorenzo "el Retronauta" dijo...

jejeje...Como me he reido. Tendría que poner en esta lista a Transformers 3, ya que la vi el otro dia y no me entere de nada. Pasaban de una pelea a otra con intervalos de maciza con tacones. Creo que también la podríamos llamar pelicula psicotrónica...

Por cierto, edite. La J.L. y el "enclenque con suerte" se van ha divorciar. Parece ser que el pequeñin no puede con el peso de la cornamenta que subrepticiamente le ha colocado la morena, por lo visto. Y es que claro, había mucha mujer que llenar...

Lazoworks dijo...

Dani: bueno, primero de todo aclarar que mi me gusta 2001. Cuando era pequeño no me enteré de una mierda pero lo de los monos me encantó. Esto que he escrito es un poco en plan de chorra (aunque algo de verdad esconde, claro)... Así que dele una oportunidad buen hombre...

Pepe: que he considerado a Emmerich un maestro? He dicho ya que esto está escrito en plan chorra? Bueno, no se enfade usted que yo he llegado a escuchar que 2012 no molaba porque no moría nadie. Ahora no recuerdo quien lo dijo... Jejeje

Lorenzo: precisamente el otro día discutia referente a los putos Transformers. Me quedé dormido en la primera!!! Y de las otras he pasado, claro! Como es posible que nos intenten hacer creer que existen extraterrestres que se transforman en coches!! Yo siempre imaginé que era un científico loco que se entretenia fabricandolos. Vamos, eso es lo que siempre pensé... Al menos en la serie de animacion, que yo recuerde no hablaban de aliens... Como odio a Michael Bay y Shia Labouf, o como se llamen esos hijosdeputa!
Referente a lo de JLo. He escuchado que se han separado porque la Jennifer se peia en la cama y el canijo no lo soportaba...