martes, 7 de julio de 2009

Sabine recomienda... Vampire Hookers (1978)


Dos marineritos de luces desembarcan en Filipinas y una vez allí se disponen a pillar un buen pedo e irse de putas. Pero tras varios fracasos verán como su capitán, un tipo con barba y apuesto, se llevará a la puta más guapa y cara del lugar. Pero a la furcia le gustan las cosas raras y se lleva al buen capitán a un cementerio para una vez allí chuparle toda la... Sangre... Si amigos, la puta en realidad era una vampira. Osea una vampira puta, una... ¡VAMPIRE HOOKER! Así que, ante la desaparición del capitán, los dos marineritos de luces se pondrán a buscarlo como locos...

A raíz de la reseña de Stryker y continuando con mi pequeño homenaje a Cirio H. Santiago, hoy me centraré en otra de las producciones que dirigió este buen hombre. Se trata de Vampire Hookers, una bizarrada de las buenas cuya historia viene firmada por uno de sus guionistas habituales, el fistro pecador Howard R. Cohen (1), que mezcla la comedia con el terror de un modo que pocas veces había visto antes. En ella podremos ver cosas como que los dos marineritos, Tom y Terry (Bruce Fairbairn & Terry Wilson), se meten en un local buscando mujeres "malas" y una vez dentro, Terry se percata de que en realidad han entrado en un local lleno de travestis al ver a una "mujer" meando de pie en el lavabo de caballeros. ¡Super impactante!


Pero el verdadero plato fuerte de Vampire Hookers viene dado por el gordo cabrón Vic Díaz, ¡el supervillano filipino por excelencia! Que en el film interpreta a Pavo (¡que buen nombre para su personaje!), un tipo que sueña con ser un vampiro y que vive frustrado ante la imposibilidad de beber sangre sin vomitar o de no reflejarse en los espejos. Pavo, vendría a ser más o menos el sirviente de los vampiros y domina técnicas ancestrales tan antiguas como la de coger un pedo con la mano (ya sabéis, se coloca la mano en el ojete, se tira uno un buen cuesco y luego se arrima la palma de la mano al hocico para saborearlo bien), o la técnica de peerse dentro de un ataúd y respirar por un tubo que va directo al exterior para no ahogarse en su propia mierda. ¡Un maestro vamos!


En el elenco de los vampiros encontramos al gran John Carradine, interpretando al patriarca vampiro que cuida de sus tres puticas vampiras: Karen Stride (la morena), Katie Dolan (la castaña) y Lenka Novak (la rubia), una playmate de esas que hacen historia. Las tres protagonizan una de las escenas de cama más extrañas que jamás hayan visto mis tiernos ojitos, y es que las tres putas vampiras se cepillan al bueno de Bruce Fairbairn mediante un montaje atropellado que mezcla una y otra vez las escenas de cama con unas pinturas rupestres en las que vemos el Diablo fornicando zagalicas en diferentes posturas. La escena, lejos de excitar se vuelve más cansina que su puta madre y solo se percibe cierta química entre Lenka Novak y el picha brava de Fairbairn, que en el film más que un hombre parece una fuente, ¡el hijoputa!


Por todo lo demás, la película se desenvuelve con más pena que gloria, aunque dentro de lo que cabe y pese a que la dirección de Santiago deja mucho que desear, la narración del film es más o menos fluida, por lo que su visionado, que podía haberse convertido en una tortura a todas luces, se hace más llevadero e incluso ¡divertido! Pero lamentablemente y para rematar la jugada, al final me vuelven a colar el tan sobado desenlace de El Baile de los Vampiros de Roman Polanski. ¡Otra vez noooooooooo!!!


(1) Howard R. Cohen colaboró con Mr. Santiago en Stryker, Death Force y Cover Girls Models, y aparte fue director de films de "culto" como ¡Sabado 14!, una película de "risa" que vi de pequeño y que pese a que me pareció divertidisima en sus tiempos, no me atrevo a volver a ver...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

hey you¡ vaya tela primo, no me dejas de sorprender con tus pelis, cada vez más frikis y más raras, me gusta tio, esta que dices tiene buena pinta¡¡
nos vemos dentro de poco, saludos¡
dony castro

Lazoworks dijo...

Dony Castro??? Jajajaja! Que hijo de puta!!
Jajajajajaja!
Nos vemos, Mr. Castro!

BLIS dijo...

sigo sin explicarme de donde sacas estas pelis... pero claro, si solo hablaras de pelis de cartelera no estaria enganchado a tu blog! sigue asi!

Lazoworks dijo...

Vaya y yo que pensaba que lo que te tenía enganchado a mi blog eran los "troncho-cortos" que hacía... Serás cabrito...
Pues verás tío normalmente compro DVDs en una tienda de importación que hay en Barcelona que se llama Freaks. Está la tenía en inglés junto "Al gran amor del Conde Dracula" con mi querido Paul Naschy (que por cierto, haber si me pongo y la reseño algun día de estos), en un DVD de estos extrangeros.
Otras me las bajo directamente de la mula, que no está la economía para comprar muchos DVDs, ¿sabes? jejeje...
Bueno, me alegro que te gusten las reseñas hombre!
Saludos!

El Abuelito dijo...

¡¿John Carradine, también en Filipinas?! Sabía de su decadencia mexicana, pero ignoraba su descenso a los infiernos asiáticos... qué bendita estirpe la suya!