miércoles, 21 de enero de 2009

El "troncho-cinéma" según Juan P. Rodriguez


Si buscamos troncho en el Diccionario de la Real Academia Española, encontraremos:

troncho. (Del lat. truncülus.) m. Tallo de las hortalizas.

Pero si buscamos el significado de tronchar:

tronchar. (De troncho.) tr. Partir o romper sin herramientas un vegetal por su tronco, tallo o ramas principales.

Si seguimos dichas definiciones, podríamos denominar el troncho-cinéma como un tallo de cine sin herramientas y mal cortado. Un cine que se perpetra en la mente de personas de un modo abrumador y luego son llevadas a termino sin medios, ni herramientas, y en la mayoría de los casos, sin conocimientos. Por lo tanto, el resultado es muchisimo más inferior y aspero que lo que inicialmente se tenía en mente.

En el 1968, Jean Luc-Godard y François Truffaut comenzaron un movimiento cinematográfico llamado Nouvelle Vague (Nueva Ola), y con películas como Al final de la escapada y Los 400 golpes, dos críticos de cine (no cineastas) demostraron que no estaba todo dicho en el cine y lo reinventaron de una manera original.

Pues bien, no voy a cometer la desfachatez de afirmar que el troncho-cinéma va a ser algo tan importante como lo fue la Nouvelle Vague francesa, pero si que gracias a la facilidad que se tiene hoy día a la hora de crear y editar proyectos propios, una nueva ola de cineastas puede emerger en el panorama actual. Sus obras, claro está, solo podrán ser exhibidas a través del único medio del que disponen: Internet, y no serán alabadas, ni recibirán el beneplácito de la crítica. Lo único que se pretende con estas obras es llegar al máximo número de personas posible.

Aunque en USA ya se empieza a conocer este tipo de cine como el mumblecore, que vendría a significar algo así como estilo farfullante, osea algo contado deprisa y de forma confusa. Y de este movimiento han surgido varios auteurs como Andrew Bujalski (director de Mutual Appreciation) o Joe Swanberg (director de obras como Kissing on the mouth y LOL), que han conseguido cierto reconocimiento y éxito.

En fin, esto del troncho-cinéma, que es como lo llamo yo porque me sale de los huevos, no sé como acabará, pero estoy seguro que mucha gente al fin, podrá expresarse en este medio tan fabuloso como es el séptimo arte. Hagan caso sino al maestro Jess Franco, que dice que lo único que se necesita para hacer una película es una cámara y libertad, envés de la mítica frase que Godard expresó en su momento: "para hacer una película tan solo es necesario una pistola y una mujer". Luego habría que añadirle una pizca de originalidad y buen hacer, y listo.


¡Larga vida al "troncho-cinéma"!

2 comentarios:

El Abuelito dijo...

Es muy cierto gran parte de lo que usted dice, con el acceso fácil a la tecnología se hace, es verdad, mucha m****, pero no es menos cierto que cuanta más produción haya, mayores son las posibilidades de que surjan cosas interesantes... se llamen como cada cual quiera llamarlas... y eso que ya sabe que no soy devoto de las formas actuales, pero de ahí a desechar cuanto se hace por sistema media un abismo que espero no traspasar nunca.
Saludos de su Abuelito.

Juan P. Rodriguez dijo...

Me alegro que me entienda Abuelito... Veo que usted en el fondo es un moderno y un hombre con la mente abierta.
Saludos de su nietecillo.